Future Trends Forum de la Fundación Accenture, Bankinter y del Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade): La innovación es necesaria para competir
24/05/2007
La Fundación de la Innovación Bankinter pretende analizar las tendencias actuales más novedosas para hacer llegar a las empresas algunas de las razones que les moverían a innovar, como la creación de riqueza o la necesidad de diferenciación.

M.Ciriza, A.I.Gracia/ Expansión. En un entorno cada vez más global, donde se producen cambios cada segundo, todas las economías y empresas mundiales no tienen más remedio que adaptarse a las necesidades que exigen su demanda y deben crear una riqueza propia basada en la innovación y el conocimiento, si quieren competir en primera línea de juego con los demás jugadores del mercado.

Este mecanismo ya está en marcha en Madrid. La Comunidad ha conseguido despertar ante el empuje de la innovación que le rodea, pero todavía le queda un ingente camino por recorrer.

En la actualidad, la competitividad de todos los agentes económicos madrileños está ligada a su inherente capacidad a la hora de invertir en I+D. Sin embargo, las cifras no reflejan una excesiva evolución en este sentido.

"El gasto interno total en la Comunidad de Madrid en 2005 fue de un 1,82 por ciento", comentó Federico Manrique, director general de Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, en el I Congreso Future Trends Forum, organizado por la Fundación de la Innocación de Bankinter.

Aún así, se espera que en 2010 "la Comunidad dedique el 2,5 por cientode su PIB a esta actividad, el 3 por ciento en 2013, y el 4 por ciento en 2020", añade Manrique.

Para ello, es imprescindible "anticiparse a los cambios", insta el director. De esta forma, Madrid generará una serie de espacios tecnológicos mediante una red de parques y clusters.

Términos

No hay que confundir el término innovar con el de inventar, ni con realizar una inversión en I+D. "La innovación es hacer las cosas de forma diferente para que aporte un valor a la sociedad; innovar es crear riqueza a partir de un invento. Por su parte, la investigación y desarrollo es un importante driver para esta innovación", define Mónica Martínez directora general de la Fundación de la Innovación Bankinter.

Su vicepresidente, Carlos López especifica que el desempeño de su Fundación es "generar innovación y promover distintos proyectos específicos que estimulen esta actividad en el tejido empresarial".

El principal proyecto que impulsan es el Future Trends Forum (FTF) que, con la colaboración de la Fundación Accenture y del Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade), pretende analizar las tendencias actuales más innovadoras y hacer llegar a las empresas algunas de las razones que las moverían a innovar, como son la búsqueda de las ventajas competitivas, la necesidad de diferenciación, la creación de riqueza o el crecimiento sostenible.

Casi todos los expertos del ámbito empresarial son partidarios de que es necesaria la innovación para mantener y mejorar la competitividad de sus empresas. Larry Keeley, consejero delegado de Doblin Group, asegura que "la mayor parte de las cosas que oímos que se identifican con innovación no son ciertas".

Por ejemplo, Edison no inventó la bombilla. Lo que hizo fue trabajar hasta conseguir un tipo de material con el cual el filamento no se quemara. Así, "una idea anticuada puede convertirse en una idea sutil para el mañana", sostiene Keeley.

Este gurú de la innovación cree que hay que comprender que todo cambia. "Los avances inteligentes no empiezan en la tecnología, sino que aparecen tras una visión clara del entorno y, sobre todo, a través de un fiel compromiso". Sin embargo, avisa que, en muchos casos, "el futuro está aquí", como es el caso de las Vegas, Japón o Helsinki. "El problema es que no está bien repartido".

Los líderes en innovación tienen que "saber establecer la fórmula necesaria para ver antes que los demás lo que es importante", añade Keeley, que describe que el cambio tecnológico "es una cuestión de intuición, de disciplina, de dureza y de una combinación de productos, procesos, servicios, presupuestos y planificaciones estratégicas".

¿Cómo España puede ser un cabecilla en innovación en el ámbito regional? Keeley admite que España no está mal ubicada, ya que se sitúa en el quinto puesto en cuanto a competitividad en innovación. Aunque, para mejorar, "es necesario que cambie la vida de las personas y que no se centre sólo en la tecnología".

Según Mark Ciccone, miembro senior del equipo de liderazgo de Monitor Networks, para España es fundamental la promoción de clusters de innovación, no sólo en las universidades, sino en todas las áreas que conforman el entorno empresarial.

Ciccone cree que el problema de España es que sufre una especie de disonancia cognitiva, es decir, que percibe una realidad contradictoria. "Esta discordancia se opone a sus valores y le impide estar bien consigo misma".

Ante este panorama, los directivos "ignoran aquellos aspectos que se rebaten en su sistema de valores. Por lo tanto, acaban por no escuchar lo que quiere el mercado".

Y afirma que, hoy en día, el crecimiento global sostenible es lo que quieren las empresas,"y esto significa innovación". Así, si la compañía es innovadora, atraerá a los jóvenes talentos, que aportarán unas ideas que repercutirán de inmediato en los activos de los productos.

Mercado

Para desarrollar este conocimiento, hay que conocer el mercado. Por ello, hay que involucrarse en la vida real. "Si comprendes lo que piensan ocho personas, lo sabes todo", apunta Ciccone. Pero la verdadera apuesta en innovación se encuentra en "reinventar lo que ya existe".

