La función directiva en la Administración General del Estado. By Rafael Chamorro
23/10/2007
Me ha sorprendido al empezar a trabajar en el documento, que coordinado por Administraciones en Red, se está realizando colaborativamente para estudiar como se puede avanzar en la introducción de la Administración Electrónica en la AGE, el leer, en un borrador del texto, el argumento que los Cuerpos Superiores de Sistemas, con su corporativismo, se oponen a nombramientos de Directivos TIC adecuados y que así se impide profesionalizar la función directiva.

Como ese mismo argumento, que ya se escuchó en el año 2002 tras el nombramiento de un Director General, que fue previamente cesado al considerar el Tribunal Supremo que su nombramiento previo había sido una burla a la LOFAGE, es bueno aclarar algunos conceptos.

Primero aclarar que el Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la AGE fue creado en el año 1991 para intentar paliar el déficit de profesionales especializados en informática y telecomunicaciones con los que contaban los diversos Ministerios. Desde entonces año tras año han entrado funcionarios nuevos en el Cuerpo. La mayoría de los componentes del mismo son Ingenieros (en su gran parte de Telecomunicaciones, Informática, Caminos ..) o licenciados de carreras técnicas (Matemáticas, Físicas, ..). Igualmente la gran mayoría de los que acceden al Cuerpo tienen una experiencia previa en la empresa privada de unos diez años (quizás algo menos en las últimas promociones). La oposición es larga, cuenta con varias pruebas e incluye el estudio de 100 temas. Se pide por supuesto un nivel alto de inglés y todas las pruebas tienen una parte escrita y otra de conversación con el Tribunal. Después de los exámenes los opositores tienen que superar un curso selectivo.

Es habitual que muchos de los componentes del Cuerpo hayan tenido experiencia directiva previa en la empresa privada al ingresar en la Administración. Y por supuesto, como los componentes del Cuerpo son de gran interés para el dinámico mercado de trabajo en el sector de las TIC, muchos de ellos al no encontrar el puesto al que aspiran en la Administración piden la excedencia, normalmente para no volver, y ocupan puestos de responsabilidad en otras Administraciones Pública (Unión Europea, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas), o en empresas privadas (socios de consultoras, gerentes, directores, empresas propias, técnicos, etc.)

En general es un colectivo bien formado, con masters previos a su ingreso y/o realizados en la Administración (como el DISTIC del INAP y la Universidad Autónoma de Madrid), con idiomas (muchos hablan francés o alemán aparte de inglés), trabajadores (con jornadas que exceden con mucho a su jornada laboral reglada), que participan activamente en el sector, por ejemplo, con publicaciones, participando en congresos, escribiendo blogs (cada vez más dentro del colectivo). Además, poco corporativistas (es muy normal ver en Subdirecciones dirigidas por compañeros del Cuerpo promocionarse a compañeros de otros), buenos trabajadores en equipo, interesados en estrategias de gestión.

Por supuesto, muchas de estas características, son compartidas con los integrantes de otros Cuerpos Superiores de la Administración (y por supuesto por muchos licenciados e ingenieros que trabajan en el sector privado). Todo esto viene a cuento, porque parece que este colectivo, según algunos políticos y consultores, no vale para poder dirigir. Se supone que lo que tienen que hacer los funcionarios es trabajar a la orden de otros que si saben dirigir y que si tienen esa iluminación de la "función directiva". Y nada habría que oponer si esos ungidos también igualmente tienen experiencia directiva de años, carrera, masters, cursos, idiomas y han demostrado igualmente (los funcionarios mediante largos procesos selectivos públicos) que tienen los conocimientos adecuados para trabajar en los puestos que así se decidan.

Por ejemplo, la Unión Europea o la ONU, piden 15 o más años de experiencia profesional para poder ocupar determinados puestos directivos. Todo es discutible: el modelo de carrera profesional, el tipo de oposición que debe hacerse, los méritos que se deben de tener para ocupar determinado puesto, etc. Pero si queremos regular la "función directiva" en las Administraciones Públicas, todos, ciudadanos y funcionarios (o trabajadores públicos que no deja de ser lo mismo en sentido más amplio) deberíamos pedir que se dejaran las condiciones muy claras. Y deberían ser al menos las siguientes:

- reglas del juego iguales para todos y que no cambien a la conveniencia de cada momento. Los políticos, y ejemplos hay muy recientes, consideran que se pueden cambiar las Leyes para favorecer a alguien en concreto. La LOFAGE se cambia sin rubor, por medio del Consejo de Ministros, cada vez que se quiere nombrar a un no funcionario para un puesto de Director General. Y el sentido de la Ley era el contrario: cuando las funciones de la Dirección General lo consideraran adecuado se podría exceptuar, no cuando se quiere nombrar a una persona en concreto.

- máxima transparencia y reglas claras. Explicar porque se hacen las cosas y a quién se nombra. Si se deja claro que para acceder a la "Función Directiva" hay que realizar un curso de 1.000 horas, todos podremos valorar si nos interesa hacerlo o no. O si hay que saber inglés, o haber dirigido al menos un equipo de 100 personas durante 5 años. No sería aceptable que la regulación fuera tan ambigua que todo cabe o tan concreta que por ser de determinado Cuerpo, como algunos pretenden, ya tuvieras dicha función.

- que realmente lo que se regule mejore la situación no sea un retroceso. La AGE tiene muchos problemas, pero también una experiencia de cientos de años y un colectivo humano que en muchos casos es lo mejor que tiene la organización. La legislación debería favorecer el mérito y la capacidad. Si lo que se pretenden es potenciar la discrecionalidad o la discriminación mal vamos. Porque si unimos al hecho de una carrera profesional, si se puede llamar así a lo actual, corta y donde muchos ni siquiera llegan, la discrecionalidad más absoluta, nos podemos encontrar con la quiebra del modelo, que funciona no todo lo bien que algunos quisiéramos, pero funciona.

Finalmente para terminar y enlazando con lo que empezaba, quizás lo que pasa es que se desconoce por parte de la sociedad que hay excelentes profesionales en las Administraciones Públicas, que si saben dirigir, que si saben lo que tienen entre manos y que si saben que problemas tienen. Pero a lo mejor es que nadie les escucha. Y algunos, no están interesados en resolver esos problemas, porque no es fácil, es mucho más sencillo salir en el periódico comentando que se va a hacer tal cosa.

http://eadministracion.blogspot.com/2007/10/la-funcin-directiva-en-la-administracin.html