Los jóvenes científicos españoles también prefieren el extranjero
A pesar de la creación del ministerio de Ciencia e Innovación y la elaboración de una nueva Ley de Ciencia, la nueva generación de científicos sigue prefiriendo el extranjero como destino.

www.gaceta.es  29.12.2008

A pesar de la creación de un ministerio exclusivo para la Ciencia y la Innovación, el que dirige Cristina Garmendia, y de la elaboración de una nueva Ley de Ciencia veintidós años después de la que sigue vigente, muchos jóvenes científicos españoles siguen prefiriendo trabajar en el extranjero por la excesiva burocracia del sistema y la falta de financiación.

Así lo concluyeron durante la tradicional reunión científica  'Avances en Biología Molecular por Jóvenes Investigadores en el Extranjero', que organiza cada año el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esta conclusión es la misma año tras año.
Por ejemplo, Daniel Lucar, investigador español de 31 que trabaja en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York (Estados Unidos), señala que el principal problema que hay a la hora de regresar a España es que los recursos son "muy limitados". Tanto, que al compararlos con la UE los califica de "bajísimos"; y de "ridículos" cuando los enfrenta a los de Estados Unidos.
"En España hay mucha burocracia y se depende de muchos papeleos. Además, toda la carrera científica se basa en becas, que ni siquiera son contratos donde no tienes ni los más mínimos derechos. Así, muchísima gente válida se queda por el camino, y se ven obligados a marchar al extranjero para conseguir un currículo competitivo", dijo a Europa Press.
Por su parte, David Sancho, científico de 36 años que trabaja en el departamento de Inmunología Antitumoral del Instituto de Investigación contra el cáncer londinense, añade que el problema se centra en que es necesario más dinero en "investigación de excelencia", y que es preciso "administrar bien" las inversiones. "No sólo es poner más dinero, sino en aquellos sitios donde halla excelencia y ésta sea productiva. También, potenciar el desarrollo de patentes y que éstas se premien", destacó.
Asimismo, Daniel López, joven científico español de 31 que trabaja en el Harvard Medical School de Estados Unidos, afirmó que marcharse de España es "bueno" para conocer otros sistemas y métodos de investigación, al tiempo que indicó que uno de los fallos que mantiene el sistema científico español es que "todos los científicos tienen que ser funcionarios", y que hay que optar por una plaza, para la que hay que ser "meritorio".
Más capital privado
En este sentido, los tres investigadores coinciden en que parte de la solución se situaría en una mayor inversión de capital privado e institucional, así como que en la nueva Ley de la Ciencia se establezca una carrera científica y unos criterios de competitividad que indiquen qué pasos hay que seguir para lograr una plaza de investigador, o para poder dirigir una investigación.
"La nueva normativa debe ser más cautelosa y celosa con sus científicos. Se están educando grandes investigadores que después sirven para promocionar la ciencia de otros países porque no se es capaz de recuperarlos", añade López.
Sobre la posible reorganización de los Organismos Públicos de Investigación (OPI's) con el CSIC, que recoge el borrador de la Ley de la Ciencia, los tres investigadores comentan que puede llevarse a cabo si este hecho conlleva una menor burocracia, y si favorece la accesibilidad en la contratación de personal.

"Es fundamental internacionalizar la investigación pero para ello hace falta contratar a los mejores, tengan la nacionalidad que tengan, creando una competencia unificada que favorezca la flexibilidad laboral. De esta forma, habría una mayor flexibilidad para que la mejor gente se contrate", concluyeron. (Ep)