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25/09/2016
Tecnología, AEC
Tecnología, AEC
04/09/2015
El espacio de trabajo del futuro es un concepto en constante cambio. La proliferación y la adopción de modernas tecnologías significan que el espacio de trabajo del futuro más próximo se puede predecir con mayor precisión que antes.

 Fuente;  www.rrhhpress.com

Las empresas, y, en particular, los CIO, pueden comenzar ya a planificar y diseñar sus lugares de trabajo en torno a las necesidades futuras. En este sentido, cuando se diseña un espacio de trabajo del futuro, hay cinco cambios principales a tener en cuenta:

1. El nuevo valor del vídeo. Las llamadas de teléfono y los emails ya no son suficientes para trabajar de manera eficaz y productiva. Todo el mundo, desde empleados hasta partners y clientes, se está familiarizando cada vez más con la gran variedad de tecnologías de comunicación. Cualquier persona utiliza Skype o FaceTime en su vida personal, por lo que están familiarizados también con los beneficios de las comunicaciones cara a cara. Un CIO necesita asegurarse de que el vídeo es una opción más en el mix de las comunicaciones unificadas, y de que se está incorporado en los procesos de negocio al igual que las llamadas de voz y el email.

2. El futuro no es un lugar. La tecnología está teniendo un gran impacto en nuestros hábitos laborales, sobre todo la tecnología a la que se tiene acceso desde cualquier sitio, como la nube. Las nuevas y mejoradas herramientas de colaboración están haciendo posible conducir reuniones personalizadas desde cualquier lugar y en cualquier momento. La rápida evolución de las redes de datos significa que la calidad de esas comunicaciones en smartphones y tablets es más que suficiente para aplicaciones VoIP de videoconferencia empresarial. La sala de reuniones del futuro ya no necesitará de una localización física.

3. Lo físico y lo digital convergen. La forma en la que hacemos negocios está ahora en un híbrido entre las interacciones físicas y digitales. Incluso cuando quedamos cara a cara, organizamos nuestros meetings con emails, invitaciones a los calendarios de nuestros teléfonos móviles, compartimos contenido por videoconferencias y los últimos detalles de la reunión por mensajería instantánea. Más allá de esto, nuestros espacios físicos están cada vez más conectados. Podemos aprovechar nuestras redes a través de nuestro entorno físico mediante la activación por voz y control por gestos. La incorporación de lo digital a lo físico significa que la empresa puede incorporar cada interacción en su CRM y, en última instancia, en el embudo de ventas.

4. El rey son los datos. Ello es debido a los 50.000 millones de dispositivos y objetos conectados en todo el mundo que digitalizan cada interacción, acción y reacción. El hecho de que el análisis de grandes volúmenes de datos está llegando al punto en que estos datos se convierten en información relevante, significa que la gente espera poder utilizar esta información. En un contexto de empresa, esto significa que sus líderes empresariales esperan que esta información se les entregue en un formato digerible. Los datos que se cosechan de inteligencia conectada deben convertirse en conocimiento para el negocio, que se alimenta de nuevo en sus funciones para perfeccionar procesos y mejorar la productividad.

5. Los problemas serán oportunidades. La tecnología va a ser el mayor impulsor del cambio en el futuro. Los líderes empresariales, en particular el CIO, pueden y deben planificar ahora el espacio de trabajo del futuro. Pensar en ese futuro y en la comprensión de cómo las tecnologías emergentes pueden integrarse en los procesos de negocio ya no será perjudicial, sino productivo.

RRHHpress.com
 




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