La contienda electoral se libra en internet, con Twitter a la cabeza
23/05/2011
La campaña electoral que está a punto de terminar ha estado marcada por la extensión sin precedentes de las redes sociales, con Twitter a la cabeza, convertidas en el nuevo escenario de la contienda por su inmediatez y efecto multiplicador.

Fuente:  www.cibersur.com   Fecha:  23.05.2011

Y no sólo porque todos los candidatos madrileños se han subido al carro de las redes, sino porque éstas han actuado como herramienta de convocatoria y correa de transmisión de la 'indignación' que concentra en la Puerta del Sol a miles de jóvenes, que mantienen en jaque a los políticos.

El fenómeno emergente de las redes marca un antes y un después en las campañas electorales y, por el momento, la batalla del ciberespacio la lideran los 'populares', con Esperanza Aquirre a la cabeza, que es, con diferencia, la que más seguidores acapara, superando a todos los demás candidatos juntos.

Aunque el total de seguidores de los candidatos madrileños en las redes no alcanza los cien mil, cada mensaje emitido puede ser reenviado un sinnúmero de veces por los usuarios deseosos de compartir su contenido, creándose una cadena de progresión geométrica en las propias redes.

Un simple 'tuiteo', además de tener un enorme potencial de movilización a estas alturas indiscutible, permite transmitir contenidos casi en tiempo real, de los que se están haciendo eco cada vez con mayor frecuencia los medios de comunicación tradicionales.

Consciente de ello, Aguirre mantiene una intensa actividad en Twitter, donde la siguen 23.000 usuarios, y es una de las que más responde a los 'tuits' de sus seguidores, además de actualizar constantemente su perfil en Facebook, al que siguen 47.000 personas.

Su contrincante socialista, Tomás Gómez, que también tuitea e interactúa permanentemente, le sigue de lejos con 10.700 seguidores en Facebook y 4.567 en Twitter, si bien su cuenta en esta red, que se define como 'suya y de su equipo', suele incluir mensajes en tercera persona, lo que el equipo de Aguirre evita a toda costa.

Ambos también interactúan con sus votantes desde sus páginas web, donde éstos pueden hacer propuestas, colgar vídeos de creación propia apoyándoles, crear titulares que contengan 'esperanza' en el caso de Aguirre, o ver el vídeo 'Diario de campaña' en el que Gómez resume cada día los avatares de la jornada.

El candidato autonómico de IU, Gregorio Gordo, es, por el contrario, el menos 'ciberactivo', con mil seguidores en Twitter y un perfil que apenas actualiza. Además, su web es más bien un blog, creado en 2007 y uno de los más antiguos, aunque comparte página web de campaña con el candidato municipal de IU, Ángel Pérez.

De los candidatos municipales, Ruiz-Gallardón tiene en twitter 2.138 seguidores y aunque tuitea bastante, se limita a enviar mensajes -los que llevan la firma 'arg' son suyos propios- sin interactuar con sus seguidores. Su web ha ido creciendo con apartados como 'La firma del día' o 'Fuera de programa'.

Jaime Lissavetzky, con unos mil seguidores en Twitter, interactúa con frecuencia y ha mejorado su página web respecto al anterior formato de la precampaña, que ahora incluye el apartado 'Deja tu mensaje a Lissavetzky', un compromiso ético suscrito y su declaración de bienes.

El candidato de IU al Ayuntamiento, Ángel Pérez, pese a no alcanzar el millar de seguidores en Twitter interactúa con ellos y supera con creces a su compañero de partido en materia de 'ciberactividad'.

Los candidatos autonómico y municipal de UPyD, Luis de Velasco y David Ortega, son muy activos en las redes donde contrarrestan su práctica ausencia de los canales televisivos y han mantenido en Twitter debates electorales paralelos a los oficiales, poniendo de manifiesto el carácter democratizante de las redes sociales.

Sin embargo, el primer debate virtual, que mantuvieron Gallardón, Lissavetzky y Pérez en las redes sociales el pasado 16 de mayo, no se correspondió a las expectativas al no propiciar prontitud y simultaneidad en las réplicas y contrarréplicas, y resultó, en la práctica, un 'chat simultáneo a tres bandas', en palabras de Lissavetzky.

Queda por ver el alcance y la magnitud de los cambios que la igualdad de oportunidades y el impulso democratizador de las redes sociales propiciará en adelante en los procesos electorales, un recorrido que no ha hecho más que empezar.