Buenos días Nueva York, son las cuatro en Madrid
23/03/2010
Las videoconferencias son ya una alternativa a los viajes de negocio y aportan valor añadido a quienes hacen uso de esta tecnología.

Fuente:   www.cincodias.com    Fecha :  23.03.2010

Hace algunos años podría haber sido una escena de película futurista: una mesa de despacho y dos personas hablando, una de ellas a través de una pantalla plana. Las videoconferencias ya se han colado en las empresas como herramienta de trabajo y en este momento, se presentan como una práctica solución.

La evolución de la tecnología ha permitido abaratar el precio de este tipo de sistemas y, sobre todo, su instalación. Pero su historia comienza en Estados Unidos en la década de los sesenta, donde, un sólo minuto de conversación con el primer videoteléfono desarrollado por la compañía AT&T, superaba los 1.000 dólares. Desde entonces hasta hoy mucho ha cambiado en este ámbito.

Para Antonio Conde, director de desarrollo de colaboración de la multinacional especialista Cisco, "la evolución natural de la tecnología permite que hoy esté al alcance de cualquiera". El experto explica que las ventajas que se derivan de la implantación de sistemas de videoconferencia "pueden favorecer la recuperación económica de una pyme que no pase por su mejor momento" y, aunque es indudable la inversión necesaria, "el ahorro que genera permite amortizar rápidamente dicho desembolso".

Además, el abanico de opciones es verdaderamente amplio ya que en el mercado coexisten desde los equipos más complejos -llamados de telepresencia- hasta la posibilidad de externalizar estos servicios mediante empresas que otorgan a la cita una dirección web y un código pin para celebrar el encuentro.

La francesa Arkadin, compañía dedicada a las conferencias a través de internet, ha realizado un estudio en el que se concluye que el ahorro medio en transporte que proporciona una reunión no presencial de este tipo y en el que se involucre a cinco trabajadores de ciudades españolas diferentes, es de 810 euros. Si en la misma situación se analiza el tiempo que se debería haber invertido en desplazamientos suponen casi 17 horas. Además, estas cifras se disparan si se trata de viajes internacionales: todo un derroche en un momento como éste.

En estrecha relación con lo anterior, no se puede obviar la reducción de emisiones de CO2. Este es el argumento ideal para la mayoría de las grandes empresas que se han decantado por la instalación de salas de telepresencia en sus sedes. Y precisamente la telepresencia es la revolución de este sector. Una tecnología tan avanzada que permite conversaciones simultáneas en alta definición, donde la comunicación entre los asistentes es lo más parecido a una reunión en persona y que, además, juega con el decorado para dar aún más realismo.

Uno de los factores a tener en cuenta es la forma que toman dichas reuniones. Con la videoconferencia, asegura Conde, "las intervenciones de los interlocutores deben hacerse de manera ordenada", algo que permite llegar a conclusiones mucho antes y "no perderse con divagaciones". Pero obliga a los participantes a modificar su forma de debatir, sobre todo en nuestro país, nada acostumbrado a respetar turnos al hablar.

Otra de las grandes ventajas que proporciona esta tecnología es la capacidad de aprovechar los tiempos muertos que producen los viajes, así como la posibilidad de conciliar la vida familiar con la profesional. En ocasiones, una de las grandes dificultades a las que un ejecutivo o empresario tiene que hacer frente es la inseguridad y los contratiempos que pueden derivar de un viaje (retrasos o robos, por ejemplo) y que, según los entendidos, "deben tenerse en cuenta para valorar las ventajas de realizar esta inversión tecnológica".

El listado de utilidades de la instalación de estos sistemas no termina. El especialista destaca, además, las posibilidades que tiene en cuanto a la gestión de recursos humanos: "Resulta un alivio a la hora de formar a la plantilla de una empresa". Ya no importa donde se encuentre la fuente de formación, mediante una conexión de vídeo los empleados pueden recibir un curso en su propio centro de trabajo.

"El llamado go to market, concepto relacionado con la puesta en el mercado de un producto, mejora notablemente al utilizar tecnologías de vídeo", comenta Conde. A la hora de realizar una presentación, explica, "vale más una imagen que mil palabras". Además, desde el punto de vista corporativo todos los especialistas coinciden en señalar que la imagen de marca de una compañía "se refuerza al utilizar estos sistemas punteros " y aporta "un claro valor añadido".

Según los datos, España no tiene nada que envidiar a otros países europeos en cuanto a penetración de los sistemas de vídeo y salas de telepresencia.

En tres años, del 2006 al 2009, se ha duplicado la inversión realizada en estos equipos, pasando de 15 millones de euros a 31 millones de euros y desde el sector, llevan a gala "registrar un crecimiento notable en plena crisis". Pero aún queda un largo camino por recorrer para normalizar su uso en las pymes españolas.

El objetivo: alcanzar los niveles del Reino Unido, donde la inversión en el periodo anterior superó los 120 millones de euros.