Fernando Relinque, vicepresidente de la Asociación Española de Empresas de Consultoría: "La AEC entiende la ética como una responsabilidad que va más allá de la rentabilidad del negocio".
12/01/2007
"Queremos sentar las bases para dar a nuestros asociados una serie de garantías en cuanto a transparencia, ética, rigor y libertad de criterio", enfatiza. Además, y con respecto a todos los consultores, la AEC cuenta con un Código Ético de la Actividad de Consultoría, que ahora se centrarán en actualizar y mejorar "en la medida de lo posible".

MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente primero de la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), Fernando Relinque, destacó en una entrevista publicada en el número especial 'Etica, trascendencia y buenas prácticas' de la revista 'Axia', de la consultora Atos Origin, que este organismo entiende la ética "como una responsabilidad que va más allá de la rentabilidad del negocio".

"Se trata de sostenibilidad del ciclo de vida de nuestro negocio, de genera valor en todos los ámbitos y alrededor de todos los colectivos que nos rodean", detalló Relinque. "No hay que olvidar que nosotros gestionamos intangibles; es decir, el conocimiento de las personas, por lo tanto es muy importante saber cómo actuar, porque, al final, detrás está la sociedad, con quién tenemos un compromiso", indicó.

Con el objetivo de promover las empresas españolas en el mercado internacional, especialmente las pymes, la AEC fomenta, desde hace 45 años, la divulgación de las mejoras prácticas a través de sus 22 Comités y de la organización de Jornadas y Congresos.

Relinque también recuerda en la entrevista la elección de una nueva junta directiva --compuesta por diez miembros de diferentes empresas de la AEC--, inmersa "en la revisión de la misión de la Asociación y en la definición de nuestros compromisos con los distintos colectivos con los que nos relacionamos".

"De momento se han designado cinco Comisiones, que son una muestra de nuestra herramienta de trabajo y que están compuestas por un representante de cada una de las 21 empresas que componen la AEC. De ellas hay una que está enteramente dedicada a la ética y al Buen Gobierno, tanto de la Asociación como de sus asociados", explica el experto para el que es de vital importancia "desarrollar cuáles son nuestros compromisos con los agentes, los códigos de ética y buena conducta".

"Queremos sentar las bases para dar a nuestros asociados una serie de garantías en cuanto a transparencia, ética, rigor y libertad de criterio", enfatiza. Además, y con respecto a todos los consultores, la AEC cuenta con un Código Ético de la Actividad de Consultoría, que ahora se centrarán en actualizar y mejorar "en la medida de lo posible".

PUNTO COMUN

Como punto común, Relinque se refirió a la idea de que "todas las empresas necesitan algo más que ser rentables". "Debemos generar mejor imagen, actuar sobre un Código Ético intachable, ofrecer las mejores prácticas, proponer líneas de acción comunes que diferencien a las consultoras, acompañar a los clientes en la asimilación de estas prácticas e intervenir realmente en la sociedad que nos ha tocado vivir", puntualiza.

Para ello, Relinque apostó por 'tomar prestado' comportamientos o ideas de otros sectores, porque "a todas las compañías nos preocupa lo mismo", --agregó--, independientemente del mercado al que pertenezca.

"Nosotros siempre hemos de tener la ventana abierta para mirar hacia fuera y ver qué hay más allá", de hecho las consultoras trabajan con clientes de todos los sectores: financiero, energía, distribución, etc. Se trata, a su juicio, de una "correspondencia bidireccional y de una necesidad de absorberlo todo, porque al final tenemos que dar servicio a todos".

En cuanto a las sanciones a las empresas en caso de tener un comportamiento no ético, Relinque reconoció no creer en la sanción en sí misma como pena derivada del incumplimiento de un reglamento. "Me inclino más por pensar que, al final, te pasa factura el mercado en general", afirmó.

Cualquier empresa que se mueva por otros caminos fuera de esto, tarde o temprano lo va a pagar, porque el mercado lo va a penalizar, al no generar confianza para dar servicio. En otras palabras, se va a "autoexcluir", porque, --concluyó--, el cliente "siempre huye de prácticas poco ortodoxas".