El arte de cómo hacer negocios en Madrid y en Barcelona
30/11/2011
Menos de 600 kilómetros separan Madrid y Barcelona. Sin embargo la forma de hacer negocios en ambas ciudades es distinta, aunque el fin sea el mismo

Fuente: www.expansion.com  Fecha:  30.11.2011

En el fondo, se trata de hacer negocios, pero hay muchas formas, y los directivos de ambas ciudades son en esencia distintos. Así, en la capital es imposible cerrar un negocio sin haber comido o cenado antes. En Barcelona no se conciben las cenas de negocio. "En Madrid los martes y los miércoles los restaurantes están llenos y en Barcelona, vacíos", afirma Pau Guardans, hotelero catalán. Si bien en Madrid, según Joan Daura, socio de PwC, "no hace falta una ocasión especial para que las partes se sienten a la mesa, en Barcelona es más complicado".

El chef Ramon Freixa, con un restaurante de dos estrellas Michelin en Madrid y otro en Barcelona, explica que en la capital "se ven más tarjetas de empresa que en Barcelona". Por eso "es lógico que haya más restaurantes de empresa en Madrid".

Esta es la principal diferencia entre los directivos de ambas ciudades, pero no la única. La mayoría de los expertos coinciden en que el madrileño, por vocación, "tendrá la voluntad de llegar a ser tu amigo". En Barcelona, "nadie pretende eso". Guardans, pone como ejemplo, que "en Barcelona no te invitarán a cenar a su casa". En Madrid, las relaciones profesionales se extienden a otros ámbitos, como el fútbol o los toros. Los palcos del Bernabéu están llenos de empresarios o directivos. Al Camp Nou, estos van con sus hijos o amigos.

El ejecutivo catalán es más desconfiado a la hora de hacer negocios, pero más directo. "No les da pudor hablar de dinero y asuntos como descuentos o precios, temas de los que se trata sin problema, incluso al principio de la negociación", asegura el cazatalentos Euprepio Padula. "El madrileño sí parece evitar cuestiones monetarias en el primer momento y tiene más predisposición a charlar más de lo necesario, a establecer una especie de tertulia", añade el experto.

La forma de vestir también difiere entre las dos ciudades. En Madrid prima la formalidad y en Barcelona, el diseño. Daura lo resume así: "El armario del ejecutivo de Madrid es más Carolina Herrera, mientras que el de Barcelona es más Antonio Miró". El cazatalentos Ignacio Bao añade que sólo en el Círculo Ecuestre barcelonés se exige corbata. En Madrid es obligatorio en muchos restaurantes.

Estas son algunas pequeñas diferencias entre dos ciudades separadas por menos de 600 kilómetros. Pero, como asegura Daura, "quien no puede adaptarse a las peculiaridades de cada ciudad lo tiene difícil".

Más madrugadores
En Barcelona los desayunos y las comidas empiezan antes y con los tiempos bien medidos. En Madrid las reuniones se hacen en torno a una buena comida y con una sobremesa que puede alargarse tres horas.