El sector inicia el tránsito de los servicios avanzados a la innovación y el ‘value shore’
04/11/2010
A cimentar esa recuperación contribuirá sin duda la profunda reflexión estratégica llevada a cabo por las empresas que integran la asociación y que 25 años después de su puesta en marcha afrontan ahora el reto de transitar desde el servicio de cercanía ‘near shore’ al ‘value shore’, un concepto acuñado por la Asociación Española de Empresas de Consultoría y que responde al valor añadido que marca la diferencia en unos servicios avanzados dotados cada vez de mayores dosis de innovación.

Fuente:  www.estrategia.net    Fecha:  04.11.2010

La crisis económica y la inestabilidad de los mercados ha llevado al sector de Ingeniería y Consultoría a una profunda reflexión estratégica para analizar la vigencia y oportunidad de sus servicios, su dimensión y su capacidad para aportar valor. Pasar de los servicios avanzados a la innovación en los servicios es el reto.

 La Asociación Vasca de Ingeniería y Consultoría AVIC representa un valor en sí misma desde el momento en que reúne bajo un mismo paraguas ambas actividades económicas, una singularidad que es reconocida a nivel del resto del Estado y que incluso ha propiciado a lo largo de los últimos años algunas aproximaciones desde fuera, con el objetivo de conocer mejor su concepto. 25 años después de su constitución, AVIC reúne hoy a una treintena de empresas que en su conjunto facturaron el pasado año 600 millones de euros y dieron empleo a 5.000 trabajadores, representando aproximadamente el 50% del sector en Euskadi por volúmenes.
Si su actividad se vio afectada por la crisis el pasado año, las expectativas de cierre de 2010 no experimentarán grandes variaciones si bien, tal y como afirma su director gerente, Luis Fernando Martinez de Miranda, la sensación es de  haber ‘tocado suelo’ y de que empiezan a advertirse síntomas de recuperación para el año próximo.
A cimentar esa recuperación contribuirá sin duda la profunda reflexión estratégica llevada a cabo por las empresas que integran la asociación y que 25 años después de su puesta en marcha afrontan ahora el reto de transitar desde el servicio de cercanía ‘near shore’ al ‘value shore’, un concepto acuñado por la Asociación Española de Empresas de Consultoría y que responde al valor añadido que marca la diferencia en unos servicios avanzados dotados cada vez de mayores dosis de innovación.
La reflexión estratégica llevada a cabo en el seno de AVIC sobre factores clave para su actividad como el talento, la formación, la I+D+i, la internacionalización, las alianzas para ganar dimensión, las buenas prácticas, la competitividad y la fiscalidad, han llevado a la asociación a identificar la alta cualificación de sus profesionales como su principal fortaleza, y el reducido tamaño de sus empresas como la principal debilidad. “Es evidente que debemos trabajar en red para ganar en dimensión y alcanzar las cotas de competitividad y sostenibilidad que el mercado nos está exigiendo”, afirma Jose Ignacio Arrieta, presidente de AVIC.

Retos y demandas
Los retos del sector, tanto en Euskadi como en el resto del Estado, están vinculados a la innovación, de la que son prescriptores y agentes dinamizadores dentro del tejido empresarial; a la captura y retención del talento, mediante la contratación de jóvenes titulados, expertos en el manejo de las nuevas tecnologías, en cuya formación invierten las empresas muchos recursos; y a la internacionalización y diversificación de los mercados, buscando nuevos escenarios en los que vender sus servicios o ayudar a vender los de  los clientes.
Para alcanzar mejor sus objetivos, las empresas de ingeniería y consultoría piden de la Administración un mayor reconocimiento a su sector, relevante en conocimiento y en aportación al PIB, y motor de arrastre de proyectos industriales y del talento. Piden también un mejor tratamiento fiscal con respecto de la contratación y formación de jóvenes profesionales en quienes invierten importantes recursos económicos que muchas veces no encuentran retorno por la importante rotación que se da en el sector. Reclaman igualmente una mayor sensibilidad en la contratación de obra pública y que la Administración se atenga a un sistema de tarifas que impida precisamente la guerra de precios en la que se encuentra inmersa el sector en este momento, algo que según los propios afectados va en contra de la actividad, del servicio a prestar y del mantenimiento de plantillas.