La supercomputación española, a la vanguardia
12/01/2018
Carmen Vela, Secretaria de Estado de I+D+I, habla sobre la evolución de España en materia de innovación en el marco de la industria europea.

Nuestro sistema cuenta con apenas 30 años, desde que se aprobara la primera Ley de la Ciencia en 1986. Desde entonces, el sistema de ciencia, tecnología e innovación español se ha revelado como un sistema capaz y eficaz y el avance científico ha sido más que considerable. Tenemos numerosos centros de primer nivel, investigadores con impacto mundial en muchas áreas, infraestructuras punteras y participación importante en las mayores instalaciones europeas.

España cuenta con el 0,7% de la población mundial y el 1,7% de los investigadores. Sin embargo, la ciencia española es responsable del 3,2% de la producción científica mundial, del 4,5% de las más excelentes o del 6,7% de las publicaciones en las revistas más importantes. Aunque aún tenemos muchas cosas que mejorar, no podemos ni debemos desmerecer lo conseguido.

Uno de nuestros ejes de desarrollo en los últimos años ha sido la supercomputación. España ha apostado fuerte por este ámbito científico-tecnológico. No podía ser de otro modo, ya que somos conscientes de que es una disciplina fundamental para garantizar el pleno desarrollo científico, tecnológico e industrial de este país. Tenemos activos de peso en esta área. Nuestro principal proyecto es el Barcelona Supercomputing Center- Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), una infraestructura estratégica en el escenario español de ciencia, tecnología e innovación. Su liderazgo nacional e internacional deriva tanto de sus muchos logros científicos como de su dedicación a prestar servicios de supercomputación.

Como centro de investigación, el BSC-CNS ha sido merecedor de la acreditación Severo Ochoa, el mayor reconocimiento para centros de excelencia científica y tecnológica de España. Cuenta con capacidad para atraer el mejor talento tanto español como extranjero, participación en proyectos de gran prestigio, una producción científica sobresaliente y colaboraciones industriales con líderes nacionales y mundiales, lo que le convierte en un centro rentable también en términos económicos. El Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha demostrado su compromiso con el BSC-CSN al concederle 34 millones de euros para la adquisición del supercomputador MareNostrum 4, el tercero más potente de Europa y el número trece del mundo.

Con este nuevo supercomputador, el BSC-CNS mejorará los servicios que ofrece a la comunidad científica e industrial a través de diversas redes. La primera es la Red Española de Supercomputación, una de las Infraestructuras Científico-Técnicas Singulares con que cuenta España. Otra es PRACE, un ejemplo de coordinación europea orientada a servir a la excelencia de nuestra ciencia y a la competitividad de nuestra industria. La adquisición del MareNostrum 4 hace posible iniciar una nueva fase de PRACE, en el que España mantiene su condición de socio principal junto a Alemania, Francia, Italia y Suiza, país incorporado recientemente.

También estamos siendo activos en el gran desafío que supone asegurar el acceso de la UE a la exaescala y desarrollar una tecnología europea competitiva. Tenemos interés en posicionarnos estratégica y económicamente en ese escenario, por lo que nos hemos comprometido con la iniciativa EuroHPC, cuyo objetivo es que Europa albergue en 2022 supercomputadores de nueva generación. Nuestra apuesta por la supercomputación, tanto a nivel estatal como europeo, es firme. 

Fuente: www.computing.es