La CMT fija el marco regulador para la banda ancha y redes de fibra óptica
La CMT ha aprobado las medidas definitivas que regirán el despliegue de las redes de nueva generación (NGN) y que marcarán el desarrollo regulatorio de los servicios de banda ancha durante los próximos años

www.techweek.es  23.01.2009

Este marco normativo pretende dotar de seguridad jurídica y transparencia al proceso de transición a las nuevas redes, además de incentivar la inversión en infraestructuras de telecomunicaciones.

Según el presidente del organismo, Reinaldo Rodríguez, en el ámbito de las NGN se ha pretendido ante todo fomentar el despliegue de las redes de nueva generación y evitar que cambios bruscos en la regulación provocaran problemas de adaptación de un mercado en competencia, “facilitando el despliegue y la inversión de todas las operadoras en infraestructuras consolidando un mercado más sostenible, variado, flexible e independiente del regulador y del operador incumbente [Telefónica]”.
Así, analizada la situación competitiva de los mercados mayoristas de acceso físico a la red y de acceso a los servicios de banda ancha, en un proceso calificado por Reinaldo Rodríguez como “el más transparente de todos los que ha participado”, la CMT ha decidido imponer a Telefónica la obligación de proporcionar un servicio de mayorista de acceso indirecto de banda ancha de hasta 30 megas en todo el territorio, independientemente de la infraestructura que soporte el servicio, a unos precios orientados a los costes.
En este sentido, el regulador considera que imponer obligaciones de acceso indirecto, conocidas como bitstream, por encima de los 30 megas podría desincentivar la inversión en infraestructuras, tanto de Telefónica como de otros operadores: las conexiones con velocidades superiores todavía son escasas, por debajo del 6 por ciento, y tanto los usuarios como los operadores alternativos demandan de forma mayoritaria velocidades inferiores.
Finalmente, con el fin de fomentar la competencia en nuevas infraestructuras, la CMT mantiene la obligación para Telefónica de proporcionar el acceso a sus conductos e infraestructuras pasivas a precios orientados en función a los costes de producción. También continuará la regulación sobre los bucles y los subbucles de la red de cobre y la operadora seguirá estando obligada a atender las solicitudes de acceso a la red de cobre a precios orientados a costes, así como a mantener vigentes las condiciones recogidas en la Oferta de Bucle de Abonado.
Además, Telefónica deberá informar con seis meses de antelación a la CMT y a los operadores alternativos de la evolución de su red. En concreto, deberá publicar una nueva oferta mayorista. Aunque ya espera que la nueva normativa provoque conflictos, “la CMT quiere favorecer las circunstancias que permitan ir desregulando un mercado con operadores sólidos y en el que los usuarios puedan elegir entre diferentes ofertas”, subraya Rodríguez