La Eurocámara defiende la privacidad de los usuarios de tecnologías RFID
17/06/2010
En poco tiempo los frigoríficos avisarán de la caducidad de los alimentos y las personas llevarán incorporados chips que detecten problemas de salud. El "Internet de las cosas" conectará a 1.500 millones de usuarios de la red con todo tipo de objetos mediante tecnologías RFID.

Fuente: www.cibersur.com  Fecha:  17.06.2010

Por ello, el Parlamento Europeo ha aprobado un informe de la española María Badia (S&D) que defiende la protección de los datos personales en el empleo de estas tecnologías y el derecho de los usuarios a interrumpir la conexión de los chips.

El pleno también ha adoptado un informe sobre el gobierno de Internet del eurodiputado español Francisco Sosa Wagner (No Inscritos).

Tal y como recoge el informe de la europarlamentaria Maria Badia i Cutchet -aprobado por 606 votos a favor, 18 en contra y 17 abstenciones-, "todos los objetos de nuestra vida cotidiana (tarjetas de transporte, ropa, teléfonos móviles, coches, etc.) podrían acabar equipados con un chip RFID", lo que afectaría a la vida cotidiana y los hábitos de los ciudadanos europeos.

Esta tecnología ya se utiliza en el sector agroalimentario -para conocer la trazabilidad de un producto y su contenido- o en la industria del automóvil - el conductor puede recibir en tiempo real información sobre la presión de los neumáticos u otros problemas de su vehículo-. Además, el documento señala que la utilización de chips RFID será eficaz "en la lucha contra la falsificación, el secuestro de bebés, la identificación de animales, etc.".

Garantizar la privacidad

No obstante, junto a estas ventajas, el Internet de las cosas entrañará algunos riesgos. Los eurodiputados hacen hincapié en la necesidad de establecer un marco jurídico europeo que garantice la privacidad de los ciudadanos y la protección de los datos personales. Para ello, piden que la legislación actual se adapte al nuevo entorno digital y que "todos los usuarios tengan el control de sus datos personales".

El texto aprobado también sostiene que los consumidores deben tener derecho al silencio de los chips, es decir, "a interrumpir en cualquier momento la conexión con el entorno de la red". Asimismo, reclama una evaluación más exhaustiva por parte de la Comisión acerca del "impacto de las ondas de radio sobre la salud", "el impacto sobre el medio ambiente de los chips y de su reciclado" y "el mayor riesgo en materia de ciberseguridad".

Contra la brecha digital

A pesar de estos riesgos, la Eurocámara considera que el Internet de las cosas  "constituye una gran oportunidad económica ya que permitirá optimizar los procesos productivos y los consumos energéticos, además de crear nuevos puestos de trabajo". Por ello, el informe señala que "es preciso invertir en las nuevas tecnologías de la información" y propone que "se multiplique por cuatro el presupuesto de ejecución de las TIC en las próximas perspectivas financieras".

Otro de los desafíos es evitar que estas tecnologías aumenten la brecha digital, por lo que el documento reclama un Internet de las cosas "inclusivo" que evite "una difusión y un uso desiguales". Los parlamentarios piden a la Comisión que "tenga en cuenta las regiones menos desarrolladas de la Unión" y garantice su acceso al Internet de los objetos.

Estrategia europea para el gobierno de Internet

El Parlamento también ha aprobado un informe, del diputado español Francisco Sosa Wagner, que aboga por una estrategia europea para el gobierno de Internet. La defensa de las libertades fundamentales, la reducción de la vulnerabilidad ante los cibertaques, la protección de los menores ante la pornografía infantil y el acceso de los ciudadanos a la red, son los principales desafíos del gobierno de Internet. El texto aboga por fortalecer el papel de los Gobiernos en este ámbito y por un consenso a nivel europeo sobre los principios que deben regir la red. El texto fue adoptado por votación a mano alzada con una amplia mayoría.

El documento subraya que Internet es "un bien público mundial que debería gestionarse atendiendo al interés común", y plantea la necesidad de que los Gobiernos tengan un lugar más destacado en la definición y la aplicación de políticas para la gestión de Internet. Estas deberían fundamentarse "en un modelo público-privado" que impidiera su dominio por alguna entidad o grupo de entidades, "así como cualquier tentativa de las autoridades estatales o supranacionales de controlar el flujo de información en Internet". En este sentido, los diputados piden a los Gobiernos que "se abstengan de limitar el acceso a Internet por medio de la censura, el bloqueo, el filtrado u otros medios".

Principales retos

La Eurocámara subraya que "la UE debería llegar a un consenso sobre la aplicación de los principios fundamentales del gobierno de Internet", y deja claro que ésta debe hacer frente a desafíos como "la protección de los derechos y las libertades fundamentales", "la defensa de los derechos de propiedad intelectual y las garantías de acceso a la cultura de los usuarios", "la defensa de la visión europea de la neutralidad de la red", "la garantía del acceso plural y no discriminatorio", "la lucha contra los delitos y, concretamente, la defensa de los derechos de los menores", así como la reducción de su vulnerabilidad ante los ciberataques.

En este sentido, la Eurocámara apoya la iniciativa de la Presidencia española de redactar una Carta Europea de los derechos de los usuarios de Internet, así como la propuesta de reconocer la "quinta libertad fundamental de la UE", a saber, la del acceso a la red.

Necesidad de reformas en el ICANN

Respecto al ICANN, organización estadounidense encargada de la gestión de la red a nivel mundial, el informe apuesta por su mantenimiento, si bien señala la necesidad de reformas. Entre otras, propone una mayor participación de las instituciones europeas y la apertura de las fuentes de financiación de este organismo -la mayor parte de los fondos proceden de EE.UU.- para "impedir así indeseadas posiciones dominantes".

Por último, el documento apoya la continuidad del Foro de Gobierno de Internet (FGI), por ser un instrumento eficaz de diálogo y discusión entre gobiernos, sociedad civil y sector privado, tanto a nivel regional como global. Sin embargo, solicita un refuerzo de "la participación de los países en desarrollo" en este foro.

Los diputados reclaman, asimismo, aumentar la eficacia de la Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información (ENISA) en "la prevención, tratamiento y respuesta a los problemas de seguridad de la red".