Teletrabajo, el entorno laboral del futuro
27/03/2013
Las empresas deben centrarse en dónde y cómo los empleados desean trabajar

Fuente:  www.equiposytalento.com

En la última década, la tecnología e Internet han hecho que herramientas como los smartphones o tabletas sean habituales en el modo de trabajar. La adaptación de estos gadgets para uso cotidiano ha fortalecido la idea de que trabajar desde casa deje de ser una utopía y pase a ser una realidad. Esta fuerte tendencia, unida a la creciente popularidad del teletrabajo y las exigencias de la nueva generación que accede al mundo laboral son factores comunes que sin duda contribuyen a cambiar la manera en que trabajamos. En un informe elaborado por Forrest Research, se estima que, en 2016, 63 millones de americanos; es decir, el 43% de toda la fuerza laboral de EEUU trabajará desde casa.

De esta manera, los empleados son cada vez más partidarios de una mayor independencia de los horarios convencionales, menor necesidad de desplazamientos para asistir al lugar de trabajo y menos ataduras a ubicaciones fijas. Asimismo, se sienten atraídos por una evaluación de su rendimiento basada más en la calidad del trabajo desempeñado que en el número de horas trabajadas.

Por su parte, las empresas consideran que una mayor flexibilidad laboral es sinónimo de una plantilla más motivada, además de generar ahorros que pueden rondar los 7.500 euros en salarios anuales según comenta Jonathan Marshall, responsable de CSC de la cartera mundial de servicios dirigidos al usuario final, quién afirma que “la capacidad para acomodar a alguien en su propia casa como en la oficina es una herramienta muy poderosa”. De hecho, según afirma un estudio realizado por la Universidad de Stanford, permitir a los empleados trabajar desde casa aumenta la productividad hasta un 13%, debido, sobre todo, al menor número de días de baja por enfermedad y al entorno laboral más relajado.

El Cloud Computing, una buena herramienta para el teletrabajo
Pero disponer de unos empleados flexibles conlleva la implementación de cambios en el método de gestión. De este modo, los directores se verán obligados a encontrar nuevas maneras de evaluar el rendimiento de sus equipos y de interactuar con ellos, a través por ejemplo de herramientas como la mensajería instantánea. De la misma manera que los departamentos de sistemas de información deben respaldar otro entorno informático paralelo donde los empleados crean sus propios foros y estructuras laborales que les permiten colaborar de una manera más eficaz. De hecho, se ven obligados a incorporar herramientas nuevas e innovadoras destinadas al control de la productividad y rendimiento de los teletrabajadores, que además, les permita reducir costes. El cloud computing sería un buen ejemplo de ello.

Tal y como señala Sunil Bhargava, responsable mundial de CSC para servicios de hosting y cloud computing, “tener acceso a soluciones de software o infraestructura según demanda permite a las empresas reaccionar a las exigencias de un entorno laboral moderno, donde los cambios se producen con rápidez.”

No cabe duda de que la infraestructura de redes también deberá evolucionar para poder satisfacer las necesidades de los empleados que trabajan fuera de la estructura de la oficina tradicional. Una vez que las empresas logren superar los retos que conlleva permitir a su personal trabajar a distancia podrán conseguir la flexibilidad y productividad necesaria para desenvolverse en el entorno que sucederá a la crisis financiera.