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25/09/2016
Consultoría/ AEC
Consultoría/ AEC
La consultoría española es muy importante. Ofrece talento e inteligencia a la economía, bien sea en estrategia, en organización, en sistemas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

 Fuente;  Willis

Manuel Pimentel es conocido sobre todo por haber sido Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, pero es mucho más: ingeniero agrónomo, abogado, diplomado en Alta Dirección de Empresas y máster en Prevención de Riesgos en la Comunidad (UAB), Presidente de la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC) y Of Counsel de Baker & McKenzie.

En su faceta más intelectual, es editor de la editorial Almuzara, Berenice y Toro Mítico, autor de novela y ensayo, articulista y presentador de un programa sobre arqueología en La 2. Pero, ante todo, se define como experto en estrategias de negociación y resolución de conflictos.

Acaba de protagonizar un divertido anuncio de una conocida cadena sueca de muebles. ¿Por qué se ha prestado a ello?

La mediación es algo muy importante pero todavía muy desconocido. Era una formidable ocasión de popularizar la mediación y mostrar que cuando hay conflicto, que puede ser cotidiano o empresarial, la mediación es un instrumento muy eficaz.

¿Se considera una persona con humor?

Si uno no tiene cierto humor, la vida es más dura. Las cosas serias e importantes llegan mucho mejor con el humor, por un lado, y la metáfora, por otro.

Política, edición, empresa. Es usted un profesional polifacético. ¿Con qué se queda de cada etapa?

En cada etapa he ido haciendo una cosa, pero me aplico mucho a lo que hago. Ahora mismo, si me definiera, diría que presido la consultoría española, colaboro con un importante despacho de abogados y estoy intentando desarrollar una firma de resolución de conflictos.

A lo largo de su carrera ha destacado también como conferenciante en el ámbito del management. ¿Podría compartir con nosotros su teoría sobre la relación entre talento e inteligencia?

Talento es hacer algo especialmente bien, e inteligencia es decidir. En la vida uno es más lo que decide que lo que hace. El talento es imprescindible, pero las decisiones, desde la pequeña a la importante, son más trascendentes y muchas veces no dedicamos suficiente tiempo e inteligencia para tomarlas.

Personalmente, ¿diría que es una persona con talento?

Más que niveles de talento o inteligencia, quizá destaque en actitud. La vida te da alegrías, te da disgustos, pero sigo manteniendo cierta capacidad de sorpresa, de ilusionarme ante las cosas. No tengo la pátina de cinismo que a veces te dan los años y los conflictos.

¿Qué representa la Asociación Española de Consultoría?

La consultoría española es muy importante. Ofrece talento e inteligencia a la economía, bien sea en estrategia, en organización, en sistemas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

En 2011, Baker & McKenzie le fichó como Of Counsel del departamento de laboral del despacho de abogados internacional. ¿Qué han supuesto para usted estos más de 3 años?

Para mí ha sido una experiencia muy satisfactoria. Entré en el momento más profundo de la crisis y he ido
viendo cómo la empresa española ha hecho un esfuerzo enorme por adaptarse. Todavía no llega a la gente ni se traduce en grandes números, pero estamos advirtiendo un cambio muy importante de ánimo, de tendencias, de proyectos en las empresas. Vamos a vivir un año 2015 mejor de lo que creemos.

¿Podría destacar algún éxito logrado en este periodo del cual se sienta especialmente satisfecho?

Haber ayudado a la empresa española a internacionalizarse, y ver cómo algunos proyectos de consultoras españolas son auténticos éxitos internacionales.
En la parte de abogacía, destacaría que, aunque sigue habiendo una cultura de litigio, lentamente las empresas empiezan a ver la mediación como una opción inteligente.

¿Cuáles son, en su opinión, los problemas estructurales más graves que afectan a los departamentos de RRHH en las organizaciones?

La realidad es una foto, pero el ecosistema cambia. La reforma laboral ha sido positiva, ha introducido
elementos de flexibilidad y si no hubiera sido por esta, el desempleo se hubiera incrementado, habrían desaparecido más empresas. Ni España ni Europa deben competir por salarios, pero sí en talento y compromiso.

¿Qué papel desempeña el asesoramiento en materia laboral por parte de especialistas en el futuro de las empresas?

La suma de recursos humanos más consultoría abarca motivación, carreras profesionales, gestión de personas, gestión del talento, ámbitos en los que hay herramientas muy novedosas. Hay un mundo laboral-financiero que va a tener mucho desarrollo, como ya sucede en otros lugares de Europa.
Salidas de las empresas, sistemas complementarios, salud… Willis tiene aquí un campo muy importante. Es un servicio que las empresas precisan y van a precisar más a medida que las cuestiones de vida laboral sean más amplias y las motivaciones personales sean más diversas.

Coordina el Foro Baker & McKenzie de Estrategias Legales para la Gestión Global de Recursos Humanos. ¿Puede hablarnos de esta iniciativa?

En el Foro intentamos otear el horizonte. Reunimos a directores de Recursos Humanos, traemos ponentes que puedan ilustrarnos, generamos debate e intentamos hacer prospectiva
laboral de la norma que viene, de susvrepercusiones, de las necesidades quevse van detectando.

¿Qué temas se están debatiendo últimamente en este Foro?

Nos ha ocupado la Reforma laboral y los despidos colectivos en 2014; y ahora nos vamos a meter en vida laboral, salidas, prejubilaciones, gestión de la diversidad, cuestiones fiscales…

¿España tiene pendientes cambios en materia laboral?

Sin duda. España todavía no está en la media europea, y debe tender a ello. El sistema europeo aspira a que las empresas puedan ser competitivas y rentables, y los trabajadores puedan tener unos estándares de calidad crecientes. Si miramos fuera de nuestras fronteras, ¿cuáles son las tendencias internacionales en materia laboral que no han de perderse de vista? Venimos de un mundo muy rígido y los sistemas nórdicos y anglosajones son mucho más flexibles. Además, todavía estamos en un momento de cierta
inseguridad jurídica.

Previsiblemente, ¿podrían acabar siendo una realidad también en España?

Somos muy autocríticos, pero uno no es lo que dice sino lo que hace. Hemos padecido una crisis brutal pero ningún país de Europa ha tenido un crecimiento como el nuestro en los últimos 20 años. Hay muchos temas que podemos mejorar, pero sí, iremos avanzando.




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