Gil Gidrón Presidente Cámara de Comercio España-Israel: "Israel puede ayudar a España a innovar más y mejor"
19/08/2007
Actualmente, Gil Gidrón desempeña el cargo de vicepresidente de la Federación Europea de Empresas de Consultoría (FEACO) y antes también ha sido presidente de la Asociación de Española de Empresas de Consultoría (AEC), partido de la base de sus labores en la multinacional Accenture, uno de los líderes del sector.

ENTREVISTA EL PAIS.COM. MANUEL NAVARRO 19/08/2007

El directivo analiza una relación bilateral que alcanzó los 1.500 millones de euros en 2006

"Israel puede ayudar a España a innovar más y mejor", afirma Gil Gidrón, presidente fundador de la Cámara de Comercio e Industria España-Israel y socio de la firma Accenture. Pasado un año y medio de su puesta en marcha, la Cámara trabaja para fortalecer las sinergias existentes entre dos países "con un pasado común y un futuro compartido".

"Los empresarios van por delante de la política y han demostrado que, con independencia de la situación, el comercio bilateral seguirá creciendo"

"La idea de la Cámara es constituir un puente entre las empresas españolas, que necesitan innovación, y las israelíes, que necesitan mercado"

"España tiene que competir en áreas de gran valor añadido y le hace falta potenciar dos factores: la innovación y el conocimiento"

Nacido en Israel, este ingeniero Industrial, máster en Investigación Operativa y MBA por la Universidad norteamericana de Cornell, es socio de Accenture desde 1983, dentro del área de Estrategia de la firma, primero como responsable en España, luego en el sur de Europa y más tarde en Europa, Oriente Medio y África (EMEA). Entre los hábitos de Gidrón está trabajar todo lo necesario de lunes a viernes, incluyendo los constantes viajes, a razón de uno por semana. Aún así, raro es el fin de semana que no dedica a su mujer e hijos, con quienes disfruta del esquí, la hípica y las motos de campo. "El secreto reside en la organización y en contar con buenos colaboradores, para lo que es preciso involucrarlos, confiar en ellos y motivarlos", afirma.

Su conocimiento de las economías española e israelí le llevaron a liderar la Cámara de Comercio e Industria España-Israel, una entidad fundada en 2006, con sedes en Madrid y Barcelona, sin carácter oficial ni ánimo de lucro y con vocación generalista, muy al estilo de las chambers of commerce británicas. Gidrón desvela su visión sobre las relaciones comerciales entre los dos países.

Pregunta. ¿Cuál ha sido la evolución de las relaciones comerciales entre España e Israel?

Respuesta. Las relaciones comerciales entre España e Israel llevan muchísimos años de funcionamiento. Los datos del ejercicio 2006 revelan que la evolución ha sido muy positiva, ya que el intercambio entre ambos países supuso 1.500 millones de euros en ambas direcciones, lo que significa un incremento del 25% respecto a 2005. Para España, Israel es la economía más importante de Oriente Medio, y ésta es una relación que queremos que siga creciendo y sabemos que lo hará.

P. ¿Por qué considera que la relación irá en aumento?

R. Es la tendencia de los últimos años, y está basada en la complementariedad de estos dos mercados. Creo que las relaciones económicas bilaterales así como las inversiones crecerán muchísimo. Hay gran cantidad de oportunidades de colaboración en muchos sectores y en diversas tecnologías. Además, algunos de los puntos débiles de España no lo son en Israel, y viceversa.

P. ¿Qué principales carencias observa en la economía española?

R. España cuenta con algunos sectores que tienen un buen nivel tecnológico (máquina-herramienta, energías alternativas, tratamiento de aguas, etcétera), pero en líneas generales, durante los últimos años ha ido perdiendo competitividad por varios motivos: en primer lugar, porque su competitividad residía básicamente en el coste laboral y éste ha ido subiendo. En segundo lugar, hasta hace cinco años se podía devaluar la peseta y ahora la política monetaria corresponde al Banco Central Europeo. Por último, los nuevos países de la Unión Europea compiten con un coste laboral más bajo, lo que está provocando que buena parte de la masa industrial europea se esté desplazando hacia los países del Este.

Dentro de este panorama, España tiene que competir en áreas de gran valor añadido y le hace falta potenciar dos factores. Por un lado, la innovación, ya que España se encuentra a la cola de esta materia en Europa, con una inversión en I+D+i [investigación, desarrollo e innovación] inferior al 1% del PIB, cuando el objetivo marcado en Lisboa es del 3%; y por otro lado, el conocimiento, pues España presenta una tendencia deficitaria en cuanto a profesionales cualificados, como por ejemplo, ingenieros.

