El centro tecnológico Cénit de IBM en Cáceres exporta talento español
17/08/2007
Los informáticos desplazados al Reino Unido trabajarán para un banco británico durante medio año y verán multiplicado por cinco su salario. Cobrarán 5.000 euros al mes y dispondrán de un plus de 600 euros para sufragarse un viaje de avión a España cada 30 días.

La noticia acaparó las primeras páginas de los periódicos regionales y protagonizó los informativos de radio y televisión. Los cacereños desayunaron el 1 de agosto de 2006 con un anuncio que a pocos dejó indiferentes. El entonces presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, lanzó lo que en el argot periodístico viene a denominarse una 'bomba informativa'. «IBM instalará en Cáceres una factoría que creará 500 empleos».

Un año después de hacerse pública la noticia, INSA -este es el nombre de la empresa de ingeniería de software avanzado participada por la multinacional IBM instalada en Cáceres- acaba de enviar al extranjero a seis de los 210 técnicos que trabajan en la actualidad en la sede del centro tecnológico, ubicada en el Polígono de las Capellanías. El crecimiento de esta 'software factory' -denominada Cénit- ha superado las previsiones iniciales de la empresa durante su primer año de vida y en septiembre se espera alcanzar una plantilla integrada por 300 trabajadores. Ibarra anunció que la factoría de software crearía medio millar de puestos de trabajo en un plazo de dos años.

Los seis 'expedicionarios' de INSA se encuentran, en concreto, en una población denominada Milton Keynes, situada a 75 kilómetros de Londres. Tiene más de 200.000 habitantes. Es aquí donde el banco británico, cliente habitual de INSA -que mantiene en el anonimato el nombre de la firma-, tiene su sede central. La misión de estos técnicos consiste, en concreto, en poner en marcha sobre el terreno el programa informático (o software) elaborado desde Cáceres.

«El cliente necesita un apoyo de técnicos nuestros en sus instalaciones, además del servicio que le damos desde aquí. A veces necesitan ayuda para implantar el software en sus instalaciones y ponerlo en marcha o cosas por el estilo», explica Ángel Quesada, director del centro tecnológico Cénit.

La empresa pidió voluntarios para vivir y trabajar seis meses en el Reino Unido y la respuesta fue buena. Tanto, que tuvieron que hacer una selección para determinar quiénes volarían finalmente hasta las proximidades de de Londres. José Antonio Adame, Antonio José Agudo y José Carlos Ruano son tres de los seis informáticos destinados a Milton Keynes. El dinero no ha sido la principal motivación que les impulsó a levantar la mano y ofrecerse como voluntarios -el nivel de vida allí es más caro que en España-.

«Profesionalmente es una buena oportunidad para nosotros, una experiencia única», reconocían los tres informáticos antes de partir a su nuevo destino laboral. Los tres responden a un perfil profesional muy parecido. Tienen entre 24 y 25 años, han estudiado en la Escuela Politécnica de la Uex y han firmado su primer contrato laboral con INSA.

Los patrones comienzan a cambiar. Las empresas afincadas en Cáceres exportan personal cualificado. «Para nosotros es estupendo. Ésta ha sido nuestra primera experiencia en este sentido, pero no será la última», avanza Ángel Quesada. «Seguramente podamos mandar más técnicos al extranjero porque vamos a hacer más proyectos para clientes de otros países», añade. Entre estos clientes se encuentra una firma financiera de Grecia, a la que INSA prestará servicio desde sus dependencias en el polígono de Las Capellanías. «La gente que forma la Uex está estupendamente cualificada. Una de las cosas por las que más contentos estamos es por la capacidad técnica que tienen los chavales. Esto es mérito de la Universidad de Extremadura porque la formación con la que salen es estupenda», concluye Ángel Quesada.

Aunque la experiencia británica es pionera fuera de las fronteras nacionales para los técnicos de INSA, no es la primera vez que empleados de la filial de IBM se desplazan para trabajar en la sede de algún cliente. De hecho, un grupo de informáticos de Cáceres se trasladó hace unos meses a Valencia para prestar servicios a una empresa de allí.

Dos meses después de que Ibarra lanzara la 'bomba informativa', Cénit abría sus puertas en el Polígono de las Capellanías. INSA echó a andar en Cáceres el 2 de octubre de 2006 con 70 empleados. La ubicación definitiva para esta factoría de software será el Centro Tecnológico que se construirá en el campus y que, por cierto, salió a concurso el pasado 5 de mayo con un presupuesto base de licitación de 5,7 millones de euros.

El 31 de julio de 2006 Rodríguez Ibarra recordó que la instalación de INSA en Cáceres era fruto del compromiso alcanzado con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, un año antes. Según este acuerdo, se ubicaría una industria «importante» en la provincia de Cáceres. Sin embargo, y a pesar de que INSA crece por encima de sus previsiones iniciales, el ya ex presidente de la Junta había hablado hasta ese momento de crear una empresa en la provincia que generara entre 800 y 1.000 empleos, justo el doble de lo que anunció en la rueda de prensa en la que lanzó la 'bomba informativa' del verano de 2006.

Terra Actualidad - VMT