Consultores de raza mundial. Carlos Vidal y Basilo Rueda
A pesar de que no estudiaron inglés en el colegio, Carlos Vidal, miembro del comité ejecutivo de Accenture y responsable de Estrategia Geográfica de la consultora, y Basilio Rueda, senior managing director de Accenture Global Delivery Network, han sabido superar las barreras del idioma y del tiempo para estar presentes en los órganos de gestión más importantes del grupo.

EXPANSION Publicado el 10/08/2007, por L. Junco

El ex presidente de Accenture en España, Carlos Vidal, ha participado en todos los procesos de cambio de la multinacional, hasta convertirse en el máximo responsable de Estrategia Geográfica del grupo y en miembro del comité ejecutivo de la consultora.

Carlos Vidal (Lérida, 1954), que se incorporó a Accenture en 1975, creó la práctica de Banca y Seguros en España sólo dos años después de su entrada en el departamento, en el que ascendió como socio en 1986. El ejecutivo siempre estuvo ligado a los servicios financieros de la multinacional. Durante la década de los noventa, fue nombrado coordinador de este departamento para toda Europa, hasta ser elegido presidente de la filial española en 2000, manteniendo su responsabilidad en el ámbito financiero.

Sus comienzos como explorador del mundo (aparte de Europa) comenzaron con el nombramiento del actual consejero delegado del grupo, Bill Green, hace siete años. "Nos conocíamos del comité ejecutivo mundial y ambos fuimos nombrados socios en 1986. Por eso, cuando diseñábamos la nueva estrategia del grupo, yo insistí mucho en la importancia de la gestión geográfica y la necesidad de recuperar ese concepto", explica Vidal. "La geografía siempre ha existido, pero los resultados se configuraban de acuerdo a la línea de negocio, sin importar el crecimiento local", señala el ejecutivo.

Exploradores

Una vez creado el nuevo puesto que actualmente ocupa Vidal, "se organizaron diferentes grupos de países, uno grande y otros satélites, y se configuró una nueva división para revisar las operaciones, que permite valorar en mayor medida el éxito y los resultados de acuerdo a su situación", afirma.

Su cargo le ha obligado a conocer los 45 países donde Accenture tiene alguna oficina. "Siempre he sido bienvenido en el mundo. Seguramente, porque soy español y tiendo más a comprender a los extranjeros que los americanos, que, en muchas ocasiones, no han salido de su ciudad". "Mi responsabilidad es aportar la visión de los clientes de esa zona, conocer la fórmula de venta que emplean e intentar convertir a los países que son pequeños para la compañía en medianos", señala. En este sentido, India es considerado un país pequeño en tamaño del negocio, "pero es una región estratégica y, hoy en día, la más grande del grupo en número de personas, por delante de Estados Unidos", afirma Vidal.

El crecimiento de la externalización de servicios de los últimos años, especialmente en India, ha llevado también a Basilio Rueda (Segovia, 1955) a recorrer el mundo. La trayectoria profesional de Rueda, que ingresó en Accenture en 1982, se vio impulsada en el momento en que "Accenture España se adelantó a la época y creó un centro de desarrollo (la primera factoría de software), hace quince años", explica el ejecutivo. En un principio, lo que se creó para dar servicio a los clientes domésticos se convirtió poco a poco en la plataforma tecnológica de muchas multinacionales. "Por ese adelantarnos en el tiempo, me encargaron que trasladase el modelo de factoría española a otros países, como Europa del Este, Latinoamérica y Asia", recuerda. Ahora, es el responsable del trabajo de más de 70.000 empleados de Accenture, el 40% del total de la plantilla del grupo.

Rueda, que en 1994, fue designado responsable de Business Process Management (BPM) y fue nombrado miembro del comité ejecutivo de la filial española hasta 2003, pasa la mayor parte del tiempo viajando de factoría en factoría, y de reunión en reunión del comité al consejo de administración de Avanade, empresa filial de Accenture participada por Microsoft.

Desde sus inicios en el outsourcing, "la práctica de Accenture ha mejorado enormemente con el apoyo de India". Rueda siente admiración por este país, "que tiene una diferencia de tres horas y media o cuatro y media, lo cual es muy curioso". De India le gusta la música , el cine y el "carácter humanista de la gente". Mientras, el ejecutivo considera que "China es un mundo mucho más agresivo comercialmente, donde las personas son más ambiciosas", explica.

Vidal, por su parte, se siente impresionado por Nigeria, "el país más corrupto del mundo. Estar en este país representa estar seguro de que estás en el límite de la legalidad. Pero lo cierto es que la gente tiene un alto nivel de educación, porque, habitualmente, han estudiado en otros países".

Según Rueda, "la perspectiva que adquieres en estos lugares es inmejorable e impagable. Te vuelves más humilde y te das cuenta de que Europa no es el ombligo de nada; es una región muy pequeña, con poco crecimiento, mientras que Asia es gigante". Otro lugar por el que tiene gran interés es Dailan, "una ciudad donde se habla japonés, coreano y chino, por que está en la frontera de los tres países y cuenta con casi diez millones de habitantes, pero apenas se habla de ella".

Para llegar hasta aquí, Rueda ha seguido siempre lo que denomina las cuatro C: competencia, "ya que sólo puedes llegar lejos demostrando que conoces las cosas. Ahora, toca ser capaz de gestionar". La segunda es cercanía. "No concibo la gestión sin estar al lado de la gente. Cuando voy a Filipinas, me reúno con la gente de todos los niveles, para que sepan que pueden contar conmigo". La colaboración "supone trabajar en equipo. Un ejecutivo que no lo vea no tendría que serlo". Por último, aunque no menos importante, está el compromiso con la empresa. "Trabajas en un sitio y sólo existes ahí por la compañía; mi mundo es mi familia y Accenture", afirma Rueda.