P. ¿Y cuáles son los puntos fuertes de Israel?

R. Israel es un país pequeño, de seis millones de habitantes, pero cuenta con una economía madura, fuerte y estable. Es el único país de la región con un sistema económico, bancario y financiero similar al occidental y está caracterizado por un gran carácter emprendedor, como atestigua el gran numero de firmas de capital riesgo (la mayor concentración mundial, después de Silicon Valley) y las más de 4.000 start ups con que cuenta. Además, gracias al esfuerzo realizado, invirtiendo cerca del 5% del PIB, Israel es el país más innovador del mundo. Prueba de ello es que cuenta con más empresas en el Nasdaq que países como Francia, Reino Unido o Japón. También cabe destacar el alto nivel de formación y especialización de la mano de obra israelí. De hecho, Israel es el país con mayor número de ingenieros por cada 10.000 habitantes. Éstas son señales de que el esquema de innovación israelí funciona óptimamente, y en este sentido podemos complementar a las empresas españolas. Si esta cultura israelí de ser emprendedores, de innovar, de crear empresas, la pudiésemos trasladar a España, creo que ésta saldría muy beneficiada.

P. ¿Y qué puede ofrecer España a Israel?

R. A pesar de la fortaleza de nuestra innovación, Israel tiene una limitación: la falta de un mercado más amplio. La idea de la Cámara es constituir un puente entre ambos, entre las empresas españolas que necesitan innovación y las empresas israelíes que tienen innovación pero necesitan mercado. Además, España supone una vía para las compañías israelíes hacia mercados de Europa y Latinoamérica, lo que ya está dando algunos resultados interesantes.

P. ¿Qué repercusión tienen la política y la seguridad en las relaciones comerciales?

R. Los empresarios van por delante de la política y han demostrado que, con independencia de la situación, el comercio y negocio bilateral tiene capacidad suficiente para seguir creciendo.

P. ¿Cuál es la imagen de España en el mundo empresarial de Israel?

R. La imagen es positiva en general y sobre todo en sectores como la banca, el turismo, la construcción, la moda...

P. ¿Qué empresas españolas destacan por sus relaciones con Israel?

R. Hay grandes compañías españolas con una presencia destacada en Israel: Seat, Inditex, Mango, Irizar... También está El Corte Inglés, que lleva muchos años importando productos israelíes. Y hay otros muchos ejemplos. Creo importante destacar que no sólo hay oportunidades de negocio para grandes empresas, sino que hay un sinfín de compañías de menor tamaño que pueden obtener excelentes resultados en el mercado Israelí.

P. ¿Y al contrario?

R. Hay diversidad de sectores y tecnologías donde Israel tiene mucho que decir: biotecnología, nanotecnología, tecnología aplicada a la informática, defensa, seguridad, técnicas agrarias, semiconductores, energía, equipos médicos e industria cinematográfica. Se pueden destacar muchos proyectos, como los contratos firmados por el Ministerio de Defensa español con varias compañías de defensa israelíes o la importancia de Israel en gestión del agua. De hecho, en España ya se están construyendo plantas desalinizadoras con tecnología israelí. Tampoco podemos olvidar el interés turístico de Israel para muchos ciudadanos españoles y el importante destino que es España para los israelíes. Hay destacadas empresas israelíes que operan en España, como Comverse, Teva, Amdox, Check Point y otras muchas de tamaño menor.

P. España e Israel han vivido oficialmente alejadas hasta 1986, pero la herencia española está muy presente en la herencia cultural de muchas familias israelíes, y no siempre se trata de buenos recuerdos, basta señalar la expulsión de 1492. ¿El factor cultural es un lazo o una barrera?

R. Un lazo importante. Tenemos un pasado común y un futuro compartido. Ambas culturas son muy parecidas. Uno de los programas que estamos impulsando en la Cámara es el intercambio de estudiantes universitarios de los dos países.

"Queremos ser un punto de encuentro"

Pregunta. ¿Qué aporta su experiencia personal en el mundo de la consultoría a su gestión en la Cámara?

Respuesta. Gracias al desempeño de estas dos ocupaciones, hemos aplicado experiencias de gestión y motivación, creando una cámara muy eficiente, focalizada en dar valor añadido, donde los asociados pueden involucrarse en la medida que consideren oportuno y, sobre todo, que está diseñada alrededor del asociado y de las empresas y mercados de ambos países, que en realidad son el "cliente".

P. ¿Por qué tuvieron la idea de fundar la Cámara?

R. El proyecto llevaba años gestándose entre varios empresarios con negocios en España y relación directa con Israel. Veíamos necesario crear un organismo que facilitase información y contactos entre ambos mercados, por lo que entonces consideramos fundamental crear los medios necesarios para obtener y disponer de una información efectiva y útil para los mercados sobre los dos países y por eso nació la Cámara. En este sentido, nuestra finalidad esencial es servir de punto de encuentro entre las empresas de ambos países