Manuel Pimentel: «Sobra la mitad de la gente que sólo vive y cobra de la política»
24/05/2012
Cree que los municipios deben apostar por la colaboración público-privada y la rentabilidad de su patrimonio como modelo de gestión

Fuente:  www.elcorreo.com   Fecha:  24.05.2012

Al habla Manuel Pimentel (Sevilla, 1961), expolítico, exministro de Trabajo en la primera legislatura de Aznar (estuvo sólo un año, en 1999), ingeniero agrónomo, abogado, escritor, empresario... y, sobre todo, una de las voces más reputadas en materia laboral que existen en España. Un apunte: fue el mediador en el conflicto entre Aena y sus controladores y, ahora, acaba de ser designado para intentar hacer lo propio entre Iberia y sus pilotos. Ayer estuvo en Vitoria, en un congreso sobre desarrollo local organizado por la asociación vasca Garapen.
 
-¿Lo peor está por llegar?
 
-Lo peor es la incertidumbre y el desconcierto. La pregunta es si tenemos ya una vía de salida y la respuesta es que no. ¿Cuándo será? Nadie lo sabe.
 
-¿Cuánto dinero tiene guardado debajo del colchón?
 
-(Sonríe) No tengo mucho dinero ni en el colchón ni en el banco. Este pequeño pánico ya ocurrió en 2008 y ahora, con lo de Bankia, ha vuelto a reproducirse. Pese a todo, confío en nuestro sistema financiero.
 
-Si usted fuera Mariano Rajoy...
 
-Lo estaría pasando igual de mal que lo está pasando él. En la gestión, debe seguir con políticas que por una parte permitan ir equilibrando nuestras cuentas, porque los deficits actuales son insostenibles, y en paralelo llevar a cabo una política europea muy activa porque nuestra salida será europea o no será.
 
-¿Las menciones a la llegada de un posible corralito son un baño de realidad o una irresponsabilidad?
 
-Todas las opiniones deben ser respetadas y si lo dice un premio Nobel (Paul Kurgman) no debe ser una tontería. Dicho esto, ¿estamos a las puertas de un corralito? Creo que no.
 
-¿Qué papel deben jugar los ayuntamientos en una crisis global en la que el Gobierno central no es capaz de tomar una decisión sin el plácet de Bruselas?
 
-Lo más orgánico y natural son los municipios, cuyo reto es gestionar la escasez y, en algún caso, la ruina. Los ayuntamientos van a tener que optimizar recursos, ajustar gastos y vivir de sus propios impuestos, no sólo de las transferencias. Deben fomentar la colaboración público-privada, que no la privatización, y buscar fórmulas para rentabilizar su grandísimo patrimonio.
 
-Más allá del plan de proveedores, pide «planes de saneamiento razonables, inteligentes, imaginativos...». Usted dirá.
 
-Primero, hay que llegar a un gran acuerdo nacional para refinanciar y sanear las cuentas municipales y, segundo, hay que aplicar el principio de responsabilidad. Los gobernantes son responsables de sus decisiones y si han arruinado un municipio deben responder por ello.
 
-¿Responsabilidades penales?
 
-Civiles, desde luego. Hay ayuntamientos que deben muchos meses de nóminas y tienen deudas imposibles de pagar, y esto es por decisiones políticas.
 
-La música suena muy bien pero los partidos siempre se las arreglan para salir de rositas. Hoy por ti...
 
-Eso está cambiando. Va a haber una causa general contra quienes han dirigido las cajas de ahorro y hay una corriente muy fuerte contra los gobernantes irresponsables. El grave error es que nunca le hemos dado importancia al dinero público.
 
-Fusión de ayuntamientos, dudas sobre las autonomías, desaparición de diputaciones... ¿Qué entramado institucional saldrá de la crisis?
 
-El actual ha prestado su servicio, pero creo que dentro de diez años será algo distinto aunque no mucho. En España, el 'costo-estructura' es muy alto. Hay que ser mucho más eficientes y evitar solapamientos.
 
¿Para qué sirve el Senado?
 
-¿Cómo se justifican recortes en educación o sanidad cuando ni se plantea el cierre de instituciones tan prescindibles como el Senado?
 
-La verdad es que he estudiado mucho el caso del Senado y todavía no sé para qué sirve, de verdad.
 
-¿Sobran funcionarios?
 
- No. Es verdad que hay mucho empleo público (interinos, laborales...) pero no muchos funcionarios. Creo que la fórmula debe ser: todos funcionarios (por oposición, con los principios de mérito, igualdad...), los justos, con verdadera capacidad de decisión y que estén mejor pagados.
 
-¿Y políticos?
 
-Sobran personas dedicadas exclusivamente a la política, que sólo viven de ella. Que cobren quienes hagan falta, que yo te diría que pueden ser la mitad de los que hay ahora.
 
-¿El sistema no tendrá credibilidad hasta que ciertos responsables de las cajas de ahorro no se sienten en el banquillo de un tribunal?
 
-La historia es muy curiosa y siempre ha habido momentos en los que el pueblo pide causas generales. He aquí un ejemplo. Más de un dirigente de las cajas va a temirnar ante un juez, más de los que nos creemos.
 
-¿La reforma laboral es un atropello o se ha quedado corta?
 
-Creo que es un avance, pero nuestro mercado de trabajo sigue siendo menos flexible que el alemán o el sueco, y no le digo nada del holandés o el inglés. Contratar debe ser más fácil, que no quiere decir que haya salarios más bajos.
 
-¿Llegaremos a los seis millones de parados?
 
-(Silencio) Estoy muy preocupado.