España no saldrá de la crisis si no es a través de la innovación tecnológica”
28/07/2009
Juan Mulet Melià, director general de COTEC, una fundación empresarial cuya misión es el fomento de la innovación tecnológica en España, ofreció ayer una conferencia en la sala de Sa Nostra de Es Mercadal bajo el título “La innovación en Menorca es posible”, organizada por la Associació Joves Empresaris de Menorca.

Fuente: http://www.menorca.info  Fecha: 28.07.2009

Juan Mulet subrayó que el único camino para que España salga de la crisis es la senda de la innovación tecnológica y sectores como el turismo deben aprovechar los conocimientos que la ciencia y la tecnología ponen a su disposición para ser más competitivos. Mulet también se mostró preocupado por el futuro de las 11.000 empresas españolas con base tecnológica (creadas en los últimos diez años) que hoy constituyen el embrión del que debe ser el nuevo modelo de crecimiento nacional. Si esas empresas no sobreviven a la crisis habría que empezar de nuevo, un tiempo que, en su opinión, España no podría permitirse. No obstante, el último informe elaborado por la fundación COTEC revela que entre 2000 y 2007 España ha incrementado de forma continuada los recursos dedicados a I+D. Sólo en ese último año, el gasto en este ámbito fue de 13.342 millones de euros, un 12,9 por ciento más que el año anterior. Igualmente, en 2007, el gasto empresarial en I+D creció el 14 por ciento y el público el 12, ambos por encima de sus promedios de la última década y de los valores registrados por la mayoría de los países europeos. El gasto empresarial supone ya cerca de 7.500 millones de euros, y el público se aproxima a los 6.000 millones, pero sigue manteniéndose un desequilibrio entre la financiación pública y la privada, a favor de la primera.

¿Es posible la innovación en Menorca?
Por supuesto, es cuestión de voluntad y no depende del tamaño de las empresas.

¿Pero, según informe de la fundación COTEC de este mismo año, Balears es una de las comunidades que menos invierte en I+D?
No exactamente. Balears es una de las más innovadoras del país, pero posiblemente es donde los datos que obtenemos sean peores.

¿Qué datos exactamente?
Existen estadísticas sobre encuestas que están basadas en sectores manufactureros para estructuras más o menos grandes, pero cuando estas encuestas se realizan en Balears, donde existen muchas empresas de servicios pequeñas, los datos no son del todo correctos. Hay que tener en cuenta que cualquier sector económico que funciona es innovador y precisamente con esta premisa analizamos 300 empresas turísticas de Balears y descubrimos que eran más innovadoras que las manufactureras españolas de media.

¿Y cómo es posible innovar en una Isla como Menorca?
Haciendo cosas nuevas que den dinero. Uno no puede pretender hacer siempre lo mismo.

Pero con la crisis tal vez sea un mal momento.
Sí, pero también es la manera de salir de ella. Hay que tener en cuenta que España no saldrá de esta crisis si no es a través de la innovación. Eso que llaman el nuevo modelo productivo no es más que la aplicación de la única riqueza que tenemos que es el conocimiento.

¿Ustedes defienden en su último informe ese cambio de modelo?
Llevamos 20 años proponiéndolo. Innovar no es más que aplicar lo que se sabe para hacer cosas nuevas.

¿Es el momento de los empresarios valientes?
Sí, es el momento de los que quieren continuar trabajando.
El problema que ustedes también han detectado es que hay un gran desequilibrio entre comunidades a la hora de invertir en I+D, sólo Madrid, Cataluña y el País Vasco suma el 61 por ciento de la inversión. Esto a corto y largo plazo puede ser un problema.

También es un problema de estadística, aunque es verdad que donde más invierte es en esos lugares, pero no hay tanta diferencia. Una anécdota en este sentido es que, por ejemplo, uno de los sectores más innovadores de España es el del cerdo ibérico –aunque nadie lo dice porque creen que no es bueno serlo por aquello de la tradición– y lo mismo sucede con el sector del vino. El desequilibrio es cierto, pero hay que distinguir entre lo que es I+D y lo que es innovación. En I+D los datos que tenemos son bastante buenos, pero otra cosa en generar conocimiento y ponerlo en práctica a través de la innovación. En Balears existe una buena inversión pública en I+D, pero los sectores privados no la ponen en práctica.

Pero por ejemplo ahora el Gobierno central ha destinado a Menorca 12 millones de euros para turismo y ese dinero se destinará a un proyecto medioambiental y a dos salas multifuncionales. ¿Considera que se está perdiendo la oportunidad de dedicar ese dinero a innovar en el sector para ser más competitivo?
Pero es que ya se trabaja en ello. En Palma se está creando un centro de investigación en turismo. El problema del sector es que no está muy claro en qué se basa un empresario para ser innovador. El sector servicios no ha tenido un foco de conocimiento científico claro y apenas se ha investigado de forma práctica. Hay que hacer un cambio.

¿Y entonces qué puede hacer un empresario turístico menorquín?
Empezar a hacer cosas que tengan valor. Ya hay muchas técnicas para detectar oportunidades.

