Las autonomías presupuestan casi 1.200 millones de euros para sus televisiones
26/04/2012
En un momento en el que las arcas públicas afrontan una tensión presupuestaria sin precedentes los diferentes gobiernos autonómicos han destinado casi 1.200 millones de euros para financiar sus televisiones en 2012, es decir, prácticamente la misma cantidad que un año antes. En cuanto a las subvenciones, el "profundo" ajuste anunciado por las comunidades se quedado en un recorte del 11,5%, apenas 120 millones de euros menos que en 2011, un recorte que choca con los 10.000 anunciados para sanidad y educación o los 204 millones establecidos para RTVE.

Fuente:  www.eleconomista.es  Fecha:  26.04.2012

El 70% de los ingresos de las cadenas vienen directamente del bolsillo de los contribuyentes en forma de subvenciones mientras que el 20% restante depende de los ingresos por publicidad, un mercado que está de capa caída y que sólo en 2011 se hundió un 27%, por lo que los canales regionales apenas ingresaron 198 millones el año pasado, casi 70 millones menos de lo presupuestado.

Esta caída afecta directamente al déficit de las televisiones autonómicas que, lejos del equilibrio presupuestario exigido por el Gobierno el pasado viernes, registraron números rojos. Según un estudio de Deloitte las 13 cadenas autonómicas cerraron 2010 con unas pérdidas de explotación de 326 millones.

En cuanto a 2012, las autonomías han previsto en sus presupuestos que los ingresos por publicidad van a caer un 11% hasta los 233 millones, un cálculo que no se ajusta a la realidad puesto que sólo en los tres primeros meses del año los anuncios cayeron un 20%.

Ajuste por cadenas

La aportación pública, la partida más importante con 944 millones de euros, también se ha ajustado en su conjunto un 11,5%. En este punto influye que algunas comunidades autónomas como Castilla-La Mancha o Asturias han prorrogado el presupuesto de 2011 por la falta de acuerdo en su parlamento. Por su parte, Telemadrid mantiene intacta la aportación de 78,86 millones, ya que no ha negociado una modificación en el contrato programa.

La televisión catalana es la que tiene el presupuesto más elevado con 333 millones de euros, de los cuales 250,13 millones vendrán en 2012 de las arcas de la Generalitat y 83,8 millones de los anuncios. Pese a que el Gobierno de Artur Mas anunció un drástico ajuste y el cierre de dos de sus canales (explota ocho, de los cuales seis son en catalán) lo cierto es que, hasta la fecha, solo ha anunciado el cierre de la alta definición.

En lo que sí ha cumplido, y con creces, es en la reducción del presupuesto público, que ha pasado de los 279 millones de 2011 a los 250 millones. Esta reducción del 11 por ciento se puede hacer a costa de mantener la publicidad de la que sólo prevé caídas del 1%.

El Cana Nou, uno de los más endeudados (debe 1.240 millones) y con una plantilla de 1.800 trabajadores ha sido uno de los canales que más a metido la tijera a las subvenciones publicas. Según los presupuestos de 2012, las aportación autonómica pasará de los 111 millones de 2011 a los 86 millones de 2012. Por su parte, la cadena balear, que ha dejado de emitir el fútbol y la Fórmula 1, también ha sido una de las que más ha visto reducida su aportación pública, seria un 30,99 por ciento inferior.

Según el último informe publicado por la Forta, las televisiones autonómicas costaron en el año pasado 83,74 euros por hogar, es decir, unos 1.300 millones. Pese a estos ingresos, casi todas tuvieron perdidas, una realidad que no va a cambiar en 2012 según los presupuestos, lo que pone en un aprieto a los canales. El Gobierno de Rajoy puso como condición que las cadenas se sometieran a los principios de estabilidad presupuestaria para que las autonomías pudieran mantener el modelo televisivo público actual. Tan sólo Galicia o Murcia rozan la estabilidad. La cadena gallega lleva varios años reduciendo y ajustando su presupuesto hasta el punto que lo ha recortado en 24 millones desde 2009.

Esta condición puede obligar a las regiones a realizar nuevos ajustes presupuestarios, tratar de externalizar la producción, venderlas las teles o, en un caso extremo, cerrarlas.

No existe voluntad de los Gobierno para cerrar las televisiones, ya que el único que puso sobre la mesa esa opción fue el Ejecutivo de Álvarez Cascos. La opción de la privatización también es muy complicada, ya que no es un producto atractivo. Las cadenas tienen estructuras de empresas públicas y en los últimos años han perdido más de siete puntos porcentuales de audiencia, pasado del 17,3% al 9,8% registrado a finales del año pasado. Tan sólo Madrid es apetecible para el sector.