La gran memoria de Internet
12/09/2011
El consumo eléctrico se dispara por el aumento de información en la Red. Las granjas de servidores ya consumen cerca del 2% de la electricidad mundial.

Fuente: www.elcorreo.com   Fecha: 12.09.2011

Las granjas de servidores ya consumen cerca del 2% de la electricidad mundial. Segun algunas estimaciones, el ritmo de crecimiento del gasto eléctrico de los centros de datos crece un 12% cada año.

Facebook recoge miles de mensajes, comentarios y fotos cada minuto. YouTube engulle cada hora cientos de clips de vídeo a un ritmo voraz. Gmail ofrece a cada usuario más de 7.500 megabytes de almacenamiento. Y no son pocas las empresas que han decidido mudarse a ese reducto de Internet bautizado como 'Cloud Computing'. Sin embargo, los archivos que circulan por la Red no se quedan en el limbo digital a la espera de ser recuperados. La 'nube' tiene cimientos sólidos. Cimientos de acero y hormigón. Una infraestructura, que según algunas estimaciones, necesita cerca del 2% de la energía mundial para carburar. Auténticas fortalezas donde cientos de servidores recogen la información de millones de usuarios y emergen con fuerza en varios puntos del planeta. En el caso de los grandes terratenientes tecnológicos como Google o Apple, sus centros de datos adquieren un aspecto mastodóntico donde se albergan miles de estos equipos.

Los guarismos apabullan. Si el consumo eléctrico anual de las granjas de servidores superan en algunos casos al gasto de varios países, sus expectativas de crecimiento, algo inherente a la expansión y penetración de Internet, no dejan indiferente a nadie. Actualmente, las necesidades energéticas crecen a un ritmo de un 12% anual según el informe de Greenpeace '¿Cómo de contaminantes son tus datos?'. Un estudio en el que también se recoge que la inversión estimada para la construcción de estos centros ascenderá en los próximos años hasta los 220.000 millones de dólares en todo el mundo, de los que 50.000 serán invertidos en Estados Unidos.

«Hay que tener en cuenta las necesidades que se derivan de tener activo un servicio a tiempo completo, al que los usuarios quieren poder acceder en cualquier momento», explica Iñaki Casajús, director de operaciones de Vsolutions, una empresa dedicada al diseño y al mantenimiento de este tipo de edificios.
 
Medidas de seguridad
 
«Una granja de servidores es lo más parecido a un búnker», incide Casajús, que ha conocido de primera mano varios proyectos. Lo dice porque las granjas de servidores cuentan con una larga lista de medidas de seguridad que hacen posible que esos datos estén accesibles «24 horas, durante 365 días al año». A la hora de elegir la ubicación, hay que cerciorarse de que en ese lugar esté asegurado el suministro eléctrico y de que se pueda contratar la conexión a Internet con varios operadores y con buena calidad. «Nunca sabes si una grúa se va a llevar por delante un línea», avisa Casajús.
 
Esa precaución por tener una alternativa constante también obliga a duplicar o triplicar la información en otras máquinas, tanto en el mismo edificio como en otros centros. En el caso de Paypal, los datos de las tarjetas de crédito pueden estar disponibles en Estados Unidos, pero una copia de los mismos descansa en otro punto del planeta por si la primera máquina queda fuera de juego por cualquier motivo, como puede ser una catástrofe natural, quién sabe si un huracán o un terremoto. «No se puede confiar en una sola máquina porque puede dejar de funcionar», y eso lleva a algunas compañías a tener un sistema mixto, es decir servidores propios y externos para evitar estar fuera de juego si se caen los servicios de la empresa contratada.
 
Otro aspecto a tener en cuenta a la hora del diseño es el clima y la ventilación. Tener máquinas funcionando a pleno rendimiento día y noche «genera un calor que hay que evacuar». Por eso las medidas de refrigeración juegan un papel clave. Siempre se puede recurrir a aparatos de aire acondicionado, pero si se opta por un clima húmedo se puede establecer un sistema de ventilación que suponga un importante ahorro a lo largo del año en las partidas destinadas a 'refrescar' la gran memoria de Internet.
 
«Yo no elegiría el desierto del Sáhara o Sudán para instalar un centro de datos. Si tienes que evacuar el calor interno, ¿en qué beneficia tener una temperatura externa de 50 grados?», se pregunta Casajús.