La innovación no es una 'maría'
11/09/2014
ada uno ve la actualidad distorsionada por su propia realidad o intereses. Antes de llegar el concepto al cerebro han intervenido ya los filtros de la parcialidad. Por eso, cuando en las últimas semanas se ha abierto el debate de si Miguel Arias Cañete acabaría siendo comisario europeo de Innovación no he entendido por qué desde el ámbito político se ha tomado como una cartera secundaria que España no se merecía.

Fuente: www.elmundo.es

El departamento de Energía y Cambio Climático que se anunció ayer que dirigirá se ha asumido como un escalón superior, aunque inferior al que tenía Almunia con Competencia. Está claro que el potente lobby de las eléctricas sale beneficiado y que en pleno conflicto del gas en el Este, convertir a España en puerta de entrada para el combustible que se extrae en el norte de África, es una posición estratégica.

Cañete tiene la estratégica cartera de Energía, pero Moedas controlará 77.000 millones para innovación
Cañete puede satisfacer los intereses de un puñado de empresas importantes y del Gobierno, pero el portugués Carlos Moedas, el nuevo Comisario de Innovación, va a tener en sus manos 77.028 millones del programa Horizonte 2020 para la investigación y la innovación entre 2014 y 2020. España aspira a llevarse el 8% de ese pastel, porque es su peso, pero podía, con un comisario español, sacar más partida. Entre otras circunstancias porque, como ya hemos escrito en estas páginas, el gran acierto de las empresas del norte de Europa es que primero estudian las ayudas y después presentan los proyectos, a diferencia de las del sur que intentan que lo que ya tienen se adapte a los designios de Europa.

Más allá de la imparcialidad con la que tiene que actuar un comisario, la información y la orientación van a ser básicas en el reparto de ese pastel de 77.028 millones que pretende cambiar la industria en el viejo continente.

En España es necesario que la agenda política varíe algunas de sus pautas, que reordene sus prioridades, los que siempre han influido no son quizás los más importantes en estos momentos. La innovación no es una cartera maría en Europa ni debería dejarla de lado la agenda política. Tiene no sólo la llave, sino el dinero de la transformación de nuestro sistema productivo. Hay que innovar hasta en las estrategias y los discursos.