Las naciones en desarrollo crecerían con Internet
03/10/2011
El potencial de Internet para mejorar la calidad de vida está poco explotado en el mundo en desarrollo, donde sólo el 21 por ciento tiene acceso, en comparación con el 69 por ciento del mundo desarrollado.

Fuente:  www.cibersur.com  Feca:  03.10.2011

 Con los negocios online impulsando cada vez más el crecimiento de la economía, la gran prioridad de las naciones en desarrollo deberían ser las infraestructuras que sus ciudadanos necesitan para conectarse, según dijeron esta semana varios delegados en una conferencia sobre Internet en Nairobi.

El potencial de Internet para mejorar la calidad de vida está poco explotado en el mundo en desarrollo, donde sólo el 21 por ciento tiene acceso, en comparación con el 69 por ciento del mundo desarrollado.

En un estudio publicado este año, la consultoría Mckinsey descubrió que Internet suponía el 21 por ciento del crecimiento de las economías maduras, y casi 8 billones de dólares cambian de mano cada año en el comercio electrónico.

Pero regiones como África, que carecen de la infraestructura de banda ancha de la que disfrutan las economías desarrolladas, tienen una ardua tarea por delante para animar a los operadores de telecomunicaciones a invertir en las redes móviles necesarias para llevar Internet a la gente, especialmente cuando la gente tiene poco con lo que compensar la inversión.

'Los países en desarrollo no deberían sentarse y esperar, porque las actividades online están impulsando las 'offline'', dijo Joe Mucheru, responsable de Google en el África subsahariana.

Los participantes en el Foro de la Gobernanza en Internet, auspiciado por Naciones Unidas, dijeron que hace falta expandir infraestructuras como cables submarinos y redes sin cables para unos mercados en los que la forma básica de conexión es mediante los móviles.

Incrementar el ancho de banda y la competencia recortaría los precios y permitiría que más gente se conectara, según reconocieron los ejecutivos de la industria y los funcionarios del gobierno presentes en el foro.

Algunos operadores de telecomunicaciones occidentales que en sus países se enfrentan al estancamiento están preparados para apostar fuerte por conectar naciones en desarrollo. France Telecom, bajo su marca Orange, está buscando duplicar sus ganancias en África y Oriente Próximo, hasta los 7.000 millones de euros, en los próximos años.

Ya está presente en Egipto, Túnez, Senegal y Kenya, entre otros países africanos. Uno de sus proyectos actuales es construir un cable submarino que mejore la conexión a Internet en el África occidental.

Bitange Ndemo, máximo responsable del ministerio de Comunicación de Kenia, dice que la respuesta yace en la creación de una red nacional de fibra óptica con capacidad para tender cables submarinos hasta los negocios y hogares.

'Yo les pregunto si (el acceso a) este recurso (Internet de alta velocidad) es un asunto de derechos humanos', preguntó Ndemo a los participantes.

Si el acceso a la banda ancha es declarado derecho humano, los gobiernos invertirán en ello y nadie se quedará atrás'.

La nación del África oriental, cuya provisión de infraestructuras de comunicación y regulaciones afines a la industria fueron presentadas por los delegados de la conferencia como modelo viable para otras naciones en desarrollo, está en proceso de implementar una red de LTE de nueva generación (4G) más avanzada que la de muchas economías desarrolladas y que llevarán varias empresas.

El teléfono móvil es la principal herramienta de acceso a Internet en África, lo que ha llevado a algunos fabricantes de dispositivos como Nokia a incorporar funciones de red en sus últimos modelos de bajo precio dirigidos al continente.

Por eso Rober Pepper, vicepresidente de política global de tecnología de Cisco Systems, dijo que las naciones africanas podrían incrementar su acceso a la red cambiando la televisión analógica por la digital y utilizando ese espectro de onda para las redes de Internet sin cables.

'Tradicionalmente, las firmas internacionales de telecomunicaciones eran vistas como un recurso para la inversión extranjera y las monedas internacionales. Ahora, si un gobierno impone grandes cuotas y tasas para tender cables, los operadores simplemente ignoran esos países', afirmó Pepper.