El Centro de Inteligencia para la Automoción de SuperLópez en Amorebieta funcionará en 2008 con una inversión de 42 millones
31/01/2007
Cuando el proyecto se encuentre operativo, el sector vasco de automoción contará con una potente herramienta que le permitirá minimizar los riesgos que atenazan su futuro, como las deslocalizaciones, y afrontar los retos que tiene por delante. La innovación y la globalización y se sitúan entre los prioritarios.
elcorreodigital. MANUELA DÍAZ/AMOREBIETA

El Centro de Inteligencia para la Automoción (AIC), una iniciativa pionera en Europa y cuyo objetivo es reforzar la posición del sector vasco de componentes, será una realidad en el segundo semestre del próximo año. El ambicioso proyecto, que supondrá una inversión inicial de 42 millones de euros, recibió ayer su bautismo con la colocación de la primera piedra del complejo, que se ubicará en el polígono de Boroa, en Amorebieta. En concreto, en los terrenos reservados en su día para acoger la fallida fábrica de coches de Volkswagen impulsada por el ingeniero José Ignacio López de Arriortua. Esas instalaciones se verán completada en el futuro con la ejecución en Ermua de una segunda fase, que comenzará a construirse durante el presente ejercicio.

Cuando el proyecto se encuentre operativo, el sector vasco de automoción contará con una potente herramienta que le permitirá minimizar los riesgos que atenazan su futuro, como las deslocalizaciones, y afrontar los retos que tiene por delante. La innovación y la globalización y se sitúan entre los prioritarios.

Y es que, el AIC concentrará actividades tecnológicas, industriales y formativas para mejorar la competitividad de esta actividad.

Además del cluster Acicae, son diez las compañías del ramo que participan actualmente en el centro de inteligencia: cuatro multinacionales -CIE Automoción, empresa vasca con cerca de 40 plantas repartidas por todo el mundo, ZF Lemförder TVA, Pierburg y Tenneco Automotive-, y las firmas locales Microdeco, Amaya Tellería, Fersint, P4Q y Bionor. Además, el complejo no cierra sus puertas a universidades, centros tecnológicos, ingenierías o consultorías relacionadas con la automoción.

Generación de valor

El acto de colocación de la primera piedra estuvo presidido por el diputado general de Vizcaya y presidente de la fundación AIC, José Luis Bilbao, quien vaticinó que este «centro único de generación de valor» sienta las bases para que «esta zona no sea un desierto industrial». El responsable foral apostó por el conocimiento, la tecnología, la internacionalización, la cooperación, los valores intangibles y la innovación como «retos de futuro en un mundo globalizado».

Bilbao no ocultó su satisfacción por la importancia que esta iniciativa tiene para el sector vasco de automoción que, tal y como resaltó, representa el 16,4% del Producto Interior Bruto (PIB), con más de 290 empresas, una facturación superior a los 9.600 millones de euros, y más de 41.000 empleos directos. También recordó que Vizcaya, y principalmente la comarca del Duranguesado, genera el 50% de estas cifras.

El acto, que de acuerdo con la filosofía que ha guiado este proyecto estuvo marcado por la innovación, también contó con la participación de la consejera de Industria, Ana Aguirre, los patronos de AIC y alcaldes de Amorebieta y Ermua, David Latxaga y Carlos Totorika, respectivamente, además de Antón Pradera, presidente de CIE Automotive, y la directora general del grupo de Acicae, Inés Anitua.

Apuesta por innovar

La titular vasca de Industria hizo referencia durante su intervención a la necesidad de «cooperación» entre las empresas que constituyen este centro de inteligencia ante la amenaza globalizadora a través de la apuesta por la innovación. Para lograr este propósito, el nuevo macrocomplejo fija entre sus objetivos el favorecer el conocimiento sectorial y la investigación, impulsar la formación, apoyar la creación de nuevos proyectos empresariales, además de atraer proyectos innovadores.

Se trata, según expuso el presidente de CIE Automotive, de «una respuesta inteligente, que ya está generando valor», con una fórmula de trabajo que desarrolle procesos de calidad en cualquier zona y que «resuelva problemas futuros».