BBVA y PwC hemos desarrollado un índice sintético de sostenibilidad
19/11/2012
Hace algo más de un año el área de Sostenibilidad de BBVA compartió con PwC su preocupación por disponer de una herramienta que aglutinara toda la información del banco publicada en los principales índices de este ámbito.

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 “En PwC hemos desarrollado, en estrecha colaboración con el área de Sostenibilidad de BBVA, una metodología que permite comunicar al Comité de Dirección y al Comité ESG (Environmental, Social and Governance) del Banco la información agregada de los diferentes índices de sostenibilidad, posicionando a la entidad respecto a sus ‘peers’ y aportando un Gap Analysis que ayuda a la toma de decisiones”, explica Javier Garilleti, coordinador de este proyecto.

Este índice agregado viene a solucionar la situación en la que se encuentran las grandes empresas que aparecen en distintos índices y que no son capaces de valorar la diferencia de posicionamiento en ellos, o la importancia real de una subida o bajada en uno o algunos de ellos, ni cuantificar la importancia de tener un posicionamiento u otro.
El nuevo índice se integra en la estrategia del banco porque internamente interesa poder analizar cómo es percibido en el mercado en lo que sus responsables consideran los pilares estratégicos de la Política de Responsabilidad Corporativa: inclusión financiera, educación financiera, banca responsable - inversiones responsables y compromiso con la sociedad.

De múltiples índices a uno agregado

“La situación inicial era la de un conjunto de índices, con sus propias metodologías y criterios de medición, que ofrecen una puntuación acerca de los principales capítulos –ESG, environtment, social and government–”, explica Garilleti. “Con esos datos elaboramos un modelo integrado que recoge los principales capítulos de análisis y valoración de los analistas sobre la política de Sostenibilidad de las empresas, y en el que somos capaces de evaluar el posicionamiento global de BBVA en la materia y compararlo con sus competidores –subraya. Para ello, partimos de una serie de índices relevantes para la entidad (Dow Jones Sustainability Index, MSCI Index, Goldman Sachs GS Sustain, Carbon Disclousure Project, y Sustainalytics) y analizamos cómo miden cada tema, cómo puntúan, cómo estructuran la información…”.

“Por otra parte teníamos la información del banco porque había que estructurar toda la metodología a partir de la estrategia del banco en materia de RSC”, añade. Y de todo ello surgió el índice sintético de BBVA, que agrupa la información en seis grandes ámbitos: principios y políticas de RC, inclusión financiera, banca responsable-negocio responsable, banca responsable-recursos (recursos humanos, formación, compra responsable), banca responsable-medio ambiente y compromiso con la sociedad, y que indica, para cada uno de los temas, cómo se sitúa la entidad en relación a sus pares.
“Para comprobar la la solidez del índice sintético pasamos por él la información de los 19 principales competidores del banco a nivel mundial y los resultados fueron realmente sólidos y razonables”, explica el responsable de PwC.

Información de valor

Además de posicionar al banco en cada uno de los temas críticos de RSC, el índice ofrece información acerca de qué cosas está haciendo bien, qué cosas hacen sus competidores mejor y qué cosas debería hacer para reforzar su posicionamiento en cada ámbito concreto. Esta herramienta demuestra que los analistas valoran la información extrafinanciera. Se trata de una herramienta estratégica, con una metodología consistente que permite al Comité de Dirección entender la trascendencia de una acción o política de RR HH, por ejemplo, o de gobierno corporativo, y de cómo puede llegar a afectar a su posición en uno o varios índices. “En la actualidad estamos evaluando el segundo año con el índice sintético, es decir, valoramos la evolución de los indicadores del banco, pero también de sus competidores. Es un hecho que los mercados conceden cada vez más importancia a la información que se desprende de los índices de sostenibilidad, aunque ciertamente son los países anglosajones los que mayor importancia les conceden”, –explica Garilleti.

En prívate equity, por ejemplo, cada vez más se están teniendo en cuenta elementos no financieros. De hecho, un sondeo reciente de PwC a los principales private equities mundiales revela que el 93% de los encuestados considera los aspectos ESG como una fuente de creación de valor. Temas como las alianzas empresariales, los posicionamientos sociales, el capital humano, la reputación, o el diálogo sindical pueden ser vistos en términos de riesgos, pero también de vetas de valor. Acerca de qué hace que una empresa salga de uno de los índices, Javier Garilleti explica que a menudo responde a elementos tan sencillos como un cambio de estructura u organización interna que incide en la importancia que la organización asigna a temas relevantes desde la perspectiva de sostenibilidad, y en la que a veces se trasladan responsabilidades y se posponen procesos de información o reporte por el camino. “Un cambio en el posicionamiento en un índice no debe ser algo dramático, pero debe servir para reflexionar sobre cuáles deben ser nuestros focos y cuáles son los temas que más valoran los analistas”, asegura Garilleti.

“Los analistas se están convirtiendo en promotores de buenas prácticas, –afirma–. Más allá de que los informes de sostenibilidad se lean o no se lean, generan un motor interno en las organizaciones para avanzar y lo mismo sucede con los índices, siempre que los entendamos como herramientas de gestión, no de marketing social.”
“Si los analistas están premiando prácticas no financieras que consideran que crean valor, hay que ser capaz de identificarlas, ver cómo está tu organización y trabajar sobre ellas. En el futuro, los ejes de la gestión de recursos (medioambientales, relacionales, de conocimiento y de capital humano) y la transparencia y la ética en el Buen Gobierno van a tener importancia capital para los analistas”, concluye Garilleti.