El impacto social de los datos abiertos
18/05/2017
Son numerosos los estudios y noticias que hablan sobre el impacto que el uso de los datos abiertos pueden tener, y están teniendo ya, sobre la economía de los países o sobre las oportunidades de negocio tanto para las empresas tradicionales como para los nuevos emprendedores.

Sin embargo, existe otra vertiente social de los datos abiertos más desconocida y que, a pesar de que no se hable tanto de ella, tiene una importancia incluso mayor por su potencial para mejorar la rendición de cuentas y los servicios públicos básicos como la educación, la sanidad, la seguridad ciudadana y el medio ambiente y conseguir que nuestras vidas sean simplemente mejores.

De hecho, según los datos de la tercera edición del Barómetro de los Datos Abiertos, el impacto económico de los datos abiertos está siendo considerablemente mayor que el impacto social hasta el momento. Afortunadamente, aun así podemos contar con cada vez más casos de estudio y ejemplos de cómo podemos aplicar los beneficios de los datos abiertos en los servicios que utilizamos en nuestro día a día:

Rendición de cuentas – Portal de Transparencia (Brasil): pensado inicialmente como una herramienta de mejora de la transparencia, ha ido creciendo en contenido y relevancia a lo largo del tiempo convirtiéndose en una pieza clave de la lucha contra la corrupción en el país y para el control ciudadano sobre la ineficiencia en el uso de los recursos público. El éxito de la iniciativa ha dado lugar a  que surjan varios proyectos similares a lo largo de Latinoamérica.

Sanidad – A Tu Servicio (Uruguay): una plataforma online múltiples veces premiada y usada como ejemplo y referencia, a través de la cual los ciudadanos pueden obtener información detallada sobre los distintos proveedores de servicios sanitarios en el país de forma abierta y amigable. Esta plataforma les permite comparar el rendimiento de las distintas alternativas disponibles, permitiéndoles así tomar decisiones más conscientes y mejor informadas que afectarán finalmente de forma positiva a su salud en un futuro próximo.

Educación – Cuadro de Mandos (Tanzania): los pobres resultados escolares obtenidos en los últimos años fueron el detonante de un gran descontento y una demanda creciente por aumentar la transparencia en cuanto a los datos de rendimiento escolar en el país. Así, surgió el cuadro de mandos a través de la iniciativa nacional de datos abiertos en el que se muestran los indicadores detallados del país de una forma muy gráfica para facilitar su comprensión y evitar la aversión hacia los datos “en crudo”. Estos indicadores no sólo informarán a los ciudadanos, sino que servirán también para guiar la necesaria reforma educativa.

Seguridad ciudadana – Mapa del Crimen (Reino Unido): gracias a una disponibilidad completa de los datos estadísticos de criminalidad, la policía del Reino Unido puede proporcionar distintos servicios de valor añadido a la hora de informar a los ciudadanos sobre la seguridad de sus barrios y ciudades. Además, todos estos datos se utilizan también para realizar proyecciones que contribuyan a una mejor planificación de los medios y políticas de seguridad ciudadana, consiguiendo finalmente ser más eficaces en la lucha contra el crimen.

Medio ambiente – Prevención de terremotos (Japón): la agencia meteorológica de Japón ha venido proporcionado información en tiempo real sobre la actividad sísmica en el país históricamente, enviando alertas que permiten a la población anticiparse en caso de un posible terremoto. Además, a raíz del gran terremoto del 2011, se ha creado una conciencia colectiva en el país sobre la necesidad de ser más eficientes energéticamente, dando lugar a la publicación abierta de los datos sobre oferta y demanda energética en el país.

En definitiva, las iniciativas de datos abiertos deben reflexionar sobre la necesidad de establecer estrategias claras para poner siempre a las personas en el centro del proceso y trabajar en conjunto a la hora de identificar y resolver los problemas que más les afectan en su vida cotidiana.

Fuente: http://datos.gob.es