El modelo de Internet amenaza con una guerra Europa-USA
28/04/2011
Los operadores europeos han intensificado sus esfuerzos ante la Comisión Europea para lograr un cambio en la regulación del modelo de Internet que les permita generar nuevas fuentes de ingresos.

Fuente:  www.expansion.com    Fecha:  28.04.2011

El interés de los operadores por cobrar a los grupos online puede desencadenar un enfrentamiento geoestratégico entre los dos bloques occidentales.

Los operadores europeos han intensificado sus esfuerzos ante la Comisión Europea para lograr un cambio en la regulación del modelo de Internet que les permita generar nuevas fuentes de ingresos.

Copago de la red. La principal petición de los operadores para lograr este objetivo es conseguir que las compañías de Internet como Google, Apple o Facebook –que se engloban bajo el acrónimo OTT (over the top)– ayuden a financiar las crecientes inversiones necesarias para atender el boom de la demanda de datos que amenaza con colapsar las redes de telecomunicaciones, mediante un cambio en los acuerdos de interconexión.

Se trata de que las empresas OTT paguen en función del tráfico que vuelcan en las redes de los operadores. El problema procede del crecimiento exponencial del tráfico de vídeo que generan, sobre todo, servicios como Youtube (propiedad de Google) y que carga las infraestructuras de los operadores obligando a éstos a mantener un gran esfuerzo inversor sólo para conservar la calidad actual.

Controversia. Sin embargo, la comisaria de Agenda Digital (telecomunicaciones) Neelie Kroes es, obviamente, consciente de que autorizar una medida de este tipo, que obligaría a grupos como Youtube o Apple a aportar cantidades considerables a las dueñas de las redes (las operadoras como Telefónica) generaría una gran controversia política, ya que las firmas de Internet cuentan, en general, con mucha mejor imagen pública que las operadoras de telecomunicaciones.

La fibra como razón. El argumento principal que las operadoras están utilizando como palanca para lograr inclinar la voluntad de la comisaria hacia sus tesis es la obsesión de Kroes por conseguir que las operadoras realicen un despliegue de redes de nueva generación, especialmente de redes fijas de fibra óptica. Kroes está muy preocupada por el retraso en el despliegue de la fibra que considera vital para la competitividad futura de Europa.

Pero los grandes operadores –cuyos negocios en los mercados maduros decrecen en ingresos y rentabilidad año tras año– no están invirtiendo masivamente en esta tecnología, que no les puede proporcionar un aumento de ingresos. Además, la regulación europea les obliga a compartir esas redes con sus rivales, por lo que no les sirve para diferenciarse comercialmente y retener a sus clientes.

¿‘Casus belli’? Pero si Europa aprueba que el mundo Internet pague a las operadoras, el enfrentamiento tomaría una dimensión geoestratégica: no se trata ya de una pugna entre operadoras y OTT, sino una batalla entre Europa y Estados Unidos. De hecho, las posibilidades de un enfrentamiento comercial entre ambos bloques –que convertiría en un juego de niños la guerra Boeing-Airbus– son elevadas.

Los gigantes de Internet son básicamente estadounidenses, por lo que serían los principales perjudicados si las operadoras adoptaran medidas de este tipo. Silicon Valley representa la parte más dinámica y competitiva de la economía estadounidense, la que le permite desafiar al poder de fabricación de Asia. Y, además, cuenta con una defensa cerrada de sus intereses por parte de la Administración Obama, que se ha distinguido por reunirse en varias ocasiones con los líderes del mundo digital USA.

Por otro lado, como han demostrado reiteradamente las filtraciones de Wikileaks, el departamento de Estado de EEUU es extremadamente beligerante a la hora de defender los intereses de cualquier actividad empresarial norteamericana: un ataque europeo a la industria digital –esencial para la competitividad americana- supondría un auténtico casus belli.

El debate de la financiación de las nuevas redes
Las operadoras siguen pretendiendo cobrar de los grupos de Internet.

Su argumento es que firmas como Youtube se benefician de volcar grandes cantidades de tráfico de vídeo, que llena las redes de los operadores, pero que no les produce ingresos.

Proponen cambiar los acuerdos de interconexión y que se pague en función del volumen de tráfico.

La comisaria Kroes podría ser permeable a este modelo, ya que quiere que las operadoras inviertan más en redes de fibra.

Las operadoras dicen que sería más fácil invertir si tuviesen más ingresos.

Este modelo sería rechazado por el mundo de Internet americano y podría desencadenar un enfrentamiento Europa-Estados Unidos.