¿Podrán soportar las redes que todas las empresas estén en la nube?
16/09/2011
En España cada vez se utilizan más servicios en la nube. Dada la reducción de costes que supone y sus posibilidades de negocio, son las empresas las mayores beneficiarias de las tecnologías de cloud computing.

Fuente: www.mkm-pi.com  Fecha:  16.09.2011

Sin embargo, surgen dudas sobre si la infraestructura de red con la que cuentan actualmente será capaz de soportar el aumento de demanda que requieren estas tecnologías. Por ello, Ciena, la compañía especialista en redes, analiza cómo detrás de esta migración de las empresas está la promesa de un ancho de banda rentable y una escalabilidad elástica que sólo puede ofrecerse a través de una infraestructura robusta.


 

Según un estudio de CB Consulting realizado a más de 400 compañías nacionales, casi dos tercios de las empresas españolas usará cloud computing para el año 2014. En el caso de las grandes empresas, la nube alcanzará a un 83,2%. Al mismo tiempo, dicho estudio demuestra que las administraciones públicas han tomado buena nota y un 97,6% de las instituciones tiene alguna aplicación en modo cloud, siendo el sector financiero el que más ha apostado por estas tecnologías. A finales de 2014, el 100% de las entidades financieras encuestadas usará el cloud computing.

Todo esto supondrá un incremento en la demanda de ancho de banda muy significativo. Para hacer frente a tal cantidad de datos sensibles de las empresas, los operadores deberán contar con unas redes de alta capacidad que sean  flexibles, seguras y resistentes. Dichas características son necesarias para poder hacer frente al continuo crecimiento  de la demanda y los nuevos servicios tecnológicos que seguro surgirán en el futuro.

La transformación tecnológica de industrias clave como el sector financiero, el de seguridad o el de la medicina y la digitalización de sus servicios conllevan un gran aumento en los requerimientos de almacenamiento. Esto repercute en la infraestructura basada en la nube, dado que las empresas buscan enfoques más rentables y dinámicos para cumplir con sus requerimientos de ancho de banda. Sin embargo, este modelo sólo puede tener éxito si las empresas pueden confiar en la transferencia de su información a la nube. La infraestructura subyacente necesita por tanto cumplir tres requerimientos vitales: seguridad, flexibilidad y resistencia.