Se constata el éxito del e-comercio pese a la crisis económica
18/05/2011
Aunque fueron muchos los años empleados en hacer despegar el comercio electrónico y se empleó mucho esfuerzo en superar la barrera de la desconfianza del cliente, por fin se confirma que es una opción de negocio sostenible, con un éxito a todas luces, tras crecer en nuestro país un 27,2% en 2010.

Fuente:  www.cibersur.com   Fecha:  18.05.2011

 Siempre hubo agoreros que no lo veían claro hace más de una década, pero el escenario económico desfavorable es precisamente responsable del espaldarazo recibido, que ha dejado bien claro que mientras los diferentes mercados sufren, el comercio electrónico no sólo sigue creciendo, si no que además se adapta más rápidamente a los cambios que se están viviendo.

Como en otras ocasiones, hay sectores que son auténticos impulsores del e-commerce, como sucede en el caso del turismo, que engloba a agencias de viajes, operadores, transporte aéreo, marítimo o terrestre, que acapara más de la cuarta parte del total. En menor proporción, pero aumentando sus cuotas se encuentra el marketing directo, los espectáculos artísticos, deportivos y recreativos (compra-venta de entradas), los juegos y las apuestas, y desde hace menos, pero creciendo de forma importante, la moda (compra de ropa, cupones de descuento…).

Y es que con un volumen de negocio 7.317,6 millones de euros en el paso año, podemos decir que el e-comercio, no sólo crece en facturación, si no que aumenta las posibilidades de empleabilidad, en una coyuntura bastante complicada, y ayuda a fomentar el consumo, al lograr favorecer un mercado donde se ahorran gran cantidad de costes e intermediarios.

Obstáculos y prácticas

En el lado opuesto del éxito, y como asignaturas pendientes en el comercio electrónico, encontramos las malas prácticas en las webs, o el freno de los gastos de envío. Recientemente, la Dirección General de Consumo de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, destacaba que la campaña de inspecciones de 2010 había dejado claro que todavía se incumple la normativa vigente en e-comercio o se introducen cláusulas abusivas.

Entre las webs que registraban este tipo de actuaciones incorrectas, se encontraban algunas de contratación de software y hardware, venta de entradas a espectáculos, reserva de alojamientos, contratación de seguros, alquiler de vehículos o servicios de abogados y gestorías.

Al problema anterior se une la conclusión de una encuesta realizada por el portal ConZumo.com, que afirma que un 81% de los usuarios de comercio electrónico no finalizaron en alguna ocasión una compra debido al importe de los gastos de envío. Asimismo, las opciones de forma de pago también tienen mucho peso a la hora de finalizar o no una compra en un comercio online. De todas las impresiones recogidas, el 78% de los internautas encuestados declararon que no han confirmado un pedido porque la página web no contaba con la forma de pago que ellos deseaban.  

Influencia 2.0

Con respecto a la evolución del e-commerce, hay que destacar que en estos momentos corre paralela al desarrollo de las redes sociales. Según se puso de manifiesto en una reciente jornada de la Asociación Española de Economía Digital (Adigital), el consumidor o usuario se ha convertido en el centro del negocio real, ya que están tomando el control de las marcas, y las marcas se están adaptando. Por otra parte, gracias a las redes sociales se ha pasado del “search al share”, es decir un nuevo modelo donde el usuario confía mucho más en los consejos de sus amigos que en la publicidad o los consejos de expertos.

Es decir, como la web social lo abarca todo, también engloba desde el consumo de información hasta las compras. Al respeto, cabe resaltar que las redes sociales y clubs de moda, por ejemplo, también han logrado hacer descender la venta de falsificaciones según aclaran los resultados del III Estudio sobre Falsificación Online elaborado por el portal Priceminister.es.