Investigarán bancos británicos
09/02/2009
En vista del creciente interés mundial sobre qué papel jugaron los bancos en la actual crisis económica, el Tesoro de Gran Bretaña lanzará una investigación independiente para examinar cómo se administran esas instituciones financieras y cómo se les paga a sus ejecutivos.

Fuente: http://news.bbc.co.uk;  Publicado: 08.02.2009

Uno de los temas clave de la investigación será hasta qué punto los incentivos monetarios animan a los banqueros a tomar riesgos.

El ministro de Finanzas, Alistair Darling, dijo entender el malestar del público por los excesos de las bonificaciones de los bancos y advirtió que sus directores deberían actuar responsablemente.

Los bancos británicos, muchos de los cuales recibieron grandes sumas de dinero de los contribuyentes, están a punto de anunciar el nivel de bonificaciones que distribuirán entre sus empleados.

Hemos tenido una experiencia tan catártica que no se puede volver al estándar del pasado
 
John McFall, Comisión del Tesoro de la Cámara de los Comunes

Se informa que uno de estos, el Banco Real de Escocia (RBS, por sus siglas en inglés), prepara un pago de unos US$1.500 millones en bonificaciones apenas meses después de recibir un enorme paquete de ayuda de las arcas públicas.

El RBS confirmó que estaba en conversaciones con el gobierno sobre las bonificaciones, aunque no dio detalles sobre las cifras.

Añadió que tenía obligaciones contractuales con muchos de sus ejecutivos pero que, al mismo tiempo, intentaba hacer lo correcto.

Siguiendo el ejemplo

John McFall, parlamentario laborista y presidente de la Comisión del Tesoro de la Cámara de los Comunes, recibió la medida con beneplácito.

"Hay algunas personas en el sector financiero que creen que pueden mantener un bajo perfil por unos años y reanudar las prácticas de antaño. Creo que hemos tenido una experiencia tan catártica que no se puede volver al estándar del pasado", afirmó.

El corresponsal de asuntos económicos de la BBC, Joe Lynam, dice que la medida del Tesoro británico sucede después de que el presidente de Estados Unidos Barack Obama ordenara establecer un límite a los salarios ejecutivos de las empresas que recibieron ayuda del gobierno.

Por otra parte, en Francia las grandes instituciones financieras y las autoridades bancarias elaboran un código de ética que limitará las bonificaciones de los corredores de bolsa.