«Internet no es solo una tecnología, es un modo de vivir»
11/02/2013
Internet es uno de los principales agentes de socialización activa que tienen los jóvenes hoy en día.

Fuente: www.lavozdegalicia.es

Dice que la escuela debe enseñar a manejar la información de la Red

Internet es uno de los principales agentes de socialización activa que tienen los jóvenes hoy en día. La doctora en Sociología y profesora de la Facultad de Socioloxía de la Universidade da Coruña (UDC) Matilde Massó no cree en posturas deterministas y por eso explica que eso no es bueno ni malo. Es la huella que indica la existencia de un nuevo modo de relacionarse en el que los estímulos se transmiten de forma global y lo hacen además con suma inmediatez.

 

-El uso del móvil y de Internet ha provocado un cambio en el modo de relacionarse...

-Internet se ha convertido en algo tan importante que ya hablan de la «generación arroba» porque ya no es solo una tecnología, es un modo de vivir y estar en el mundo. A través de la Red la mayoría de los jóvenes aprenden lo que está bien y lo que está mal, las reglas no escritas que caracterizan a su grupo de referencia. Internet origina un tipo de comunicación en la que los gustos o las preferencias son globales porque lo que se intercambia tiene carácter global. Es una fuente de creación de patrones de conducta en un campo global. Esos valores pueden ser compartidos con jóvenes de otros Estados o culturas. Otra característica de ese modo de comunicarse es la cultura del tiempo real. Los estímulos tienen una respuesta de forma inmediata. Y también multiplica el número de contactos.

 

-¿Cómo son esos lazos que se crean de forma virtual?

-Hay el que dice que son más laxos, pero aquellos que son íntimos no sustituyen al nuevo tipo de relaciones que se dan a través de Internet. Esos contactos también son oportunidades. Los jóvenes de las TIC (tecnologías de la información y comunicación) han ido adquiriendo una habilidad natural para procesar una enorme capacidad de información. Es muy importante ahí el papel de los centros educativos para enseñar cómo utilizar esa información.

-La mayoría de los expertos no hablan de adicción al teléfono o Internet, pero hablan de que se hace un mal uso...

-Desde luego el mal uso de las nuevas tecnologías es algo que está implícito en cualquier dispositivo tecnológico, el problema está en la mala regulación que se hace de estas nuevas tecnologías fuera de los espacios del ocio. Es verdad que hay muchos estudiantes que llegan al aula con el WhatsApp, pero los profesores debemos establecer las normas en cada contexto. El uso que se haga de ellas va a depender de cada norma que se establezca. Lo que tienen que aprender son las pautas para expresarse en cada contexto. No es que el móvil vaya a conducir a su mal uso. Lo mismo ocurre con Internet o las redes sociales. También todo eso hace que la sociedad adapte los procesos cognitivos relacionados con el aprendizaje y la comunicación a las características de esas tecnologías. Las TIC facilitan procesar una gran cantidad de información, pero es diferente que esta sea procesada de forma crítica.

 

-¿Qué cambios sociales provocados por las TIC son más notables?

-El primero tiene que ver con las formas de socialización de la gente joven. Cómo aprenden las normas y los valores característicos de la vida adulta y cómo se forman los patrones de comportamiento. Junto al grupo de amigos, Internet y las nuevas tecnologías son un factor de socialización importantísimo. Luego hay cambios en los procesos cognitivos. Pero también hay que hablar de la potencia democratizadora y creativa que tiene Internet. Muchas personas tienen la alternativa de ir a fuentes de información. Y facilita el acceso a la información política de los jóvenes Es su medio de participación. Los jóvenes no se saben la lista de los reyes godos, pero saben dónde tienen que buscarla. Las fórmulas de antes no son mejores que los de ahora, son diferentes. El 85 % de los jóvenes de hoy en día dicen en una encuesta que regularmente utilizan Internet para hacer descargas de películas o discos, y el 67 % lo hacen para aprender.