Bajar gasto hospitalario
10/10/2011
Según un estudio realizado por la AEC (Asociación Española de Empresas de Consultoría), la viabilidad del sistema sanitario está en entredicho por la importante partida económica que la Administración pública le dedica anualmente.

Fuente:  www.cincodias.com  Fecha:  10.10.2011

Los ajustes presupuestarios en la sanidad pública, provocados por la crisis y por el déficit en el sistema sanitario público, ponen de relieve la necesidad de un cambio en el actual modelo de gestión. Pero ¿qué debemos hacer para que este cambio sea posible y satisfactorio? Según un estudio realizado por la AEC (Asociación Española de Empresas de Consultoría), la viabilidad del sistema sanitario está en entredicho por la importante partida económica que la Administración pública le dedica anualmente. Y esta situación empeorará debido al envejecimiento de la población, la cronificación de las enfermedades, el gasto farmacéutico y el avance tecnológico, entre otros factores. Por ello el sector sanitario debería racionalizar costes, mejorar eficiencia y gestión, y cambiar el modelo organizativo y la corresponsabilidad en el uso de sus servicios.

Si nos centramos en la reducción de costes, y sin contemplar los recortes en gestión médica, se puede implantar importantes cambios en los hospitales, en áreas como hostelería y servicios comunes, que generen ahorro. Estos cambios ayudarán a que el sector optimice recursos y pueda seguir ofreciendo un servicio de calidad a menor precio. Evidentemente, el recorte presupuestario no debe afectar directamente a los enfermos. Pero, en cambio, sí que se podría ahorrar en los servicios que se ofrecen a familiares acompañantes. En este sentido, ¿podríamos mejorar el contrato si se externaliza?, ¿y si creamos una central de compras y reducimos gastos conjuntamente con otros centros?, ¿podemos rebajar el gasto de consumo eléctrico de neveras, cámaras frigoríficas, etc., con mejoras low cost?

Otro aspecto a considerar es el de los servicios de mantenimiento de los centros. Con una gestión integral conseguiríamos reducir el encarecimiento que supone contratar por separado servicios de electricistas, albañiles, pintores, mantenimiento, etc. Además, ¿se está haciendo el trabajo preventivo necesario para mejorar la eficiencia? También deberíamos disminuir el consumo eléctrico gracias a tecnologías más eficientes, gestionando la electricidad globalmente. Por otra parte, ¿es necesario cambiar diariamente las sábanas de las camas de un hospital? Quizás podríamos revisar los protocolos del servicio de lavandería para ahorrar más. Lo mismo pasa con el servicio de limpieza ya que, sin referirnos a quirófanos y zonas más delicadas, si hiciéramos un ratio necesidad sobre real, quizás lo hallaríamos excesivo. Debemos conseguir que el sistema hospitalario sea más eficiente y ajustado. Para que esto sea posible, es necesario actuar igual que haría cualquier empresa: adaptando la gestión a la situación del mercado.