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30/09/2016
Tecnología, AEC
Tecnología, AEC
18/08/2015
Este martes 18 de agosto se anuncia –durante el Data Center Summit, que se realiza en el Centro de Conferencias Hotel Wyndham Herradura– una iniciativa en el que podrían invertirse $200 millones en total para impulsar un hub o complejo de centros de datos.

 Fuente;  www.elfinancierocr.com

El complejo de alta tecnología tendría de 5 a 12 kilómetros cuadrados e incluiría servicios financieros, de transporte, de comunicación y un parque de generación de energía solar para albergar data centers de todo tipo, empezando por centros de recuperación de desastres de instituciones y empresas locales. Pero la mira está puesta en atraer a firmas externas especialmente, incluidas gigantes globales de la industria.

“Si se atraen a gigantes tecnológicas cambia la escala del proyecto”, advirtió Alexánder Monestel, presidente de DataCenter Consultores, firma organizadora del evento y asesora del grupo de inversionistas que desarrollará la iniciativa.

La creación de un hub de esas características, sin embargo, crearía una nueva veta para la atracción de inversiones en este campo y para dar un impulso cualitativamente distinto a las industrias digitales en el país.

“Costa Rica tiene las condiciones para desarrollar la industria de servicios digitales, incluyendo áreas tecnológicas que todavía no se han explorado”, afirmó Alexánder Mora, ministro de Comercio Exterior.

Para el ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, Marcelo Jenkins, el país tiene un gran potencial en este campo, por la preparación del personal en el sector público y en el privado, que permite desarrollar estrategias que buscan consolidar servicio con altos SLA (acuerdos de servicio) entre las partes.

“El Gobierno tiene la intención y el ímpetu para impulsar políticas que permitan que Costa Rica sea un nuevo Silicon Valley con características de posición geográfica, de desarrollo del capital humano, de estabilidad política y económica que beneficiaría a muchos”, dijo Jenkins.

Expansión

Las tendencias en servicios en la nube, movilidad, redes sociales, big data e Internet de las cosas está creando un auge de la industria de data centers .

A nivel internacional los gigantes tecnológicos están invirtiendo fuertemente en centros de datos alrededor del planeta. Microsoft, por ejemplo, destinó en $189 millones en 2013 para un centro de datos en Dublín, Irlanda.

Google también creó otro data center en 2012 en esa misma ciudad con $75 millones y en 2014 estaba invirtiendo $167 millones más para expandir sus operaciones ahí, en un parque donde tiene vecinas instalaciones de la misma Microsoft, Digital Realt, Trust y TelecityGroup, Facebook, Amazon y eBay.

Google también construyó un centro de datos en Alemania con energía eólica y solar. Esta firma tiene 14 data centers , siete de los cuales están fuera de Estados Unidos.

Por su parte Facebook tiene centros de datos en Oregon, Iowa, Carolina del Norte y Suecia y en julio pasado anunció la construcción de uno nuevo en Texas.

Según Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, este data center utilizará 100% de las energías renovables, al punto que añadirá 200 megavatios de nueva energía eólica a la red eléctrica de Texas, y fue diseñado por la iniciativa Open Compute Project, entidad que diseña centros de datos para firmas de alta tecnología, incluidas Apple, Cisco, Facebook y Microsoft.

“Este es solo un ejemplo de las nuevas tecnologías que estamos construyendo para crear servicios de Internet a escala planetaria”, dijo Zuckerberg en su cuenta de Facebook.

La principal lección para el país proviene de la región de Campina, cerca de Sao Paulo en Brasil, donde se han ubicado 32 de las 500 más importantes empresas de tecnología del mundo, 15 centros de investigación y desarrollo, 18 instituciones de educación superior y cinco parques tecnológicos, al punto que se le conoce como un Silicon Valley regional debido al impulso que ha dado a otras industrias digitales.

A nivel local también hay esfuerzos por aumentar la capacidad en centros de datos.

El resultado es que Costa Rica es el segundo país de América Latina –después de Brasil y superando incluso a mercados como México– por la cantidad de centros de datos certificados (14) por el Uptime Institute, la entidad internacional constituida como autoridad en la materia.

En la lista de data centers con certificaciones están los de Codisa, Banco Popular, Banco de Costa Rica, Recope, Caja de Ande, IDC de Guatuso de Cartago (perteneciente al ICE), ADN Solutions, Mutual Alajuela, Mucap y HP. A ellos se podría unir el que construirá el Banco Nacional.

Esa transformación crea posibilidades para la atracción de inversiones, tanto en este sector específico de data centers como en la industria de tecnologías digitales, con el atractivo de que se podría alcanzar a empresas de renombre que, además, generen empleos de calidad y que transfieran conocimiento en el país.

“En este esquema los data centers tendrían oportunidad para desarrollarse en el país”, dijo Irving Soto, director de promoción de inversión de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

Condiciones

Tanto Soto como los ministros Jenkins y Mora, así como Alexander Monestel, de Datacenter Consultores, coinciden en que el país, tanto en el Valle Central como en las regiones, tiene condiciones competitivas en estos sectores.

Mora puso como ejemplo el reciente anuncio que hizo la Universidad Invenio del inicio del proceso para el establecimiento de una zona franca en su campus en Tilarán, Guanacaste, cuyo proyecto ancla es un centro de datos de categoría T3 o superior.

Esas condiciones –en especial en recursos humanos– se fortalecería con los programas para becas en estudios de posgrado en el exterior y con la apertura de carreras universitarias en data analitics , big data e Internet de las cosas, entre otras.

En el caso del proyecto que se desarrollaría en Orotina, la zona presenta varías características que hacen atractivo la instalación del conglomerado ahí.

Sería como una ciudad –al estilo de los parques tecnológicos de las firmas mundiales– con vías de acceso, rotondas, áreas verdes y centro para hospedaje de equipos, colocación, servicios de computación en la nube y de Internet de las cosas.

La primera fase estaría dividida en etapas, de forma que el conglomerado se desplegaría en forma modular, iniciando con tres búnkeres de 500 a 700 metros cuadrados cada uno, con capacidad hasta para 100 gabinetes. Estos servirían como sitios alternos, de contingencia y para recuperación de desastres, con autonomía para actuar durante varios meses en caso de un evento de alta magnitud en el Área Metropolitana, pensando en un principio en la demanda interna.

“Es un complejo tecnológico que servirá a todo tipo de industrias del país”, recalcó Monestel. “Pero el principal foco apunta hacia el exterior”.




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