El problema es que las entidades financieras no apoyan suficientemente los proyectos innovadores. Ustedes también lo han denunciado. Los bancos ven en ello un riesgo en lugar de una inversión.

Es un riesgo, pero la inversión en empresas innovadoras tiene que funcionar como el sector de seguros. Tener un volumen grande y jugar estadísticamente que seguro funciona.

De todas formas en España la mayoría de empresas tampoco consideran la innovación como una norma de conducta. Son pocas las que basan su competitividad en la innovación. ¿Qué falla?
No es del todo cierto. Lo que ocurre es que hasta ahora se ha podido vivir sin hacer esto, porque había otras ventajas y el dinero le llegaba más rápido. En España existen unas 11.000 empresas innovadoras y cerca de mil grupos de investigación que tienen que ser la base de ese nuevo modelo productivo del que hablamos. Y aún en tiempos de crisis deben seguir siendo apoyadas.

¿En el informe de COTEC de este año ustedes se muestran muy preocupados por el futuro de estas empresas de base tecnológica?
Sí, porque son empresas que no están del todo consolidadas. En España estamos bajos en inversión en este campo, pero hemos crecido enormemente en los últimos diez años, incluso por encima de la mayoría de los países europeos, claro que estábamos mucho peor. Estamos mal, pero vamos bien (ríe). Lo que nos preocupa es mantener la capacidad del sistema de innovación creado en España en estos últimos diez años.

¿Y en qué consiste el trabajo que lleva a cabo la Fundación COTEC?
Nos dedicamos a generar ideas y las ponemos a disposición de todo el mundo. Nuestra fundación está constituida por 80 patronos y distintas comisiones de trabajo.

Sus informes son la biblia para el sector tecnológico.
Somos los más veteranos.

¿Y es cierto que la fundación se creó a partir de una sugerencia del Rey don Juan Carlos?
Totalmente. Además es el presidente de honor y actúa como tal, tenemos tres despachos al año con él. En su momento tuvo mucho mérito porque cuando hablábamos de estas cosas a finales de los 80 nadie nos hacía caso. Si no hubiera sido por su interés, lo habríamos tenido difícil, porque cuando las cosas van bien no hace falta innovar, éramos vistos como agoreros.

¿Y ahora la crisis puede resentir la cultura de la calidad y el diseño logrado estos últimos años?
Pues es lo más probable. No hay dinero y muchos proyectos no podrán continuar como hasta ahora, pero lo cierto es que si hay que salir de la crisis es por este camino y cada vez se es más consciente de este hecho.

¿La mentalidad del empresario comienza a cambiar?
El empresario por definición es una persona inteligente y se da cuenta de que no queda más remedio que renovarse.

En Menorca se creará una extensión del Parc bit de Mallorca, ¿Puede ser una oportunidad?
Sí. Estos parques tecnológicos se están consolidando en España como centros de transferencia de conocimientos y tecnología, además ahora parece que hay dinero público para apoyarles.

Hablando de la ayuda pública. El informe de COTEC también advierte que a pesar de su aumento, no se está orientando a las necesidades empresariales. ¿Qué falla?
Es un problema de siempre.

¿Tiene la sensación de que se está perdiendo dinero?
Quizá no estemos llegando a los niveles de eficiencia que serían necesarios.

En términos empresariales, esto es un dato malo.
Sí, por eso nos preocupa. Si no estuviéramos en crisis no pasaría gran cosa, pero ahora lo que hay que hacer es crecer bien. Aquí hay dos mundos diferentes, el de la creación científica del investigador y la parte de la eficiencia, es decir, para qué sirve lo que hace,. Los laboratorios universitarios están llenos de tecnología que no se usa. La ciencia va bien, pero la tecnología tiene un tiempo de validez corto, siempre hay alguien que tiene una idea más innovadora. Por lo tanto se puede perder dinero y tiempo.

¿Por eso debe haber más contacto e intercambio entre el mundo universitario y la empresa?
Es donde fallamos. Las empresas deben demandar y la ciencia responder. Ahora cada vez hay más respuesta tecnológica, pero si las empresas no tiran esto no funcionará. Además, hablamos de un gasto que no parará. De hecho hay países que financian el crecimiento de otros que sí saben aprovechar esa tecnología. Aquí tenemos grupos de investigación que trabajan para empresas extranjeras.

¿Hay fuga de cerebros?
Sí, pero es menos dramático de lo que parece. Es bueno que se vayan porque adquieren nuevos conocimientos, pero lo peor es que no vuelvan.

Doctor en Telecomunicaciones y profesor en varias universidades
Juan Mulet es doctor en Telecomunicaciones por la Universidad de Madrid y Máster en Gerencia de Empresas por el Instituto de Empresa. Ha sido consejero-director general de Amper Programas, S.A.; director general adjunto de Telefónica I+D y director de I+D de Telefónica. Es profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid y fue profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid. Ha formado parte del consejo de administración de Intelsa; Comet; AT&T Microelectrónica de España y preside AXON S. G. C. R.. También forma parte del consejo asesor de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología; del Consejo Científico de Telefónica I+D y del Consejo Social de Farmaindustria.
Es académico de la Academia Europea de Ciencias y Artes y miembro del consejo del Instituto de Ingenieros de España.