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30/09/2016
Deloitte, AEC
Deloitte, AEC
06/08/2015
Para la directora del Centro de Emprendimientos Deloitte del IEEM, este crecimiento en el número de redes ángeles viene acompañando un aumento en la actividad emprendedora, la cual está en sus puntos más altos desde 2006. Según este dato, que recaba el IEEM, en 2014, 16 de cada 100 personas de entre 18 y 60 años de edad estaban embarcados en al realización de un proyecto. Esa cifra en 2013 fue de 14 y en 2006 de 12,5.

 Fuente:  www.elobservador.com.uy

Cuando una buena idea es impulsada por un grupo de emprendedores comprometidos con llevarla a cabo, puede que esté todo dado para que se convierta en un proyecto redituable. Para eso, además del conocimiento del mercado se necesita de financiación.

Tradicionalmente el primer dinero que obtiene un emprendedor lo recibe de familiares y amigos. Pero también hay alternativas estatales para desarrollar un proyecto: la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) tiene un programa mediante el cual ofrece para emprendimientos innovadores US$ 5.000 no reembolsables para validar el plan de negocios en un plazo de seis meses. Esto implica hacer la realización de estudios de mercado y la creación del primer prototipo.

Una vez superada esta etapa, se abre la puerta para que ese proyecto reciba el llamado "capital semilla", un monto de US$ 25.000 –también no reembolsable– para desarrollar el emprendimiento. Pero para que esa pequeña start up se desarrolle y, en última instancia, logre cruzar fronteras, se necesita de "inversores ángeles". Ellos invierten dinero en etapas tempranas del proyecto, y por lo tanto más riesgosas, y dan mentoría a cambio de una participación en el negocio. Dentro de esta categoría se encuentran inversiones que van desde los US$ 50 mil y llegan a superar el millón de dólares.

Esa forma de financiación es tan clave para el desarrollo de emprendimientos, como esquiva. En América Latina solo el 11,4% de los proyectos que se presentan en redes ángeles son aceptados para participar de una ronda de inversión, según datos de la integradora de redes ángeles Xcala. A su vez, según la directora del Centro de Emprendimientos Deloitte del IEEM, Isabelle Chaquiriand, de los que fueron aceptados apenas el 10% efectivamente recibe dinero.

En Uruguay, las redes de inversores ángeles son cuatro y tienen menos de dos años de existencia: la integrada por exalumnos de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo (IEEM); el Angel Club, Tokai Ventures e Infocorp Ventures. Una quinta se sumó a finales del mes pasado con la apertura del primer club de ejecutivos de Uruguay, el Piso 40, ubicado en la cima de la cuarta torre del World Trade Center. Este club creó su propia red en la que pueden participar los 200 empresarios, de entre los más importantes del país, que son socios.

Para Chaquiriand antes de la llegada de estas redes era "complicado" acceder a un inversor ángel porque "se mueven en el bajo perfil" y los clubes los vuelven visibles.

Para la directora del Centro de Emprendimientos Deloitte del IEEM, este crecimiento en el número de redes ángeles viene acompañando un aumento en la actividad emprendedora, la cual está en sus puntos más altos desde 2006. Según este dato, que recaba el IEEM, en 2014, 16 de cada 100 personas de entre 18 y 60 años de edad estaban embarcados en al realización de un proyecto. Esa cifra en 2013 fue de 14 y en 2006 de 12,5.

Tasa de emprendedurismo en Uruguay muestra que más de 16 uruguayos de cada 100 están desarrollando un emprendimiento. (Fuente: IEEM)
Tasa de emprendedurismo en Uruguay muestra que más de 16 uruguayos de cada 100 están desarrollando un emprendimiento. (Fuente: IEEM)

Por el alto perfil de sus socios, hay expectativas de que el Piso 40 se consolide como un lugar donde los emprendedores puedan aspirar a montos superiores a los US$ 500 mil y hasta el millón de dólares, un rango al que no llegaban otros clubes locales. Para el director de Centro de Innovación y Emprendimientos de la Universidad ORT (CIE), Enrique Topolansky, montos de inversión como los que se pueden alcanzar allí son utilizados por los emprendimientos para crecer a nivel internacional.
Sin embargo ¿existen emprendimientos locales con el suficiente nivel de desarrollo para merecer esa inversión? Para la coordinadora de la red de apoyo a emprendimientos de la Universidad de la República (Emprenur), María Messina, no son muchos, porque "no hay ideas tan innovadoras" ni tan "escalables" que puedan desarrollarse en el exterior.

De hecho, el pasado 24 de julio, cuando se reunió por primera vez la red del Piso 40 para conocer emprendimientos, solo uno de los cuatro, GPS Gay, era uruguayo. El resto llegaron de Argentina a través de la aceleradora Wayra –Less– y por NXTP Labs –Pago Rural y VU Security–.

Esa realidad contrasta con la posición del director de Tokai Ventures, y directivo de Endeavor, Pablo Garfinkel, quien explicó que una característica del inversor ángel uruguayo es que "sabe que su mercado local en general solo sirve para prueba piloto, por lo piensa en regional o global".
Topolansky coincidió en que "están faltando más emprendedores", sobre todo aquellos que "tengan visión regional y que se metan en tecnologías de punta. Hay demasiados emprendimientos que son sitios webs o aplicaciones, nadie se mete a hacer algo con drones o nanotecnología o bioingeniería o satélites", agregó el director de CIE.

