El fraude online crece ligeramente, pero disminuyen las cantidades estafadas
29/02/2012
El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) ha publicado los resultados de la última oleada del “Estudio sobre el fraude a través de Internet” (2º cuatrimestre de 2011), realizado por su Observatorio de la Seguridad de la Información.

Fuente: http://www.cibersur.com  Fecha: 29.2.2012

Este estudio constituye la séptima oleada de una serie que comenzó en 2009 y la metodología utilizada durante el trabajo de campo llevado a cabo durante el 2º cuatrimestre de 2011 combina la realización de entrevistas a usuarios de Internet con el escaneo online de equipos de hogares españoles.

Si bien los ataques de fraude online que derivan en una pérdida económica para los internautas españoles han aumentado apenas un punto porcentual con respecto a 2010, las cuantías son cada vez de menor envergadura. Otro dato positivo es que a pesar de estas experiencias negativas, los usuarios no renuncian a utilizar servicios como el comercio electrónico o la banca en línea, como se desprende de las conclusiones de este estudio.

Aunque en la mayoría de los casos no lleguen a consumarse, una parte importante de los internautas españoles, un 64,2%, ha vivido una situación de intento de fraude recientemente, lo que pone de manifiesto la dimensión del fenómeno del fraude online en España.

Los ciberdelincuentes envían comunicaciones o mensajes con tácticas de persuasión que inducen a los usuarios a proporcionar datos sensibles o a realizar una determinada acción. El principal medio para difundir estos mensajes fraudulentos es el correo electrónico, aunque también se utilizan los mensajes y llamadas a través del teléfono móvil. Además, para dar credibilidad a las estafas, los atacantes adoptan diversas “máscaras” simulando ser proveedores de comercio electrónico (42,6%) y bancos (39,1%).

El malware alojado en los equipos de los hogares también es un indicador del fraude potencial que sufren los mismos, aunque este hecho no implica necesariamente que se produzca una situación de fraude. La auditoría remota de los equipos en agosto de 2011 indica que un 47,4% de los equipos aloja troyanos genéricos, un 6,9% troyanos bancarios y un 6,2% rogueware.

El fin último que persiguen los ciber estafadores es obtener un beneficio económico. Así, un 6,3% de los internautas españoles declara haber sufrido una pérdida económica a consecuencia de un intento de fraude, porcentaje que supone apenas un punto porcentual de incremento con respecto a 2010.

En contrapartida a este incremento, es una noticia positiva que la cuantía defraudada sea cada vez menor. En el 89,6% de las ocasiones la cantidad se sitúa por debajo de los 400 euros; esto supone una diferencia de 4,5 puntos porcentuales más que a finales de 2010 (85,1%).

Frente a estas situaciones de fraude, es imprescindible que los ciudadanos adopten hábitos prudentes en la utilización de servicios de banca y comercio electrónicos para garantizar un nivel de protección adecuado. Esto genera un notable nivel de confianza entre los usuarios de Internet, que siguen utilizando estos servicios independientemente de haber sido víctimas o no de fraude online.