"Los contenidos son el motor de la Sociedad de la Información". Por Conrado Castillo, Director Adjunto de Estudios, Evaluación y Seguimiento, de red.es.
20/09/2007
Desde hace unos cinco o seis años los españoles ya no pueden decir que Internet es solo un sitio para consultar cosas, ni que el móvil vale solo para hablar o que en la televisión tienes que ver lo que emitan. Estos tres medios de comunicación, por ejemplo, han evolucionado en nuestros hogares como un bucle en el que la oferta crea continuamente su demanda y viceversa. Es decir, cada día las empresas nos ofrecen miles de nuevos productos para consumir en estos medios, desde los contenidos Web más insólitos a aplicaciones para móviles o nuevas formas de ver la tele.

A su vez, a los consumidores se nos han ocurren multitud de caprichos o necesidades para disfrutar o usar estas tecnologías. Tantos que muchas veces la oferta organizada, las empresas, no son capaces de satisfacer esa demanda y el propio usuario ha pasado a ser el que satisfaga el mercado creando, por ejemplo, una enciclopedia en la Web o un blog (se crean 175.000 al día), inventando un lenguaje para el sms o haciendo sus propios vídeos.

En definitiva hay un mercado, el de la Sociedad de la Información, en el que oferta y demanda están en plena revolución y en el que parece que solo hay una idea clara: Redes e infraestructuras son determinantes pero la clave está en generar y disponer de contenidos. De hecho ya estamos observando cómo las grandes batallas para cualquier medio de comunicación se desarrollan, no tanto en disponer de licencias o espectro, sino por la propiedad de unos contenidos muy escasos: fútbol, cine, series de televisión, etc..

La industria española de contenidos puede crecer a un ritmo de un 5-6% anual en los próximos años e incluso sectores como el videojuego pueden llegar a una media de un 14% hasta 2010. Sin embargo, en otros países como Alemania y por supuesto, Reino Unido, los ritmos de crecimiento serán ligeramente superiores ya que, en comparación, el tejido productivo español en esta industria necesita, en algunos casos, ciertas reorientaciones en los modelos de negocio e inversiones. Con un enfoque muy local en sus producciones y con excesiva atomización en pequeñas empresas, la industria española se enfrenta a una serie de retos y oportunidades que no puede dejar pasar.

La demanda española no es muy distinta de la europea ya que está muy influenciada por el producto anglosajón aunque cada país tiene sus particularidades y, por ejemplo, España es el 4º de Europa en consumo de videojuegos y los británico y franceses, junto con los italianos, tienden a consumir mas cine propio que el resto de europeos. Eso si, a diferencia de otros países, el consumidor nacional demanda principalmente contenidos en español.

El mercado de los contenidos es un mercado global en el que el inglés tiene un peso específico importante, al que no se puede renunciar, pero en el que el español tiene un papel determínate en el que nuestra industria tiene mucho que aportar a nivel internacional.

Se dan, por tanto, las circunstancias para que la industria española aproveche el momento y se convierta en uno de los líderes mundiales del principal motor de la Sociedad de la Información. Para ello debe tratar de integrarse y colaborar para poder desarrollar proyectos de envergadura para poder competir internacionalmente y sacar partido a sus tres activos mas importantes: creatividad, español (considerando que el inglés es necesario) y conocimiento de la industria.