El fundador de Trillonario.com, Ariel Pfeffer, lleva 15 años como inversor ángel, 10 de los cuales estuvieron abocados a invertir en proyectos en Argentina, donde según explicó el ecosistema emprendedor está más desarrollado. Pfeffer, que lidera el club de inversores del Piso 40, opinó que en Uruguay "muchos proyectos son buenos pero no aspiran ni siquiera a tener una presencia regional, o apuntan a nichos demasiado nichos".

Para el fundador de Trillonario.com a diferencia de Argentina, Uruguay no tiene todavía emprendimientos de la talla de Mercadolibre o Despegar.com, que puedan inspirar una ola emprendedora en el país, como según Pfeffer está ocurriendo en la vecina orilla.

Para el cofundador de Woow y del club de inversores ángeles Angel Club, Martín Larre, si bien "faltan proyectos ambiciosos que puedan escalar como lo hizo Pedidos Ya", en poco tiempo habrá alguno porque "Uruguay está en un período previo a la ebullición". Larre también opinó que esa falta de proyectos regionales se debe, en parte, a que están faltando fondos de inversión de mayor porte, y emprendimientos que demuestren que se puede ganar dinero invirtiendo. El cofundador de Woow también dijo que el hecho de que no existan aceleradoras en Uruguay que acompañen a aquellos emprendimientos que quieran crecer fuera de fronteras puede estar retrasando el avance de este tipo de emprendimientos en Uruguay.

Garfinkel, quien tiene la representación de la aceleradora Nxtp Labs –con base en Argentina–, apuntó que no está en los planes crear una filial en Uruguay, "porque los números no dan de ninguna manera, y porque el gran valor del proceso de aceleración lo dan los propios acelerados, en cantidad y en diversidad".

En tanto, desde la aceleradora de Telefónica, Wayra, de los 40 emprendimientos acelerados en la filial de Argentina, tres son uruguayos: Xentric –soluciones de negocios en la nube–, Plato Volador –envía comida a los lugares de trabajo– y FamilySum –una red social para familias–.

Para el director de Aguada Park y fundador de Endeavor Uruguay, Francisco Ravecca, a Uruguay le falta desarrollar un mercado de capitales que permita que los emprendimientos hagan una oferta abierta en la bolsa de valores, algo que espera que se desarrolle en los próximos años.

Pedidos Ya, el sitio para pedir delivery online, es uno de los emprendimientos uruguayos que logró abrirse mercados en el exterior. En su proyecto participaron como inversores Enrique Baliño y Rodolfo Oppenheimer de Xn, y tras abrirse en los mercados de Chile y Argentina, participaron de tres rondas de financiación con los clubes Kaszek Ventures y Atomico Ventures. Actualmente tienen presencia en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela y cuentan con 15 mil restaurantes en su catálogo.

En tanto, Gurucargo, la plataforma que permite a importadores y exportadores cotizar sus cargas marítimas, aprovechó el rubro de comercio internacional para replicar su modelo de negocios en los mercados de Brasil, Chile, México y Panamá. El director de Infocorp, Martín Naor, fue el inversor ángel que aportó una cifra que no fue revelada, pero que está dentro del llamado "capital semilla" (entre US$ 25 mil y US$ 50 mil), con el que la empresa empezó a probar suerte en el exterior. La plataforma, con apenas un año de historia, recibió alrededor de un millón de dólares por parte de dos fondos mexicanos –Auria Capital y Angels Venture–.

Los fundadores de Gurucargo.com, Andrés Israel y Alejandro Esperanza
Los fundadores de Gurucargo.com, Andrés Israel y Alejandro Esperanza


Además, Gurucargo.com fue elegida entre las 20 mejores empresas del programa Start Up Chile por el que recibieron US$ 40 mil, y que, según el cofundador, Andrés Israel, permitirá entrar en contacto con fondos de capital chileno para llegar a los US$ 1,3 millones de capital, y con el que esperan llegar al mercado estadounidense.

¿Cómo y cuándo contactar un inversor ángel?

Antes de llegar a un inversor ángel existen dos etapas previas: la preincubación, que llevan adelante instituciones educativas como la Universidad de la República (Emprenur), Universidad ORT (CIE), la Universidad de Montevideo (IEEM), la Universidad Católica del Uruguay (Nexo), entre otros,es el primer acercamiento al ecosistema. En ese punto comienza a desarrollarse la idea, aunque pueden no contar con un modelo de negocios establecido. Luego llega la etapa de incubación, donde las start ups son acompañadas en el proceso de definición de la empresa. Allí se encuentran Da Vinci Labs, Ingenio, Incubadora Idear, Incubadora Sinergia, entre otras.

Una vez que se tenga validado el modelo de negocios y esté probado que el emprendimiento puede ser rentable, entonces se buscan a los inversores ángeles. Estos apuntan a negocios escalables que tengan visión al exterior. Se puede llegar a través de esta instituciones o de las aceleradoras –como Wayra y Nxtp Labs– o de Endeavor, que reúne a varios de los inversores ángeles de Uruguay.
 




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