Cuando un perfil personal en las redes sociales afecta a las empresas
09/05/2011
El Pais analiza el uso personal que se le da a la red social y como afecta a la imagen de la empresa

Fuente: www.equiposytalento.com    Fecha:  09.05.2011

Ayer ElPais.es ofreció un interesante reportaje en el que se reflexionaba sobre los límites de las redes sociales y cómo el uso personal que se le dan a las mismas puede llegar a afectar la imagen de la empresa para la cual se trabaja.

Y es que, queramos o no, la frontera entre lo privado y lo público está tan desdibujada en las redes sociales que resulta casi imposible saber si un comentario crítico sobre la empresa se puede entender como un desahogo personal o como una falta de disciplina.

El poder de las redes sociales es prácticamente nuevo en nuestro país y, por eso, hasta la fecha no existe ninguna legislación al respecto. Hasta el momento, sólo conocemos el resultado de varias sentencias aisladas en algunos temas conflictivos de la red.

En este mismo
reportaje se recogen cifras que son, como poco, clarificadoras de este nuevo poder de comunicación. Según datos publicados por la Asociación Española de la Economía Digital, el 94,87% de los usuarios de Twitter sigue a alguna empresa.

Código en los medios de comunicación
Ya existen muchos periodistas en el mundo que deben trabajar bajo ciertas normas al respecto de las redes sociales. The Wall Street Journal, The Washington Post, BBC, Reuters o Bloomberg han redactado normas estrictas para sus periodistas en las que quedan regulados aspectos como el hecho de desvelar primicias, difundir opiniones contrarias a la línea del medio o emplear un lenguaje improcedente.

ElPais.es aprovecha además para recordar los casos, hasta ahora, más notorios de despidos o juicios referentes a esta nueva vía de comunicación. Y es que las empresas, de momento, no pueden hacer mucho más que intentar controlar. Para ello, nace un nuevo perfil profesional: los community managers, que han multiplicado por ocho su demanda en 2010, según datos de Infojobs. Esta figura gestiona las redes sociales y el comportamiento de las empresas en las mismas, pero ha llegado un punto en el que los propios trabajadores deben convertirse en community managers de sus cuentas personales.