El sector público lidera la adopción del cloud computing, pero no sabe cómo sacarle el máximo provecho, según RICOH
18/01/2013
Pese a que la Agenda Digital Europea considera el cloud computing como una herramienta fundamental para la modernización y mejora de las Administraciones Públicas, un reciente estudio publicado por la compañía de equipamiento tecnológico para la oficina RICOH asegura que el sector público, aunque es el más dispuesto a utilizar la tecnología cloud para compartir documentos, desconoce cómo sacar el máximo provecho de la misma.

Fuente:  http://www.rrhhpress.com 

En este sentido, según el estudio de RICOH, más de la mitad (52%) de los trabajadores senior del sector púvlico afirman que la adopción de “la nube” ha dificultado la gestión de documentos.

Según Carsten Bruhn, Executive Vice President, RICOH Europe, “parece que el sector público no está maximizando los beneficios del cloud computing, como un acceso más fácil a la información, un mayor intercambio de conocimientos y una mejor agilidad de los negocios. Esto puede que se deba a que se cuenta con procesos de documentos desconectados, en los que el sistema, la tecnología y la forma de trabajar de las personas se ven de forma aislada; en vez de ser considerados partes iguales que necesitan trabajar de forma perfectamente integrada”.

 

El estudio muestra que el 47% de las organizaciones del sector público usa el cloud para compartir documentos y que el 71% lo hace para permitir el acceso móvil a ellos. Sin embargo, mientras los trabajadores del sector público reconocen que las nuevas tecnologías les pueden ayudar a servir de forma más efectiva a los ciudadanos en la mayoría de los casos (69%), se invierte en nuevas tecnologías desconociendo la plena funcionalidad de los sistemas existentes.

“Cada vez más, los usuarios esperan que el sector público comparta información en formato electrónico y el cloud tiene un papel clave en la migración de documentación de formato papel a digital. Trabajando con un experto en gestión de documentos para realizar esta transición, el sector público puede estar seguro de que esta información será accesible siempre que sea necesario y en el formato correcto. La tecnología no obstaculiza, sino que facilita los flujos de información”, explica Bruhn.

“Uno de los retos particularmente importantes que afrontan las administraciones públicas es encontrar un equilibrio entre hacer que la información sea accesible y proteger los detalles confidenciales. Con revisiones regulares de los procesos de documentos se identificarán riesgos potenciales y oportunidades para mejorar y hacer más segura la compartición de documentos”, añade Bruhn.

El estudio también revela que el 83% de los trabajadores del sector público afirma tener acceso a algunos de los dispositivos más modernos, como smartphones y tabletas, pero que su uso se ve limitado por antiguos sistemas heredados. Por otra parte, existe una división entre la tecnología que se ofrece a los trabajadores de cara al público y la que se ofrece a los administrativos. Esta diferencia provoca potenciales cuellos de botella, duplicación de esfuerzos, retrasos en el acceso a la información a tiempo real y riesgos de brechas de seguridad.

También un 83% de los trabajadores públicos considera que los métodos de trabajo a los que se enfrentan diariamente están obsoletos y les impiden ser tan eficientes y efectivos como deberían. Pese a que el 52% piensa que la seguridad de su información es mejor ahora que en 2009, sólo el 44% se atreve a confirmar que sus procesos de documentos son seguros, por lo que el sector público se expone a riesgos de fugas de datos