Innovación en empresas de servicios, ¿cómo dice?
07/06/2010
Tras ver el nuevo sentido de la cooperación empresarial y los nuevos enfoques necesarios, el autor muestra la necesidad de reinventar la relación con los clientes.

Fuente:  www.lasprovincias.es   Fecha:  07.06.2010

 
Los expertos tienen pocas dudas: los factores claves de éxito de las organizaciones en un mercado complejo y cambiante como el actual, se identifican tras conceptos emergentes como el conocimiento, el capital intelectual y la innovación. Algo, sin duda, a lo que no podemos renunciar las empresas consultoras que prestamos servicios a otras empresas, haciendo gala como hacemos, de aportar valor desde ese intangible esquivo que llamamos conocimiento.
 
¿Qué nuevo sentido cobra la cooperación como valor de la cultura empresarial de una consultora?, ¿qué cambios de enfoque deberíamos adoptar respecto a metodologías e intervenciones, cuando el acceso a la información es algo generalizado?
 
Las respuestas sin duda deben venir de soluciones tan coherentes como imaginativas; coherentes con nuestra estrategia y valores como empresa, e imaginativas como fruto de la adaptación a un nuevo y exigente entorno que demanda intervenciones personalizadas, involucración real con el problema del cliente e interlocutores válidos capaces de crear un clima de confianza fuera de toda sospecha.
 
Como en el juego de las adivinanzas, la problemática planteada, afortunadamente, también nos ofrece la pista de la solución. Parece del todo necesario utilizar el talento y la creatividad para 'reinventar' el modo de relacionarnos con los clientes y, por otra parte, fortalecer nuestro capital intelectual, conscientes que en las empresas del llamado terciario avanzado se nos evalúa por criterios como la calidad del servicio y la efectividad e impacto medibles en términos de resultados.
 
Clientes o socios
Desde nuestra experiencia, la apuesta de la consultoría actual requiere centrarse en un grupo limitado de clientes a los que poder aportar verdadero valor desde la genuina comprensión de su cultura y del conocimiento de sus retos y estrategia, fidelizando al máximo dichas relaciones; definiendo conjuntamente un escenario de compromiso mutuo que proponga con honestidad una colaboración de medio y largo plazo. Probablemente la palabra clave sea acompañar. Acompañar no es conducir, ni seguir, ni marcar el camino. tal vez sea simplemente hacerlo juntos. Únicamente conociendo en profundidad a nuestro cliente podemos convertir buenas ideas en proyectos viables.
 
De alguna manera y desde la innovación de planteamientos, intentamos establecer un sistema de colaboración con el cliente basado en la pluralidad de roles. ¿Por qué nuestro cliente no podía ser nuestro socio en un proyecto de mayor alcance? ¿Por qué no hacer que el mismo cliente sea a su vez proveedor de los servicios que necesitamos, estrechando así las voluntades para trabajar juntos? Si se trata de buscar sinergias que fidelicen, tal vez sea necesario revisar el escenario y los roles tradicionales en los que nos habíamos ubicado.