Administración Pública ¿2.0?. by Javier Llinares Salas
Escribe Rafael Chamorro un post ‘Las redes sociales versus la Administración Pública‘ yo creo que Rafael expresa un entorno demasiado pesimista de la situación de la Administración Pública en General y en concreto de la AGE, le expreso en un comentario una visión más optimista y el me responde en otro comentario y en un post reafirmandose sobre lo que él cree que realmente esta sucediendo en la Administración, al margen de todas las diferentes opiniones, Rafael a conseguido poner en marcha un debate interesante (solo su post ha provocado más de 15 comentarios).

Published by Javier Llinares Salas on Septiembre 29, 2007

No voy a negar que las afirmaciones de Rafael y tal como dibuja la realidad a mi no me suenan extrañas. Todo lo que explica Rafael yo lo he visto y lo he vivido (he visto de todo). Pero también es verdad, y Rafael tampoco lo niega que personas individuales hacen que las cosas se muevan, esas personas tienen que luchar contra molinos de viento, y muchas veces parece que el enemigo este en casa. Si, esto es así, ya lo sabemos.

Yo veo las cosas desde el otro lado de la mesa, desde el punto de vista del proveedor y el escenario que describe Rafael es el mismo que se ve también desde el otro lado.

Pero Rafael, creo que olvida que desde la empresa las cosas no son muy diferentes, y lo son porque en definitiva estamos hablando de personas, de personas individuales que cada una de ellas aporta su valor o bien lo resta.

Para simplficarlo, me lo imagino como una función matemática. Hay personas que suman y hay personas que restan. El valor positivo o negativo de las personas no tiene límites. De esta forma hay personas que suman muchisimo, hay otras que suman cero y hay otras que restan algo o muchisimo, depende de su valor, depende del valor intrinseco a cada persona y de la mucha o poca fuerza que haga cada uno de esos individuos.

Conozco personas en la Administración, pero también en la empresa que no solo no suman nada, sino que como te hacen perder el tiempo, al final estan restando el valor de otras personas. En teoría, solo en teoría en la empresa las personas que restan pueden ser despedidas, mientras que en la Administración Pública eso es más díficil, o casí imposible. En cualquier caso, siempre hay que contar con los que restan para sumar más que ellos y conseguir ignorar sus posibles efectos.

Si han habido o no avances significativos en la Administración Pública es lo mismo que preguntarse si lo ha habido o no en la empresa privada. Yo lo tengo claro, en los 2 entornos han habido avances. No es tan solo, una cuestión evidente de cambios de infraestructuras, también ha cambiado la forma de hacer las cosas y también han cambiado las herramientas y me atrevo a decir que también han cambiado algunas actitudes.

Entre los comentarios al post de Rafael aparecen referencias a la AET y Rafael responde que hay mucho mérito de una persona. El día que conoci a Santiago Segarra, le salude diciendole que él era una referencia en la Administración Pública y naturalmente él lo negó, lo que confirma que lo es. El mismo Rafael Chamorro es una referencia (y lo digo sin conocerle personalmente), y yo no voy a nombrar a más, porque recuerdo que estoy al otro lado de la mesa, pero puedo asegurar que conozco a personas que han conseguido cambios en la Administración Pública, quiero identificar proyectos en los que he participado, que ha liderado o impulsado alguna persona de la AAPP que ha servido para algo y que ha conseguido que se trabajase de una forma más eficiente y con evidentes mejoras en costes o en servicios para los ciudadanos. Para que voy a negar que otros proyectos no han servido para mucho o para nada, pero la realidad es que lo mismo lo identifico en la empresa privada. Miles de euros gastados sin una utilidad clara.

Para mi lo importante es seguir empujando y como dice Rafael, no hay nada más fustrante que poner ilusión en algo que no va a servir para nada. Hagamos entre todos, todos los lados de la mesa, que las cosas realmente sigan cambiando y sigan mejorando.

Comments

1.Rafael Chamorro on Octubre 1st, 2007

Muchas gracias por tu comentario. Por supuesto que tengo claro que finalmente son personas las que hay detrás y que en las empresas pasa algo parecido. Pero, las empresas son entes dinámicos que se mueven por el beneficio y eso consigue que sean más dinámicas. La Administración debería moverse por el bien común y ese es el gran fraude, que haya barreras políticas y funcionariales que impidan mejorar es mucho más grave que pueda pasar lo mismo que en la privada.

En cualquier caso, muchas gracias. Siempre anima que haya debate y que haya personas que no lo vean todo tan negativo. Yo, me temo que soy optimista por naturaleza, pero realista en esta situación.

2. Iñaki Ortiz on Octubre 2nd, 2007

Coincido contigo, Javier, en la importancia de las personas para el funcionamiento de las organizaciones, de las públicas y de las privadas. Y, tal vez, el mayor problema de la Administración no sea la rigidez para despedir a las que restan, sino los criterios de selección de las personas y, sobre todo, de los cargos directivos que se utilizan en la Administración. Es decir, lo peor es el desparpajo que se gasta para colocar en puestos clave a los que, cuando menos, no suman. Lo más importante no es la capacidad profesional o la adecuación al puesto sino la afinidad y la confianza, no ya con un partido, sino con la camarilla gobernante en la Administración correspondiente. Y la falta de profesionalidad de los directivos de cualquier organización es un lastre demasiado pesado para su funcionamiento. Hay bastantes más factores, por supuesto, pero éste me parece muy importante. Y viene muy al hilo de tu post.

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