"Más banda ancha es buena medicina contra la crisis"
19/09/2011
A pesar de las convulsiones económicas de los dos últimos meses y de la despiadada competencia que vive el sector de las telecomunicaciones, Bosko Novak mantiene una imperturbable sonrisa.

Fuente:  www.cincodias.com  Fecha:  19.09.2011

Nacido en Alemania en 1960, es el responsable ejecutivo de ventas y servicios para Estados Unidos, Latinoamérica, África y oeste y sur de Europa. Está integrado en la junta de gobierno de la multinacional.

A pesar de las convulsiones económicas de los dos últimos meses y de la despiadada competencia que vive el sector de las telecomunicaciones, Bosko Novak mantiene una imperturbable sonrisa. En un momento en el que la consecución de contratos para el despliegue mundial de la cuarta generación de telefonía móvil LTE marca la frontera entre el éxito y el fracaso, Nokia Siemens todavía no se ha estrenado en España, pero muestra sus triunfos en los dominios europeos de Telefónica. El optimismo de su discurso se asienta en una fe inquebrantable en los efectos balsámicos que para un mundo en crisis, para las telecomunicaciones y, con toda probabilidad, para su propia empresa tendrá la dinamización global del despliegue de accesos a la banda ancha.

En una situación económica rabiosa, ¿existen razones para el optimismo?

El mundo de las telecomunicaciones no puede abstraerse del devenir general en el resto de las actividades industriales. El sector va a mantener la tendencia del conjunto de la economía, pero estoy convencido de que el desarrollo de nuestro negocio tiene un efecto beneficioso y dinamizador para superar el actual contexto.

¿Qué efecto tiene el endeudamiento de las Administraciones públicas y de las compañías del sector?

No creo que tenga un impacto específico. Nosotros aprendimos la lección hace diez años. Hoy, las compañías de telecomunicaciones tienen una buena salud y unos balances sólidos.

¿Todo está bien?

Quizá el problema haya que enfocarlo de otra manera. Nuestras empresas están muy orientadas hacia la innovación y en periodos como el que vivimos tenemos el riesgo de que la innovación se vaya ralentizando. Hoy, tal vez percibamos menos el riesgo de este frenazo, pero en un futuro no demasiado largo podemos llevarnos una sorpresa.

¿Se resiente la innovación?

El de las telecos es un gran mercado estimado en unos 120.000 millones de euros. Su desarrollo, a pasar del contexto desfavorable, se mantiene bastante estable. Precisamente, lo que corre peligro es el 5% de esa cantidad que se dedica a innovación. No es el tamaño global sino la parte de la innovación la que quizá sufra algún recorte.

¿No hay riesgo de saturación en las redes?

Sin duda estamos en un momento en el que el desarrollo del mercado demanda muchas más conexiones de banda ancha de las que se instalan. Hablo a nivel de empresa; no tanto en lo que se refiere a los consumidores. Gran parte de los nuevos procesos industriales, de las nuevas formas de actividad económica, dependen de que haya una disponibilidad de infraestructuras y de acceso a la banda ancha. A la hora de instalar y ampliar fábricas, de dinamizar las nuevas modalidades de comercio, etc., es una necesidad apremiante. Existen también graves déficits en las infraestructuras de telecos de las zonas rurales. Cada vez existe una correlación más directa entre la disponibilidad de banda ancha y desarrollo económico.

En España, como en otros países, el uso intensivo que los consumidores hacen en nuevos dispositivos de acceso multimedia, ¿puede sobrepasar la capacidad de las redes?

Esa es una impresión extendida pero que no se corresponde con la realidad. Es errónea. Llevo 20 año en esta industria y normalmente el despliegue de redes es más lento que la comercialización de dispositivos avanzados. Existe una gran presión comercial en la distribución de teléfonos inteligentes, tabletas y toda suerte de equipos, pero a pesar de ello las infraestructuras siguen dando una respuesta muy adecuada y de calidad.

¿Cómo serán las nuevas redes?

Durante la próxima década se multiplicará por diez el número de abonados a la banda ancha móvil y se producirá un tráfico hasta 100 veces superior por usuario. Debajo de estas cifras subyace un aumento de la imprevisibilidad, con una demanda fluctuando entre ubicaciones en distintas horas, ya que los usuarios utilizan la banda ancha en casa, en la oficina y en cualquier lugar. Está claro que las redes necesitarán un nivel superior de flexibilidad.