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01/10/2016
17/02/2015
Casi el 100 % de las empresas españolas tienen capacidad para implantarlo.

 Fuente;  www.cibersur.es

El 2015 es un buen año para plantearse nuevos retos, nuevos propósitos y hacer balance del desarrollo de etapas pasadas. En el mercado laboral lo mismo, o con más hincapié si cabe, debido a la necesidad de cambio, de adaptación y de evolución, siguiendo nuevas y positivas fórmulas que se implantan en otros países de forma óptima. Teletrabajar es un ejemplo de ello, fomentar esta forma laboral en las empresas de nuestro país es un acierto, que además de corresponder a las peticiones de los trabajadores, para la compañía es positivo, ya que entre otras cosas, aumenta la productividad hasta un 25 % que el trabajo realizado de forma tradicional.

Según Fernando de Águeda, Director General de Arkadin España y Sur de Europa. “Teletrabajar es una visión de futuro y éxito en el mercado laboral. En España, poco a poco se están introduciendo nuevos sistemas que están muy asentados fuera de nuestras fronteras y que han demostrado aportar muchos beneficios, tanto a las empresas como al trabajador. Aún estamos a mucha distancia de muchos países que sí lo están implantando, pero estamos perfectamente preparados tecnológicamente para ello.”

ESPAÑA, POR EL BUEN CAMINO
2015 será un año donde el trabajador y la empresa serán beneficiados, ya que se prevé un importante aumento del teletrabajo en España: ¡el 40 % de los españoles teletrabajarán!. Se augura un aumento del número de empleados y de contratación, con ello, el trabajo a distancia experimentará un creciemeinto.

España tiene la tecnología necesaria para implantar el teletrabajo, que además lo reclama el 57 % de empleados de nuestro país, pero solo el 21,8% de las organizaciones españolas (según datos de INE) tienen hoy en día programas de trabajo remoto dentro de su estrategia. Esto es debido a la coyuntura económica y el miedo de los directivos a facilitar esta medida. La realidad es que el 96 % de las empresas están capacitadas para poner en marcha esta fórmula laboral.

El aumento de productos como los smartphones y la multitud de aplicaciones que, gracias a Internet, permiten a los trabajadores ser productivos desde cualquier lugar ha creado un escenario laboral en proceso de cambio, donde debemos adaptarnos.


Como indica Fernando de Águeda: “Actualmente hay gran cantidad de servicios de colaboración remota de audio, vídeo y web, que facilitan la rapidez en las comunicaciones. Estos sistemas de comunicación virtual son cada vez más valorados en España. Son fórmulas que facilitan esta nueva manera de trabajar que se adapta a los nuevos tiempos y beneficia a todos los actores implicados: empresa, empleado, autónomo y emprendedor”.

RADIOGRAFÍA DEL TELETRABAJO EN EL MUNDO
El Teletrabajo forma parte de esta revolución laboral que surgió hace 20 años en EEUU, debido a la necesidad de las empresas por reducir los costes de mantenimiento en sus instalaciones y costes funcionales.

Aunque las previsiones son óptimas para nuestro país, aún estamos muy por debajo de lo que sucede fuera de nuestras fronteras. El mayor crecimiento se espera en Asia, con países como India y China en primer liugar. Según un informe de IDC: En 2010 en Asia había 601,7 millones de trabajadores móviles, pero las previsiones indican que aumentará a los 838,7 millones en 2015.


En Europa, , Oriente Medio y África los cambios son también relevantes, pasando de los 186,2 millones que hubo en 2010 a los 244,6 millones en 2015. En España estamos muy por debajo de la utilización de este sistema en relación a Europa. En países como Reino Unido el uso del teletrabajo asciende al 95% y en Alemania y Francia más del 30%. Sólo un 26% de los españoles realiza algún tipo de trabajo desde casa, mientras en Europa la media es de un 35%.

Por último el mercado americano tendrá una subida de 30 millones de personas que disfrutarán del teletrabajo. Los datos son claros: pasando de 182,5 millones de trabajadores deslocalizados de la oficina que hubo en 2010, a 212,1 millones en 2015.

2015: APOSTAR POR EL TELETRABAJO
Esta fórmula laboral, según Arkadin, son casi todo beneficios para la empresa y para el trabajador:

Mayor autonomía: los teletrabajadores pueden desempeñar sus funciones sin moverse de casa disponiendo y organizando su tiempo, con lo que podrán realizarse en otros campos (familiar, aficiones, relaciones...).

También es posible el desarrollo de la actividad profesional en otros lugares, no necesariamente en el hogar.


Más Flexibilidad y aumento de la inserción laboral: Ayuda a potenciar la conciliación familiar y laboral y a introducir en el mercado profesional a trabajadores que de otra manera no podrían (con discapacidades, situados en entornos rurales, etc.)


Productividad: Incremento de la productividad en el trabajo (empleado y empresa) con una mejor gestión del tiempo. Según varios estudios El teletrabajo incrementa la productividad entre un 5% y un 25%. Varios expertos afirman que 25 horas de trabajo en casa equivaldrían a 40 horas realizadas presencialmente en la oficina.


Ahorro: Espacio, dinero y tiempo, ya que no hay que desplazarse y se ahorran costes de espacios.


Beneficios ecológicos: menor contaminación ambiental por la ausencia de desplazamientos.


Ventajas en la Salud: Reducción de estrés y mejora de vida laboral (el 80 % de las enfermedades están asociadas la estrés).

Para implantar el teletrabajo, hay que tener en cuenta:

Es importante que el trabajo con esta fórmula, se realice por objetivos medibles


Aunque cambie el escenario de oficina, hay que mantener una actitud profesional.


Clave no mezclar ocupaciones laborales con personales.


Tener autodisciplina. Tener planificación del trabajo y ponerse un horario para ejecutarlo. Hay que realizar reuniones con el equipo. Existen servicios de colaboración remota de audio, vídeo y web, que facilitan la rapidez en las comunicaciones.


Uno de los grandes problemas del teletrabajo es la dificultad para desconectar. Hay que hacer un esfuerzo para separar la vida laboral de la profesional, ejerciendo descansos y desconectando.

Los datos demuestran que esta tendencia está creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos que demandan este tipo de sistemas laborales. 2015 será un gran año para ello, aunque todavía queda mucho por recorrer ¿apuestas por este cambio?
 




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