Lo primero, el ciudadano
17/02/2011
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación generan servicios públicos más eficaces, reducen los niveles burocráticos de la Administración y contribuyen al crecimiento de la economía europea.

Fuente: http://ec.europa.eu  Fecha:  17.02.2011

En Dinamarca, gracias a la facturación electrónica, las empresas se ahorran 50 millones de euros al año; las administraciones -y los contribuyentes- se ahorran entre 120 y 150 millones de euros. Si la facturación electrónica fuese una realidad a nivel comunitario, los contribuyentes europeos se ahorrarían 15 000 millones de euros al año.
Pero eso no es más que la punta del iceberg. Al conectar entre sí a los departamentos de la Administración, las empresas y los ciudadanos, los servicios públicos basados en la Administración electrónica son cada vez más rápidos y personalizados y permiten a los ciudadanos y a las empresas dedicarse a sus asuntos y no a hacer colas delante de edificios de la Administración. La Administración electrónica puede también contribuir al fortalecimiento de la democracia al permitir una mejor comunicación entre los ciudadanos y sus representantes.
La índole del desafío no es sólo técnica; para hacer realidad la promesa de la Administración electrónica, la tecnología debe ir acompañada de cambios organizativos y de nuevas competencias. Por otra parte, las soluciones nacionales no deben crear nuevas barreras dentro del mercado único: por ejemplo, si los sistemas de identificación electrónica nacionales no son compatibles entre sí, las empresas y los ciudadanos europeos tendrán que afrontar nuevos obstáculos a la hora de trabajar y vivir en otros países.
Modernizar las Administraciones públicas europeas significa ayudar a los investigadores, las empresas y las administraciones de toda la Unión a colaborar en el desarrollo de tecnologías, intercambiar mejores prácticas y acordar un planteamiento coordinado. Hay que evitar que se invente la rueda otras 27 veces, aprender recíprocamente de los éxitos y fracasos y aprovechar las economías de escala que sólo un planteamiento europeo puede generar.