Empresas que miman a sus ex empleados. Los antiguos trabajadores son una fuente de potenciales clientes.
30/08/2007
'Un profesional no sólo mantiene un contrato laboral con la empresa, su relación también es emocional', explica Luis López, responsable del programa Alumni de Deloitte. El pasado mes, esta consultora organizó un acto en el Santiago Bernabéu en el que se reunieron 547 profesionales, la mayoría ex de la firma.

Cinco Dias J. Viñas / MADRID (13-08-2007)

Un profesional saliendo de la oficina con una caja llena de objetos personales y con semblante serio es una imagen recurrente cuando se piensa en una persona que abandona un trabajo. Pero ni todos los ex empleados se van a regañadientes ni todos lo hacen con rencor hacia la empresa.

Lo habitual es que la cordialidad se mantenga tras la despedida. Por eso, cada vez son más las grandes compañías que miman a sus ex empleados. A imagen de las asociaciones de antiguos alumnos, Deloitte organiza eventos y fiestas para sus ex trabajadores. 'Un profesional no sólo mantiene un contrato laboral con la empresa, su relación también es emocional', explica Luis López, responsable del programa Alumni de Deloitte. El pasado mes, esta consultora organizó un acto en el Santiago Bernabéu en el que se reunieron 547 profesionales, la mayoría ex de la firma.

Pero ¿por qué ese afán por atender y complacer a a los antiguos trabajadores? ¿Qué beneficio sacan con ello? La respuesta se encuentra a medio camino entre la imagen corporativa y la oportunidad. Las compañías suelen ofrecer su mejor cara cuando agasajan a sus ex empleados, y muchos de ellos están en destinos y actividades donde la posibilidad de hacer clientes es una realidad.

El conocido bufete de abogados Cuatrecasas también cuenta con un proyecto similar. En este caso, los ex empleados deben darse de alta: a partir de ese momento acceden a un portal donde hay entrevistas con antiguos colegas, foros donde contactar con profesionales vinculados al despacho y herramientas e-learning para seguir formándose. Incluso tienen descuentos en servicios diversos y derecho a participar en viajes culturales. El último, a Barcelona, para disfrutar de una exposición de pintura. En Cuatrecasas califican las ventajas que obtienen de 'intangibles'. Desde que el ex alumno pueda recomendar el despacho a su entorno hasta convertirse, él mismo, en cliente del bufete.

Se trata, en definitiva, de una nueva manera de hacer networking (establecer contactos), la palabra de moda. La consultoría McKinsey mantiene un portal que permite a 15.000 ex empleados de 80 países distintos intercambiar opiniones, entablar discusiones y mantener relaciones profesionales. Inmaculada Horrillo, coordinadora del proyecto, recuerda que los profesionales que entran a la empresa 'forman parte de una cultura única y asumen unos valores comunes'. Todos estos programas se ocupa de que este espíritu permanezca más allá del contrato laboral.

Enrique Weickert. Director financiero de Fertiberia 'No me pierdo una fiesta de Deloitte'

Enrique Weickert, hoy director de administración y finanzas de Fertiberia, no suele perderse los eventos que organiza Deloitte para sus ex empleados. Este onubense de 36 años fue uno de los 547 profesionales que estuvieron en el Santiago Bernabéu en la fiesta que organizó la consultora para disfrute de sus antiguos trabajadores.

Weickert empezó en Deloitte justo terminada la universidad y se fue, diez años más tarde, siendo senior mánager. Parecía que su vida profesional era inseparable de Deloitte hasta que Fertiberia -empresa de fertilizantes- le ofreció ocuparse del departamento de finanzas, el sector que más le gusta. Weickert aceptó, pero sigue hablando maravillas de su antiguo trabajo y de sus ex compañeros.

'En Deloitte te amueblan la cabeza, adquieres habilidades para trabajar en equipo y aprendes a sacar adelante los proyectos'. Y eso, según cuenta, le ha servido para desarrollar su nuevo cometido. Aplaude la iniciativa de su ex empresa de organizar encuentros con viejos colegas. 'Estas fiestas no sólo sirven para reencontrar viejos amigos y cotillear. Son una oportunidad de negocio. Por ejemplo, cuando he necesitado un empleado con un perfil muy determinado, he acudido a Deloitte', explica Weickert.

En el fondo es una relación 'egoísta'. Como dice él, 'hay que tener amigos hasta en el infierno'. Y concluye: 'La vida es muy larga y a veces eres tú quien puede echar una mano y otras veces serán otros los que te ayudarán'.

Jorge Rabadán. Director del departamento fiscal de Bergé y CíA 'Es agradable que se acuerden de uno'

'Es agradable que se acuerden de uno cuando has abandonado la empresa en la que has trabajado durante muchos años', explica Jorge Rabadán Villanueva, director del departamento fiscal de Bergé y Cía, compañía dedicada a la distribución de automóviles. Antes de recalar en Bergé, Rabadán trabajó en Price Waterhouse y en Cuatrecasas. Del prestigioso bufete llegó a ser asociado, hasta que en 2004 el grupo Bergé le propuso crear y liderar un departamento fiscal interno. 'El desafío era apasionante, no me podía negar', cuenta. Tras cinco años en Cuatrecasas, abandonó el despacho para emprender una nueva aventura.

La relación que mantiene con su ex empresa sigue siendo 'excelente'. De hecho, el grupo Bergé era su principal cliente cuando él estaba en Cuatrecasas, y su salida de la firma reforzó aún más los vínculos entre ambas compañías.

De las actividades de los ex empleados de Cuatrecasas, Bergé destaca las reuniones periódicas, los cursos y desayunos para hablar sobre distintos ámbitos del derecho. Aunque, al igual que la mayoría de personas que participan en este tipo de actos, Jorge Rabadán cita la importancia de reencontrar a los viejos amigos. Y, sobre todo, hacer nuevos contactos que, 'nunca se sabe', bien podrían ser futuros clientes, o solucionar un problema. 'Sigue funcionando eso de: ve a Cuatrecasas, pregunta por este nombre y dile que vas de mi parte. Te atenderá estupendamente'.

A imagen de los lobbies estudiantiles

Las empresas que han impulsado programas para los ex empleados beben del modelo universitario. Éstas fueron las primeras instituciones que impulsaron las asociaciones de ex alumnos, sobre todo, en los Estados Unidos y Gran Bretaña. Ya en el siglo XIX, proliferaban este tipo de asociaciones. Algunas, como la prestigiosa organización de antiguos alumnos de Harvard actúa como un auténtico lobby dentro de la universidad, y fuera.

En España éste es un fenómeno relativamente reciente. Desde los claustros universitarios argumentan que la importancia de este tipo de asociaciones reside en no dejar desamparado al alumno cuando finaliza sus estudios. No es extraño que un recién licenciado salga de la universidad con una nula o muy corta experiencia laboral. De ahí que estos colectivos dediquen la mayoría de sus recursos a orientar profesionalmente a los miembros de la asociación y a organizar conferencias con empresarios para conocer de primera mano cuáles son las demandas del mercado laboral.

En el caso de las asociaciones de ex trabajadores prima el carácter festivo de los encuentros por encima del formativo. Sin embargo, el bufete Cuatrecasas o Deloitte también organizan cursos y desayunos de trabajo. Aunque siempre hay más éxito de público en las fiestas y cócteles que en las conferencias.