Google enseña cómo pasar a ser un 'blue chip' en cinco años.
21/08/2009
Google celebró este miércoles el quinto aniversario desde su salida a Bolsa. Una operación que rompió la maldición de las empresas tecnológicas en Wall Street tras la explosión de la burbuja del punto.com y que en sólo cinco años ha dado lugar a uno de los principales blue chips de las bolsas mundiales. Las cifras son claras.

Fuente:   www.cincodias.com   Fecha:  21/08/2009

Tras fijar un precio por acción en la IPO (Initial Public Offering, en inglés) de 85 dólares, la compañía puede presumir de haber alcanzado una revalorización en este último lustro superior al 420%.


Con esta evolución, la capitalización bursátil de Google ha pasado de 23.000 a más de 140.000 millones de dólares. Y eso con un precio actual de las acciones situado en el entorno de los 450 dólares. En noviembre de 2007, cuando el precio de los títulos de Google alcanzó los 747 dólares (su máximo histórico), la capitalización superó los 236.000 millones de dólares. Un valor que le situó en el ranking mundial de empresas por capitalización bursátil. Y no sólo en el sector tecnológico.

Google, que a diario es siempre una de las compañías con mayor volumen de contratación del Nasdaq (la media de los últimos tres meses es de 2.970 millones de dólares), es sólo superada en capitalización dentro de la industria tecnológica por Microsoft, IBM y Apple, si bien con estas dos últimas mantiene una dura pugna.

Fuentes del sector comentan que el citado crecimiento en Bolsa de Google tiene una de sus bases en su relevancia en la economía real. La compañía ha pasado de unos ingresos de 3.198 millones de dólares en 2004 a 21.795 millones en 2008, es decir, un 680% más. En términos de rentabilidad, Google registró en el segundo trimestre un beneficio neto de 1.484 millones, casi cuatro veces más que en el total del ejercicio 2004, año en el que empezó a cotizar.

A pocos expertos se les escapa que con esta evolución, los fundadores de la compañía sean multimillonarios. Esta semana, The New York Times recordaba que la salida a Bolsa convirtió en millonarios a cerca de un millar de empleados de Google, especialmente a sus cofundadores, Sergey Brin y Larry Page. La participación de cada uno de ellos está valorada en estos momentos en cerca de 12.000 millones. En el caso de Eric Schmidt, consejero delegado y considerado un empleado clave, el valor de su participación ronda los 4.400 millones. Eso sí, el sueldo anual de los tres es de un dólar.

La empresa ha atraído desde el principio a muchos de los grandes inversores, que han centrado en Google sus apuestas tecnológicas. En estos momentos, los principales accionistas institucionales de la compañía son Fidelity con un 6,2%, Capital Research Global Investors con un 4,7%, Capital World Investors con un 4,4%, Barclays con un 3,8% y Vanguard Group con un 3,3%.

Lo cierto es que Google ha entrado en las carteras de miles de inversores de todo el mundo. En España, por ejemplo, el gigante de internet es uno de los valores con mayor relevancia en los principales fondos de inversión del ámbito de tecnológico como BBVA Bolsa Tecnología y Telecomunicaciones, Foncaixa 61 Bolsa Tecnología o Cajamadrid Teleco-Tech Global.

En este contexto de inversores, y a pesar de las peticiones de más de uno de ellos, la compañía ha descartado por el momento pagar dividendos. Y eso que al término del segundo trimestre tenía en su tesorería más de 19.300 millones de dólares. La dirección de Google mantiene que todos los recursos deben ser destinados al crecimiento en nuevos ámbitos del sector tecnológico.

Los analistas valoran el potencial de crecimiento

Google recibió ayer un fuerte respaldo de Goldman Sachs. La casa de Bolsa estadounidense situó a la compañía en su lista de conviction buy con un precio objetivo de la acción a seis meses de 560 dólares. Es decir, con un potencial de revalorización cercano al 25% con respecto al precio de apertura de la sesión de ayer. Estos analistas han advertido que 2009 ha sido un año débil con respecto a los estándares típicos de Google y justifican su decisión de mejorar el precio objetivo en el crecimiento del negocio publicitario gracias a DoubleClick, en la mejora de la rentabilidad de Youtube, y en su avance en el extranjero, especialmente en Europa. En el caso de Youtube, los analistas de Goldman prevén que esta división de vídeos online registre unos ingresos por publicidad de 300 millones de dólares en 2009; magnitud que se incrementaría en más de un 40% en el año 2010.

Con este movimiento, Goldman Sachs se unía a la lista de casas de bolsa que, a lo largo del verano, han elevado sus estimaciones sobre el gigante de internet. Sin ir más lejos, esta misma semana, Citigroup reiteró su recomendación de "comprar" situando el precio objetivo en 580 dólares. UBS, JMP Securities, RBC Capital Markets, Jefferies & Co, Collins Stewart, Credit Suisse... todos han situado sus recomendaciones sobre Google en "comprar" o "sobreponderar" a lo largo de las últimas semanas.

Eso sí, sus respectivas estimaciones sobre el precio objetivo de Google están lejos de los pronósticos que se hicieron en noviembre de 2007, cuando la compañía vivía su momento más dulce en los mercados financieros al cotizar por encima de los 700 dólares. Entonces, más de un analista apostó por que las acciones de la compañía llegarían a superar los 1.000 dólares. Otros, más modestos, se quedaron en los 800.

Fuentes del mercado no descartan que en el futuro las acciones de Google alcanzar esas cotas, aunque advierten que para lograrlo, sería necesaria una recuperación de la economía en EE UU y en todo el mundo. Sólo así volverían los altos ritmos de crecimiento a los ingresos de la empresa.