Las mujeres españolas optan por servicios de empleo, formación y salud cuando acceden a Internet
28/05/2012
Un reciente estudio por el Observatorio e-igualdad de la Universidad Complutense de Madrid y financiado por el Instituto de la Mujer pone de relieve la brecha digital entre hombres y mujeres en España en relación con el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), a pesar del considerable incremento del volumen de población usuaria de estas tecnologías.

Fuente: http://www.rrhhpress.com  Fecha: 28-05-2012

Así, según los responsables del informe, denominado “La brecha digital de género en España: análisis multinivel (España, Europa, Comunidades Autónomas)”, para analizar la situación de la incorporación a las TIC desde una perspectiva de género es necesario diferenciar la existencia de varias brechas digitales de género (BDG), coexistentes, aunque de carácter y alcance diferente:

La primera brecha digital de género (BDG) aparece en el acceso a la tecnología. La segunda se centra en la intensidad y en las pautas de uso (conectadas a su vez con las de acceso, formación y habilidades), y la tercera está relacionada con el uso de los servicios TIC más avanzados, como la conexión a través de dispositivos móviles.

Nivel nacional

La generalización del acceso a Internet en nuestro país, durante los últimos años, ha contribuido a la progresiva reducción e incluso, en algunos casos, superación de la primera BDG (acceso a Internet). Entre 2004 y 2010 esta diferencia ha pasado de 26 a 7,5 puntos. A esta mejora contribuyen la edad (en la franja de 16 a 34 años las mujeres que han accedido a Internet alguna vez es de 1,4 puntos superior al de los hombres) y el nivel de estudios adquirido (las españolas con FP superior y educación superior universitaria superan a los hombres en el acceso en 2’3 y 0’9 puntos, respectivamente).

Respecto a la segunda BDG (grado de intensidad y diferencias en el uso de las TIC), también destaca una tendencia igualadora. No obstante, en líneas generales, la frecuencia en el uso de Internet por parte de las mujeres es menor y los usos que mujeres y hombres hacen de las TIC son muy diferentes.

Cuando las tareas implican un mayor grado de habilidad técnica, el porcentaje de personas usuarias desciende significativamente y la BDG desfavorable a las mujeres se incrementa.

Estar empleada o estudiando contribuye a mejorar la inclusión digital de las mujeres, reduciéndose la brecha a -0,1 entre quienes tienen empleo y superando las mujeres a los hombres entre estudiantes en 4,7 puntos.

Las mujeres optan por servicios de empleo, formación y salud

En cuanto al tipo de uso, mientras ellos prefieren contenidos vinculados al ocio y al consumo, ellas recurren más a servicios relacionados con el bienestar social (empleo, salud y formación).

Otro aspecto incluido en esta segunda BDG es el del comercio electrónico. En general las españolas lo utilizan menos, pero superan a los hombres en la adquisición de productos de alimentación (34’6 puntos), entradas para espectáculos (20’3 puntos) o medicamentos (19’4 puntos). Los hombres adquieren en mayor medida equipos informáticos (60’8 puntos), juegos de ordenador (58’8 puntos) o acciones y seguros (50’3 puntos)

La tercera BDG, relativa a los usos avanzados de Internet, se ha reducido significativamente en 2010 e incluso ha alcanzado ventajas femeninas en algunos apartados. No obstante, en la conexión a Internet mediante dispositivos móviles, el domino masculino es claro y el grado de desigualdad no es menor entre los más jóvenes. La formación tampoco contribuye a disminuir esta brecha, alcanzándose el mayor grado de desigualdad entre la población con estudios universitarios.

Contexto europeo

En el contexto europeo, España se sitúa, en cuanto al acceso (1ª BDG), en la media europea. Se ha experimentado una notable mejoría, en términos absolutos, en la frecuencia de uso (2ª BDG) de forma paralela al resto de Europa. En el uso del comercio electrónico, sin embargo, España pierde posiciones en términos de BDG: Ha pasado de la posición 17 en 2006 a la 23 en 2010.

Por último, España se sitúa por encima de la media europea en el acceso a Internet desde dispositivos móviles o en la creación de contenidos propios en páginas web (3ª BDG), En el primer caso ocupa la cuarta posición, y en el segundo, la segunda posición sin que se produzcan diferencias entre hombres y mujeres.

Comunidades Autónomas

Este trabajo incluye, por primera vez, el análisis de la inclusión digital con perspectiva de género por Comunidades Autónomas. En términos generales, estas se encuentran más o menos próximas en cuanto a porcentajes de acceso y uso de las TIC, aunque los resultados son más dispersos según se avanza a otros niveles de BDG relacionados con una mayor intensidad tecnológica.

Según los datos del estudio, los mayores niveles de desigualdad en el acceso al ordenador e Internet (1ª BDG) se encuentran en las Comunidades Autónomas de Valencia, Murcia, Ceuta y Melilla.

En relación a la segunda brecha digital, Extremadura y Canarias son las Comunidades que presentan mayor diferencia en relación a la frecuencia en el uso diario del ordenador, con niveles de brecha que cuadruplican la media nacional.

La penetración del comercio electrónico presenta desventaja femenina en todas las Comunidades sin excepción, siendo mayor en Murcia, Extremadura y Ceuta y Melilla, hasta el punto de duplicar el valor medio nacional.

Por último, en la conexión a Internet mediante dispositivos móviles (3ª BDG) la desigualdad es muy acusada en toda España, especialmente en Ceuta y Melilla, Baleares, País Vasco y Cantabria. Mientras que en Murcia, Madrid y Galicia, la proporción de usuarias de estos dispositivos es ligeramente superior al de usuarios.