Informe UE: Cifras clave 2007 sobre ciencia, tecnología e innovación. La baja I+D de las empresas constituye una gran amenaza para la economía europea del conocimiento
26/06/2007
La Comisión Europea ha presentado una nueva publicación sobre la posición de Europa respecto a la investigación e innovación.

 «Cifras clave 2007 sobre ciencia, tecnología e innovación» revela que la intensidad de la I+D (gasto en I+D como % del PIB) se ha estancado en Europa desde mediados de los años noventa, mientras que grandes competidores como Japón, China o Corea del Sur han podido aumentar considerablemente su esfuerzo en I+D, configurando un mundo en el que el conocimiento está mejor repartido que nunca. Además, el déficit de inversión en I+D respecto al de los EE UU no ha cambiado durante los últimos años. En especial, el bajo nivel de la I+D de las empresas en la UE sigue preocupando. Las cifras clave 2007 indican que las diferencias en la estructura industrial de la UE en comparación con países como los EE UU son la principal causa de este bajo nivel de I+D de las empresas, de forma que la UE tiene un sector industrial de alta tecnología más pequeño, el cual suele tener unos niveles de gasto en I+D mucho más altos. Hay que aplicar las nuevas medidas adoptadas en Europa desde 2005 en el marco de la Estrategia de Lisboa revisada si Europa desea hacer frente con éxito a este reto.

Según palabras del Comisario europeo de Ciencia e Investigación, Janez Poto

Desde las últimas cifras clave de 2005, los responsables políticos han puesto en marcha nuevas iniciativas tanto en la UE como en los Estados miembros para impulsar la «Europa del conocimiento»: Se ha adoptado el ambicioso Séptimo Programa Marco (7

«Cifras clave 2007» presenta datos y estadísticas sobre ciencia, tecnología e innovación hasta 2005, esto es, anteriores a estas iniciativas y compromisos renovados recientes. No obstante, demuestra que estas nuevas medidas políticas son más necesarias que nunca, al menos por cinco razones:

1. La UE forma parte de un mundo globalizado en que el conocimiento está mejor repartido que nunca. La intensa competencia a este respecto exige que la UE se adapte y haga el EEI más atractivo para el resto del mundo. «Cifras clave 2007» revela que países como China ya son fuertes competidores en la economía del conocimiento mundializada.

2. El informe señala que la intensidad en I+D de la UE se ha estancado desde mediados de los años noventa. En 2005, solo el 1,84 % del PIB se gastó en I+D en la UE de 27 Estados miembros y ese porcentaje sigue siendo más bajo que en los EE UU, Japón o Corea del Sur. Economías emergentes como la de China están ganando terreno rápidamente. Si se mantienen las tendencias actuales, China habrá alcanzado a la UE para 2009 en lo que se refiere a la intensidad en I+D. Sin embargo, Estados miembros de la UE como Austria, Alemania, Finlandia y Dinamarca con una alta intensidad en I+D demuestran la posibilidad de mantener y aumentar la misma por encima del 2 % e incluso el 3 % del PIB.

3. Más del 85 % del desfase en cuanto a la intensidad en I+D entre la UE y sus principales competidores se debe a las diferencias en la financiación de la I+D del sector empresarial. La escasa entidad del gasto privado en I+D en Europa frente a los EE UU tiene su origen sobre todo en las diferencias en la estructura industrial y en el tamaño más pequeño de la industria de alta tecnología en la UE.

4. En lo que respecta a la excelencia de la investigación, aunque la UE sea el mayor productor mundial de conocimientos científicos, el impacto de la ciencia europea es más bajo que la de los EE UU. Europa se queda rezagada frente a los EE UU en todas las disciplinas científicas desde el punto de vista de las publicaciones citadas más a menudo y de los factores de impacto calculados a partir de las citas. Asimismo, las universidades de la UE están considerablemente infrarrepresentadas en los puestos altos de una clasificación basada en los indicadores bibliométricos de las mayores universidades del mundo. Además, el vínculo entre la tecnología (invenciones patentadas) y la base científica es mucho más débil en la UE que en los EE UU. Europa tiene dificultades para abrir paso a nuevas industrias de alta tecnología.

5. Aunque los fondos del sector privado son una parte importante de la I+D, el sector público sigue teniendo un gran papel por desempeñar. La financiación pública de la I+D en la UE debe ser sostenida para que las actividades privadas de I+D se desarrollen y crezcan sobre bases científicas sólidas. «Cifras clave 2007» indica que se puede conseguir una alta intensidad en I+D cuando unas contribuciones considerables del sector privado van de la mano de un alto grado de financiación pública. Para las economías que están ganando terreno, la financiación estatal de la I+D es crucial para crear y aumentar las capacidades científicas y tecnológicas.

Link to the report:

http://ec.europa.eu/invest-in-research/monitoring/statistical01_en.htm

España gana terreno en la UE en materia de innovación

España ha empezado a recuperar posiciones dentro de la Unión Europea abandonando por primera vez el furgón de cola en cuanto a la inversión en I+D.

Así figura en el informe "Cifras clave 2007 sobre ciencia, tecnología e innovación", realizado por la Comisión Europea para analizar la posición del Viejo Continente en materia de innovación, y que sitúa a España en el puesto 14 en el ranking de los 27 estados miembros que más invierten en investigación y desarrollo.

En los últimos años, el Ejecutivo Comunitario había estado enviando varias advertencias a España por su déficit de inversión y estar en el grupo de los países que menos fondos estructurales dedican a la innovación.

Pero ahora, al haber aumentado el gasto en I+D -el 1,12 por ciento del Producto Interior Bruto-, se acerca a la media europea del PIB per capita. De continuar por ese camino en los próximos años obtendrá mejores resultados si invierte en infraestructuras físicas y en infraestructuras del conocimiento, como matiza Janez Potocnik, comisario europeo responsable de la investigación. No obstante, España aun está lejos del objetivo de invertir en I+D el dos por ciento del PIB que se ha marcado para el año 2010.

Destaca de este informe, que en España, el principal impulsor de este proceso de recuperación ha sido el sector público, que representa el 41 por ciento de este tipo de gasto frente al 54,5 por ciento y 34,8 por ciento de media comunitaria. Mientras que para la mayoría de los países, los fondos del sector privado han sido la parte más importante del I+D.

En cuanto a los líderes europeos que más invierten en innovación siguen siendo Suecia (3,86 por ciento del PIB), Finlandia (3,43 por ciento), Alemania (2,51 por ciento), Dinamarca (2,44 por ciento) y Austria (2,43 por ciento). Y los que menos gastan, Grecia, Bulgaria, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia y Malta.

čnik, «El conocimiento es un elemento fundamental de la competitividad. Para que nuestras empresas sean punteras en el futuro, tienen que invertir en conocimiento ahora. Y los Gobiernos han de aplicar las medidas oportunas para ayudarlas a ello».º PM), que está ahora en curso ahora con un presupuesto mucho más alto que su predecesor, el 6º PM. Los Estados miembros han asumido nuevos y grandes compromisos en el marco de la Estrategia de Lisboa revisada, fijando objetivos futuros de intensidad en I+D. El Libro Verde sobre el Espacio Europeo de Investigación (EEI), publicado hace poco, ha abierto un amplio debate sobre las orientaciones futuras de este Espacio .