PwC se hace con la consultoría de negocio de BearingPoint
27/10/2007
Tras un fallido intento de los socios nacionales de hacerse con el control de la antigua división de asesoría de Arthur Andersen, la firma conservará su marca sólo para el negocio de servicios tecnológicos.

Publicado el 26/10/2007, por L.Junco/S.Saiz

Aunque, a principios de año, Luis Tredicce, consejero delegado de BearingPoint, no descartaba realizar compras para duplicar su facturación, al final, parece que se ha convertido en el cazador cazado. PricewaterhouseCoopers (PwC) cerró un acuerdo en la madrugada del miércoles al jueves para adquirir la división de consultoría de negocio de BearingPoint en España, que representa cerca del 70% del equipo profesional de la firma, como adelantó ayer Expansión.com.

Aunque el montante de la operación no ha trascendido, este negocio de BearingPoint podría aportar unos 30 millones de euros a PwC en su área de consultoría. La integración se enmarca dentro de la estrategia de la auditora por apostar por un modelo de negocio multidisciplinar, en el que la consultoría de negocio representa ya más del 27% de la facturación, al igual que el área legal, frente al 46% de la división de auditoría.

Cambio estratégico

El acuerdo contempla la integración de los 150 consultores de negocio de BearingPoint, incluidos todos los socios y directivos de esta área, además de su cartera de clientes. Por su parte, BearingPoint permanecerá con esta marca en España en el mercado de la consultoría tecnológica, donde mantendrá alrededor de 70 profesionales. Previsiblemente, Luis Tredicce continuará al frente de esta compañía, antiguo negocio de consultoría de Arthur Andersen en España, que, en 2006, facturó cerca de 40 millones de euros.

Ambas compañías, que ayer comunicaron la operación a sus empleados por la mañana, están redefiniendo su estrategia en España. PwC pasará a contar ahora con una plantilla de consultores formada por más de 700 profesionales y, tras esta adquisición, refuerza su posición entre los clientes del sector financiero, energético, telecomunicaciones, distribución y consumo. El área de consultoría de PwC en España aportó unos ingresos de 58 millones de euros en 2006.

Esta división presenta un crecimiento interanual superior al 25%, aunque el grupo tendrá que volver a revisar sus previsiones tras la integración, ya que el acuerdo se ha firmado con carácter retroactivo a fecha 1 de octubre de 2007. Este año, la auditora cerró con unos ingresos de unos 72 millones de euros en consultoría y, el próximo ejercicio, tras la integración de BearingPoint podría superar los 108 millones, con un incremento de en torno al 50%.

Según fuentes del sector, la filial española de BearingPoint se puso en venta después de que fracasara "un intento de compra liderado por los socios para hacerse con la consultora, porque no contaban con la financiación necesaria". Un problema similar al que en su día tuvo PwC para inyectar capital a su división tecnológica, que, tras una fallida venta de su división tecnológica a Hewlett Packard y un intento de salida a bolsa, vendió esta área a IBM en 2002, motivado, además por las normas de incompatibilidad que afectan a los auditores.

Aunque aquel paso aparentó un cambio estratégico de PwC para abandonar la consultoría, la firma siempre mantuvo su apuesta por el asesoramiento de negocio, aunque ha sido en los últimos tres años cuando le ha dado un impulso definitivo, que culmina ahora con esta adquisición, que le sitúa en una posición privilegiada en el negocio de la consultoría entre las Cuatro Grandes auditoras.

La firma que preside Carlos Mas podría convertirse en la Big Four (Deloitte, PwC, KPMG y Ernst & Young) con mayores ingresos procedentes de la consultoría. En Deloitte, los ingresos derivados de esta área alcanzaron los 65,5 millones en 2006. Con la integración de BearingPoint, PwC ganará fuerza para competir en el mercado de la consultoría de negocio con firmas como Boston Consulting Group y McKinsey, que no revelan sus datos de facturación.

Llega una nueva era al mercadode los revisores de cuentas

Cuando parecía que el mercado había madurado y digerido todos los procesos de compra y cambio de nombre y dueño de las auditoras y las consultoras, una de las criaturas nacidas a partir de Arthur Andersen (hoy integrada en Deloitte) no termina de encontrar su lugar en España.

Mientras, las firmas de revisión de cuentas se han mantenido fuertes en el mercado, a pesar de las normas que les impiden prestar consultoría tecnológica, por incompatibilidad con su objetivo principal: la auditoría. Este marco legal ha potenciado el crecimiento de las consultoras tecnológicas como Accenture e IBM. La primera nació en 2001 de Andersen Consulting, mientras que la segunda se convirtió en un gigante tras la compra de la división de consultoría tecnológica de PwC.

Efecto de las leyes

La Ley Financiera, que entró en vigor en España en 2002, la reforma que llevó a cabo la Comisión del Mercado de Valores de EEUU (SEC) y la Directiva Europea de Objetividad e Independencia de los auditores impiden a las firmas que realizan trabajos de auditoría la prestación de servicios de consultoría de sistemas a sus clientes, en tanto que revisarían parte de un trabajo que ellos mismos han diseñado.

Estas normas, además, fueron también las creadoras de BearingPoint, que crearon gran parte de los consultores que pertenecían a Arthur Andersen y que no se integraron en las filas de Deloitte. La firma que preside Luis Tredicce surgió a raíz de la unión entre KPMG Consulting, KCIN y las filiales de Andersen. En los últimos meses, la matriz estadounidense aprobó el traspaso de parte de la propiedad de la compañía a los socios europeos, donde, previsiblemente, mantiene una participación minoritaria.