LUCES Y SOMBRAS DE LA TELEFONÍA IP EN ESPAÑA
Un informe de AETIC apunta que sólo un 10% de las empresas españolas usan servicios de telefonía IP en sus compañías. Analizamos las dificultades y oportunidades que tiene esta tecnología

www.channelpartner.es  04.02.2009

El control de los costes es una política cada vez más necesaria en la empresa, fundamentalmente en la pyme. Uno de los capítulos que resultan más onerosos en una compañía suelen ser las comunicaciones, por ello la telefonía IP se presenta como una vía para mejorar no sólo la cuenta de resultados, sino la productividad de los empleados. Esta tecnología consiste en la transmisión de la voz y datos a través de una línea bajo protocolo IP, lo que permite abaratar costes de interconexión con la línea tradicional.

Hace unos años, los analistas preveían que este mercado vería un crecimiento exponencial en el número de líneas IP que se contratarían. Sin embargo, la realidad, reconocida por muchos fabricantes y alguna operadora, es que la implantación de soluciones ha sido más lenta en España que en otros países de nuestro entorno. Javier González, director de marketing de Colt Telecom, explica que esta lentitud tiene su causa en que “la reducción de costes en servicios de voz que supone la tecnología IP es similar a la que los operadores españoles pueden conseguir mediante el uso de la interconexión por capacidad”. Está opción no está presente en otros países europeos, donde el abaratamiento de las tarifas que proponía la telefonía IP caló con más fuerza que en España, país en el que los operadores han ofrecido desde 2001 tarifas planas para la voz tradicional.

 
Otros obstáculos que ha tenido el despegue de la telefonía IP en España son para Xavier Casajoana, director general de la operadora digital VozTelecom, el elevado precio de las centralitas IP, el desconocimiento de las ofertas de los operadores hasta la fecha y la falta de fiabilidad y capacidad de la banda ancha. En lo que se refiere al primer asunto, Casajoana sentencia que esta barrera “se ha visto superada durante este año debido a la oferta de servicios llamados de centralita virtual”, que minimizan las inversiones para adquisición de equipos. Por ello, el director general de VozTelecom piensa que estos servicios estimularán la penetración en las empresas de hasta 50 empleados. Por su lado, en lo que toca a la banda ancha, Casajoana explica que en los últimos años la capacidad de transmisión de datos ha evolucionado, pero no así la regulación en cuanto a asignación de números telefónicos y portabilidad de la numeración a servicios de voz IP.

No obstante, hay actores como Cisco que no ven que esta tecnología haya sufrido un parón en su implantación. Luis Palacios, director de desarrollo del negocio de comunicaciones unificadas de Cisco España, explica que la telefonía IP sigue siendo muy demandada por todo tipo de empresas y que la verdadera tendencia de crecimiento se está produciendo en las soluciones que integran voz, vídeo y datos, “como los clientes unificados para el escritorio”.
 
La pyme es la clave

Según un reciente informe de AETIC y Everis, sólo un 10% de las empresas españolas usan servicios de telefonía IP en sus empresas. Esto significa que más de 330.000 compañías han decidido sustituir sus tradicionales sistemas de telefonía por otros basados en voz IP. Además, como en otras áreas de nuestra economía, son las compañías de mayor envergadura las que están introduciendo esta tecnología en España.

Alberto Bellé, director de programa de IDC, comenta que “el segmento de negocio que ha avanzado más en el proceso de implantación ha sido el de la banca”, pero también señala que en los próximos años “el gran motor de crecimiento IP va a ser la pequeña y mediana empresa”. Este analista cree que ya se está comprendiendo que la clave del negocio está en la integración de voz y datos (no en la mera transmisión de voz), ya que con ello se consiguen optimizar los procesos tecnológicos y de negocio en la empresa. Es decir, la tendencia natural es evolucionar hacia lo que se denomina comunicaciones unificadas: suites que integran servicios de voz, datos, presencia e incluso fax vía IP. 

La centralita del futuro estará en la nube
Alberto Bellé, de IDC, pormenoriza algunas de las tendencias que se darán en los próximos años dentro del mercado de la telefonía IP. Una de ellas es la maduración del protocolo SIP (Session Initiation Protocol, en sus siglas en inglés), cuya ausencia de muchas soluciones está provocando que los sistemas de diferentes proveedores no sean compatibles entre sí. En consecuencia, el cumplimiento de este estándar será un detalle que cada vez empezarán a incorporar más proveedores en sus desarrollos. Por otra parte, Bellé piensa que la fuerte competencia entre los desarrolladores de tecnologías hará que los precios de las soluciones sigan erosionándose. Y, por último, en la misma línea de abaratamiento de costes sitúa la evolución de las centralitas físicas a las de software, lo que implicará una reducción significativa de los precios. Bellé concluye que los servicios alojados de voz sobre IP también serán un dulce para las pymes, ya que “proporcionan las ventajas tecnológicas de la VoIP sin tener que realizar inversiones en infraestructura ni contratos de mantenimiento”, puesto que es el operador quien se encarga de estos menesteres.
Eso sí, para que la telefonía IP acabe por consolidarse finalmente, la mayoría de fabricantes coinciden en señalar que será necesario contar con buena conexión de banda ancha. Jordi Canut, country manager de Netgear en España, añade a esta fórmula una “red Wi-Fi fiable”, lo que convertiría a esta tecnología en “infinitamente más atractiva”. Casajoana asegura que hasta que las empresas no dispongan de enlaces a Internet de cómo mínimo 10 Mbps simétricos, la implantación será más lenta. A estos requisitos, el director de VozTelecom añade un cambio de regulación que permita usar la numeración convencional.


Por su lado, para Victoria Somohano, jefa de producto de comunicaciones unificadas de Microsoft, cuya empresa basa su oferta en una solución sólo de software (Office Communication Server), las aplicaciones de comunicaciones unificadas en las que es innecesario cambiar la centralita “incrementan la productividad y mejoran la experiencia del usuario”.