La inversión en el internet de las cosas sumará 400.000 millones en 2020
15/10/2014
La cifra supone un 2.400% más, frente a los 15.850 millones de 2012

 

La inversión global en el internet industrial de las cosas alcanzará la cota de los 500.000 millones de dólares (casi 400.000 millones de euros) en 2020, según distintas fuentes independientes. Esta cifra supone un alza del 2.400% con respecto a los 20.000 millones de dólares invertidos en 2012. El fenómeno de dotar de conexión a diferentes dispositivos para darles inteligencia es imparable, según un informe de Accenture.

 

 Según Accenture, para las empresas que quieren desarrollar una oferta más innovadora (un nuevo híbrido de productos y servicios que revolucionará por completo su empresa o sector), “ha llegado el momento de aprovechar las ventajas que ofrece el internet industrial de las cosas para identificar nuevas oportunidades de crecimiento y hacerlas realidad con liderazgo y visión de futuro”.

El informe de esta consultora Crecimiento no convencional con el internet industrial de las cosas destaca que al conectar activos físicos inteligentes que pueden generar datos para servicios digitales, estos híbridos de productos y servicios ofrecen la posibilidad de combinar la venta y el alquiler de productos con flujos recurrentes de ingresos derivados de servicios digitales.

“Estos servicios también permiten que empresas en sectores como la extracción de recursos naturales (minería y petróleo) o los procesos industriales (alimentación o productos químicos, por ejemplo) puedan tomar mejores  decisiones, hacerse más visibles en la cadena de valor y mejorar su productividad”.

El estudio subraya que las empresas que introduzcan automatización y técnicas de producción flexible podrían elevar su productividad hasta un 30%, mientras que el mantenimiento predictivo de activos puede suponer un ahorro de hasta el 12% en reparaciones programadas, reducir hasta un 30% los costes de mantenimiento y eliminar un 70% de las averías.

También advierte de que el internet de las cosas creará la necesidad de nuevos puestos de trabajo, al tiempo que otros pasarán a ser prescindibles. “Llevará a la digitalización de ciertas labores y flujos de trabajo, sobre todo enprocesos repetitivos que hasta ahora se habían resistido a la automatización. Las empresas necesitarán empleados expertos en analítica de datos, desarrollo de software e ingeniería de hardware, entre otros”.

 

El internet de las cosas resulta imparable, una vez visto el potencial que tiene la interconexión digital de objetos cotidianos a internet. Fuentes independientes recogidas en un informe de Accenture estiman que la inversión global en el internet industrial de las cosas alcanzará la cota de los 500.000 millones de dólares en 2020, lo que supone un incremento del 2.400% con respecto a los 20.000 millones de dólares invertidos en 2012. Según este trabajo, este
avance tecnológico supone una excelente oportunidad para las empresas que lo adopten, pues podrán obtener
nuevas fuentes de ingresos combinando sus productos con nuevos servicios digitales.

“Al combinar la informática de sensores, la analítica industrial y las aplicaciones de máquinas inteligentes en un solo universo de productos, procesos y servicios inteligentes, el internet industrial de las cosas genera datos básicos para desarrollar nuevas oportunidades para lanzar nuevos servicios y generar más ingresos”, dice Paul Daugherty, responsable de tecnología de Accenture.

El informe destaca cómo algunas empresas empiezan a explotarlo. GrupoMichelin está incorporando sensores en sus neumáticos que, en combinación con sistemas analíticos, ayudan a que los conductores de camiones consuman menos
combustible. Y el fabricante de automóviles Daimler AG ha creado un servicio de alquiler, llamado Car2Go, que sustituye la tradicional oficina de alquiler centralizada por una app para smartphones con la que los usuarios pueden acceder
directamente a los vehículos sin importar dónde estén aparcados.

 

Esta solución les ayudará a gestionar un número creciente de datos y comunicaciones provenientes de los equipos, lo que traducirán en nuevos servicios ligados al hogar digital y al internet de las cosas.