No limitar esta actividad a un solo concepto, sino trasladarla a los productos y a otros campos como el diseño, el suministro, y la cadena de ventas. El gran obstáculo actual es que "los directivos no saben gestionar los riesgos. Y eso es lo que impide generar buenas ideas". La ciencia es imparable.

Y uno de los grandes ejemplos es la tecnología de identificación por radio frecuencia (RFID), que ofrece una verdadera revolución en diversos mercados, unos dispositivos instalados en objetos para transmitir información.

"Hoy en día, se está desarrollando la cuarta etapa inhalámbrica que ha conseguido que las cosas se comuniquen entre ellas. Por ejemplo, entrar en el coche sin una llave es un RFID", explica Thomas Lee, prefesor de ingeniería eléctrica de la Universidad de Stanford. Aunque todavía es una tecnología "que está en pañales, se van dando pasos poco a poco y en un futuro transformará el sector sanitario", augura Lee.

Tercera generación

Por otro lado, la mayoría de las compañías está tomando posiciones frente a la aparición de la tercera generación de telefonía móvil (3G). Los generadores de contenidos, ahora, toman mayor importancia con la aparición de esta aplicación.

Para John Hoffman, consejero delegado de Roamware, "el ganador real es el consumidor". Es consciente que, a día de hoy, una de las barreras fundamentales en el desarrollo de esta tecnología es el coste y "si conseguimos bajarlos entre un 30 o 40 por ciento, la revolución será imparable", afirma.

Incluso va más allá en sus planteamientos, porque vaticina que "uno de los sectores que saldrán mejor parados será la banca. En 2012, las remesas se van a incrementar gracias a la 3G", insiste Hoffman.

El proyecto de secuenciación del genoma humano, sin duda, se encuentra entre los grandes hitos de la historia de la ciencia. Una de las grandes aplicaciones de la medicina personalizada va a ser la posibilidad de diseñar medicamentos a medida de nuestro código genético.

"Es un arte más que una ciencia", señala Ren Ee Chee, responsable de investigación de Singapore Inmunology Network. Cristina Garmendia, presidente de Genetrix, garantiza que "España puede jugar un buen papel internacional".

Por último, la tendencia actual de demanda desenfrenada de energía va a continuar durante las décadas venideras. Por eso, John Wilson, consejero de la Comisión de Energía de California, cree que "el cambio climático tendrá un impacto sobre la economía en un futuro y se convertirá en el reto económico más importante del siguiente siglo".

Diferencias entre países

El futuro del Sudeste Asiático ofrece excelentes oportunidades de crecimiento.

"En los últimos diez años, se ha logrado hacer economías de escala muy relevantes en el sector de piezas y componentes, multiplicando así su crecimiento", apunta Yukon Huang, asesor senior y ex director del Programa China del Banco Mundial, quien considera que se pueden lograr economías de escala "produciendo una pieza pequeña aunque sea un país pequeño y una empresa pequeña".

Ésta es la única manera que permite a una empresa especializarse, por muy pequeña que sea. "Lo ideal es poder formar parte de una cadena de valor, y esto es algo que ocurre en el Sudeste Asiático". El Sudeste Asiático es un generador de nuevas ideas.

En diez años, ha pasado de patentar cien marcas a las 12.000 actuales. Para ello, se han dado cuenta de que es fundamental poseer "los derechos de nuestra propiedad intelectual, porque sin ellos los beneficios en I+D no quedarán reflejados en la empresa".

Israel no puede presumir de contar con ningún recurso natural propio y, sin embargo, es un país que disfruta de un espíritu innovador. La inversión extranjera directa aumenta, sobre todo, en el sector de la ciencia de la vida. "Es el sector del futuro", señala Ora Dar, responsable del sector de ciencias de la vida de la oficina de la delegación científica del Ministerio de Industria y Comercio de Israel.

Por ello, "la fuerza motriz de nuestra economía es la I+D, el principal foco de inversión de Israel". Para ello, cuentan con incentivos por parte del Gobierno, ya que lo consideran "fundamental" para el desarrollo y la evolución del país, por su dependencia de la I+D y de las exportaciones de alta tecnología.

"El 70 por ciento de las exportaciones de Israel son productos de alta tecnología, pero sólo el 14% de la población está implicada en esta actividad", señala Dar.

La rápida evolución de los mercados hace que la innovación pase a ser una necesidad para sobrevivir, pero "no sólo tenemos que mirar lo que acontece dentro de nuestra competencia, porque también dependemos, en cierta medida, de lo que queda fuera de nuestro ámbito de control", advierte Pedro Arboleda, candidato líder de Monitor Group.

Para Arboleda, el problema es la falta de información sobre cómo este entorno empresarial podría fomentar la innovación en las empresas.

Los clusters componen básicamente un tercio de la economía. Por su relevancia, "hay que intentar captar las conexiones existentes y acertar en su vinculación", aconseja Arboleda. En Madrid, los clusters de servicios empresariales y educación contribuyeron de una manera muy activa en la creación de empleo entre 1999 y 2004.

"En los últimos años, la Comunidad de Madrid ha sido muy competitiva en generación de empleo. Ahora, hay que vincular estos clusters que se han beneficiado por haber estado en la región de Madrid y vincularlos con otros que puedan beneficiarse de su éxito", apunta. Por último, Arboleda anima a promover que "todos los clusters sean de alta tecnología".